El hombre que después de mucha reprensión endurece la cerviz,de repente será quebrantado sin remedio1a.Lit., y no hay remedio1 Sam. 2:25; 2 Crón. 36:16; Prov. 1:24-31; 6:152 Cuando los justos aumentan1, el pueblo se alegraa;pero cuando el impío gobierna, el pueblo gime.O, se engrandecenEst. 8:15; Prov. 11:10; 28:123 Él que ama la sabiduría alegra a su padrea,pero el que anda con rameras malgasta su fortunab.Prov. 10:1; 15:20; 27:11; 28:7Prov. 5:10; 6:26; Luc. 15:304 El rey con la justicia1 afianza la tierraa,pero el hombre que acepta soborno la destruye.O, el juicio2 Crón. 9:8; Prov. 8:15; 29:145 El hombre que adulaa a su prójimotiende una red ante1 sus pasos.Lit., sobreSal. 5:96 El hombre malo es atrapadoa en la transgresión,pero el justo canta y se regocijab.Prov. 22:5; Ecl. 9:12Éx. 15:17 El justo se preocupa por1 la causa de los pobresa,pero el impío no entiende tal preocupación2.Lit., sabeLit., conocimientoJob 29:16; Sal. 41:1; Prov. 31:8, 98 Los escarnecedores agitan la ciudada,pero los sabios alejan la irab.Prov. 11:11Prov. 16:149 Cuando un sabio tiene controversia con un necio,este se enoja o se ríe, y no hay sosiego.10 Los hombres sanguinarios odian al intachable1a,pero los rectos se preocupan por2 su alma.Lit., perfectoLit., buscanGén. 4:5-8; 1 Jn. 3:1211 El necio da rienda suelta a su ira1a,pero el sabio la reprimeb.Lit., da salida a todo su espírituProv. 12:16; 14:33Prov. 19:1112 Si un gobernante presta atención a palabras mentirosasa,todos sus servidores se vuelven impíos.1 Rey. 12:1413 El pobre y el opresor tienen esto en común1a:el SEÑOR da la luz a los ojosb de ambos.Lit., se juntanProv. 22:2Esd. 9:8; Sal. 13:314 El rey que juzga con verdad a los pobresaafianzará su trono para siempreb.Sal. 72:4; Isa. 11:4Prov. 16:12; 25:515 La vara y la reprensióna dan sabiduría,pero el niño consentido1 avergüenza a su madreb.Lit., sueltoProv. 13:24; 22:15Prov. 10:1; 17:2516 Cuando aumentan1 los impíos, aumenta la transgresión,pero los justos verán su caídaa.O, se engrandecenSal. 37:34, 36; 58:10; 91:8; 92:11; Prov. 21:1217 Corrige a tu hijoa y te dará descanso,y dará alegría1 a tu almab.Lit., deleitesProv. 13:24; 29:15Prov. 10:118 Donde no hay visión1a, el pueblo se desenfrenab,pero bienaventurado es el que guarda la leyc.O, revelación1 Sam. 3:1; Sal. 74:9; Amós 8:11, 12Éx. 32:25Sal. 1:1, 2; 106:3; 119:2; Prov. 8:32; Juan 13:1719 Un siervo no se corrigesolo con palabras;aunque entienda, no responderá1.Lit., pero no habrá respuesta20 ¿Ves a un hombre precipitado en sus palabrasa?Más esperanza hay para el necio que para élb.Sant. 1:19Prov. 26:1221 Él que mima a su siervo desde la niñez,al final lo tendrá por hijo1.O, lamentará22 El hombre airado suscita rencillasa,y el hombre violento abunda en transgresiones.Prov. 15:18; 26:2123 El orgullo del hombre lo humillaráa,pero el de espíritu humilde obtendrá honoresb.Prov. 16:18; Dan. 4:30, 31Prov. 11:2; 15:33; 18:12; 22:4; Isa. 66:2; Mat. 23:12; Luc. 14:11; 18:14; Sant. 4:6, 1024 Él que se asocia con un ladrón aborrece su propia vida1;oye el juramento2, pero no dice nadaa.Lit., almaO, la imprecaciónLev. 5:125 El temor al hombre es1 un lazoa,pero el que confía en el SEÑOR estará seguro2b.Lit., daO, será ensalzadoGén. 12:12; 20:2; Luc. 12:4; Juan 12:42, 43Sal. 91:1-16; Prov. 18:10; 28:2526 Muchos buscan el favor1 del gobernantea,pero del SEÑOR viene la justicia2 para el hombreb.Lit., rostroO, el juicioProv. 19:6Isa. 49:4; 1 Cor. 4:427 Abominación para los justos es el inicuoa,y abominación para el impío el recto en su caminob.Sal. 6:8; 139:21, 22; Prov. 12:8Sal. 69:4; Prov. 29:10; Mat. 10:22; 24:9; Juan 15:18; 17:14; 1 Jn. 3:13