Denuncia contra los gobernantes
Y dije:Oíd ahora, jefes de Jacoby gobernantes de la casa de Israela.¿No corresponde a vosotros conocer la justicia1b?O, el derechoIsa. 1:10; Miq. 3:9Sal. 82:1-5; Jer. 5:5
2 Vosotros que aborrecéis lo bueno y amáis lo malo,que les1 arrancáis la piel de encimay la carne de sobre sus huesosa;I.e., al puebloSal. 53:4; Ezeq. 22:27; Miq. 2:8; 7:2, 33 que coméis la carne de mi puebloa,les1 desolláis su piel,quebráis sus huesos,y los hacéis pedazos como para la ollab,como carne dentro de la caldera.Lit., de sobre ellosSal. 14:4; 27:2; Sof. 3:3Ezeq. 11:3, 6, 74 Entonces clamarán al SEÑOR,pero Él no les responderáa;sino que esconderá de ellos su rostro en aquel tiempob,porque han hecho malas obrasc.Sal. 18:41; Prov. 1:28; Isa. 1:15; Jer. 11:11Deut. 31:17; Isa. 59:2Isa. 3:11; Miq. 7:13
5 Así dice el SEÑOR acerca de los profetasque hacen errar a mi puebloa,los cuales cuando tienen algo que morder1,proclaman: Pazb.Pero contra aquel que no les pone nada en la boca,declaran guerra santa.Lit., morder con sus dientesIsa. 3:12; 9:15, 16; Jer. 14:14, 15Jer. 6:146 Por tanto, para vosotros será noche sin visióna,y oscuridad sin adivinación.Se pondrá el sol sobre los profetas,y se oscurecerá el día sobre ellosb.Isa. 8:20-22; 29:10-12Isa. 59:107 Los videntes serán avergonzadosa,y confundidos los adivinosb.Todos ellos se cubrirán la boca1cporque no hay respuesta de Diosd.Lit., el bigoteZac. 13:4Isa. 44:25; 47:12-14Miq. 7:161 Sam. 28:6; Miq. 3:48 Yo, en cambio, estoy lleno de poder,del Espíritu del SEÑORa,y de juicio y de valor,para dar a conocer a Jacob su rebelión,y a Israel su pecadob.Isa. 61:1, 2; Jer. 1:18Isa. 58:19 Oíd ahora esto, jefes de la casa de Jacobay gobernantes de la casa de Israel,que aborrecéis la justicia1by torcéis todo lo recto,O, el derechoMiq. 1:1Sal. 58:1, 2; Isa. 1:2310 que edificáis a Sión con sangreay a Jerusalén con iniquidad.Jer. 22:13, 17; Hab. 2:1211 Sus jefes juzgan por sobornoa,sus sacerdotes enseñan por precio,sus profetas adivinan por dinerob,y se apoyan en el SEÑOR, diciendo:¿No está el SEÑOR en medio de nosotrosc?No vendrá sobre nosotros mal alguno.Isa. 1:23; Miq. 7:3Jer. 6:13Isa. 48:212 Por tanto, a causa de vosotros,Sión será arada como un campo,Jerusalén se convertirá en un montón de ruinasa,y el monte del templo1 será como las alturas de un bosqueb.Lit., de la casaSal. 79:1; Jer. 9:11Jer. 26:18; Miq. 4:1