La gloria del SEÑOR y la dignidad del hombre
Para el director del coro; sobre Gitit. Salmo de David.
¡Oh SEÑOR, Señor nuestro,cuán glorioso1 es tu nombre en toda la tierra,que has desplegado2 tu gloria sobre los cielosa!O, majestuosoO, puestoSal. 57:5, 11; 113:4; 148:132 Por boca de los infantes y de los niños de pechoa has establecido tu fortalezab,por causa de tus adversarios,para hacer cesar1 al enemigo y al vengativoc.O, callarMat. 21:16Sal. 29:1; 118:14; 1 Cor. 1:27Sal. 44:16
3 Cuando veo1 tus cielosa, obra de tus dedos,la luna y las estrellasb que tú has establecido2,O, consideroO, fijadoSal. 89:11; 111:2; 144:5Sal. 136:94 digo: ¿Qué es el hombre para que de él te acuerdes,y el hijo del hombre para que lo cuides1a?Lit., lo visitesJob 7:17; Sal. 144:3; Heb. 2:65 ¡Sin embargo, lo has hecho un poco menor que los ángeles1a,y lo coronasb de gloria y majestadc!O, un dios; heb., ElohimGén. 1:26; Sal. 82:6Sal. 103:4Sal. 21:56 Tú le haces señorear sobre las obras de tus manosa;todo lo has puesto bajo sus piesb:Gén. 1:26, 281 Cor. 15:27; Ef. 1:22; Heb. 2:6-87 ovejas y bueyes, todos ellos,y también las bestias del campo,8 las aves de los cielos y los peces del mar,cuanto atraviesa las sendas de los mares.