1¡Cuán hermosos son tus pies2 en las sandalias,oh hija de príncipe3a!Las curvas de tus caderas son como joyas4,obra de manos de artífice.En el texto heb., cap. 7:2Lit., pasosO, nobleO, adornosSal. 45:132 Tu ombligo, como una taza redondaque nunca le falta vino mezclado;tu vientre como montón de trigocercado de lirios.3 Tus dos pechos, como dos críasmellizas de gacelaa.Cant. 4:54 Tu cuello, como torrea de marfil,tus ojos, como los estanques en Hesbónbjunto a la puerta de Bat-rabim;tu nariz, como la torre del Líbanoque mira hacia Damasco.Cant. 4:4Núm. 21:165 Tu cabeza te corona1 como el Carmeloa,y la cabellera suelta de tu cabeza es como hilos de púrpura;el rey está preso en tus trenzas.Lit., sobre tiIsa. 35:26 ¡Qué hermosa y qué encantadora eres,amor míoa, con1 todos tus encantos!O, entreCant. 1:15, 16; 4:107 Tu estatura1 es semejante a la palmera,y tus pechos, a sus racimos.Lit., Esta estatura tuya8 Yo dije: «Subiré a la palmera,asiré sus frutos1».¡Sean tus pechos como racimos de la vid,el perfume de tu aliento2 como manzanas3a,O, ramasLit., narizO, albaricoquesCant. 2:59 y tu paladara como el mejor vino!LA ESPOSA:Lit., VaAlgunas versiones antiguas dicen: labios y dientesCant. 5:16Prov. 23:31
10 Yo soy de mi amadoa,y su deseo tiende hacia míb.Cant. 2:16; 6:3Sal. 45:11; Gál. 2:2011 Ven, amado mío, salgamos al campo,pasemos la noche en las aldeas.12 Levantémonos temprano y vayamos a las viñas;veamos si la vid ha brotadoa,si se han abierto sus flores,y si han florecido los granados.Allí te entregaré mi amor.Cant. 6:1113 Las mandrágorasa han exhalado su fragancia,y a nuestras puertas hay toda clase de frutas escogidasb,tanto nuevas como añejas,que he guardado, amado mío, para ti.Gén. 30:14Cant. 2:3; 4:13, 16; Mat. 13:52