Omnipresencia y omnisciencia del SEÑOR
Para el director del coro. Salmo de David.
Oh SEÑOR, tú me has escudriñado y conocidoa.Sal. 17:3; 44:21; Jer. 12:32 Tú conoces mi sentarme y mi levantarmea;desde lejos comprendes mis pensamientosb.2 Rey. 19:27Sal. 94:11; Isa. 66:18; Mat. 9:43 Tú escudriñas mi senda y mi descanso1,y conoces bien todos mis caminosa.O, acostarmeJob 14:16; 31:44 Aun antes de que haya1 palabra en mi boca2,he aquí, oh SEÑOR, tú ya la sabes todaa.Lit., Porque no hayLit., lenguaHeb. 4:135 Por detrás y por delante me has cercadoa,y tu mano1 pusiste sobre míb.Lit., palmaSal. 34:7; 125:2Job 9:336 Tal conocimientoa es demasiado maravilloso para míb;es muy elevado, no lo puedo alcanzar.Rom. 11:33Job 42:3
7 ¿Adónde me iré de tu Espíritua,o adónde huiré de tu presencia?Jer. 23:248 Si subo a los cielosa, he aquí, allí estás tú;si en el Seol1 preparo mi lecho, allí estás túb.I.e., región de los muertosAmós 9:2-4Job 26:6; Prov. 15:119 Si tomo las alas del alba,y si habito en lo más remoto del mar,10 aun allí me guiará tu manoa,y me asirá tu diestra.Sal. 23:2, 311 Si digo: Ciertamente las tinieblasa me envolverán1,y la luz en torno mío será noche;Lit., herirán; algunos comentaristas dicen: cubriránJob 22:1312 ni aun las tinieblasa son oscuras para1 ti,y la noche brilla como el día.Las tinieblas y la luzb son iguales para ti.Lit., deJob 34:22; Dan. 2:221 Jn. 1:5
13 Porque tú formaste mis entrañas1a;me hiciste2b en el seno de mi madre.Lit., riñonesLit., tejisteSal. 119:73; Isa. 44:24Job 10:1114 Te alabaré, porque asombrosa y maravillosamente he sido hecho1;maravillosas son tus obrasa,y mi alma lo sabe muy bien.Algunas versiones antiguas dicen: eres túSal. 40:515 No estaba oculto de ti mi cuerpo1a,cuando en secreto fui formado,y entretejido en las profundidades de la tierrab.Lit., mis huesosJob 10:8-10; Ecl. 11:5Sal. 63:916 Tus ojos vieron mi embrióna,y en tu librob se escribieron todoslos días que me fueron dadosc,cuando no existía ni uno solo de ellos.Job 10:8-10; Ecl. 11:5Sal. 56:8Job 14:5
17 ¡Cuán preciosos también son para mí, oh Dios, tus pensamientosa!¡Cuán inmensa es la suma de ellos!Sal. 40:5; 92:518 Si los contara, serían más que la arenaa;al despertarb aún estoy contigo.Sal. 40:5Sal. 3:519 ¡Oh Dios, si tú hicieras morir al impíoa!Por tanto, apartaos de míb, hombres sanguinariosc.Isa. 11:4Sal. 6:8; 119:115Sal. 5:6; 26:920 Porque hablan contra1 ti perversamentea,y tus enemigos toman tu nombre2 en vanob.O, deAlgunas versiones antiguas dicen: se levantan contra tiJud. 15Éx. 20:7; Deut. 5:1121 ¿No odio a los que te aborrecena, SEÑOR?¿Y no me repugnanb los que se levantan contra ti?2 Crón. 19:2; Sal. 26:5; 31:6Sal. 119:15822 Los aborrezco con el más profundo1 odio;se han convertido en mis enemigos.O, completo