La esposa habla a las hijas de Jerusalén
LA ESPOSA:
2 ¡Que me bese con los besos de su boca!Porque mejores son tus amores que el vinoa.Cant. 1:4; 4:103 Tus ungüentos tienen olor agradablea,tu nombre es como ungüento purificado1b;por eso te aman las doncellas2c.Lit., que es vaciado; i.e., de una vasija a otraO, vírgenesCant. 4:10; Juan 12:3Ecl. 7:1Sal. 45:144 Llévame en pos de tia y corramos juntos.El rey me ha conducido a sus cámaras.EL CORO:Lit., mencionaremos con alabanzaSal. 45:14, 15Cant. 1:4; 4:10
LA ESPOSA:
5 Soy morena1 pero preciosaa,oh hijas de Jerusalénb,como las tiendas de Cedarc,como las cortinas de Salomón.O, negraCant. 2:14; 4:3; 6:4Cant. 2:7; 3:5, 10; 5:8, 16; 8:4Sal. 120:5; Isa. 60:76 No os fijéis en que soy morena1,porque el sol me ha quemado.Los hijos de mi madre se enojaron conmigoa;me pusieron a guardar las viñasb,y mi propia viña no guardé.O, negraSal. 69:8Cant. 8:117 Dime, amado de mi almaa:¿Dónde apacientas tu rebañob?¿Dónde lo haces descansar al mediodía?¿Por qué he de ser yo como una que se cubre con velo1cjunto a los rebaños de tus compañerosd?Algunas versiones antiguas dicen: que vagaCant. 3:1-4Cant. 2:16; 6:3Isa. 13:20; Jer. 33:12Cant. 8:13
EL CORO:
8 Si tú no lo sabes,¡oh la más hermosa de las mujeresa!,sal tras las huellas del rebaño,y apacienta tus cabritasjunto a las cabañas de los pastores.Cant. 5:9; 6:1
Diálogo entre los esposos
EL ESPOSO:
EL CORO:
11 Adornos de oro haremos para ti,con cuentas de plata.
LA ESPOSA:
12 Mientras el rey estaba a la mesa1,mi perfume2 esparció su fraganciaa.O, en su divánLit., nardoCant. 4:14; Mar. 14:3; Juan 12:313 Bolsita de mirraa es mi amado para mí,que reposa toda la noche entre mis pechos.Sal. 45:8; Juan 19:3914 Ramillete de flores de alheñaa es mi amado para míen las viñas de En-gadib.Cant. 4:131 Sam. 23:29
EL ESPOSO:
LA ESPOSA:
LA ESPOSA: