aSeis días después, Jesús tomó* consigo a Pedrob, a Jacobo1 y a Juan su hermano, y los llevó* aparte a un monte alto;O, SantiagoMat. 17:1-8: <IT>Mar. 9:2-8; Luc. 9:28-36</IT>Mat. 26:37; Mar. 5:37; 13:3 2 y se transfiguró delante de ellos; y su rostro resplandeció como el sol, y sus vestiduras se volvieron blancas como la luz. 3 Y he aquí, se les aparecieron Moisés y Elías hablando con Él. 4 Entonces Pedro, tomando la palabra, dijo a Jesús: Señor, bueno es estarnos aquí; si quieres, haré aquí tres enramadas1, una para ti, otra2 para Moisés y otra3 para Elíasa.O, tiendas sagradasLit., unaMar. 9:5; Luc. 9:33 5 Mientras estaba aún hablando, he aquí, una nube luminosa los cubrió; y1 una voz salió de la nubea, diciendo: Este es mi Hijo amadob en quien me he complacido; a Él oíd.Lit., y he aquí2 Ped. 1:17, 18Mat. 3:17 6 Cuando los discípulos oyeron esto, cayeron sobre sus rostros y tuvieron gran temor. 7 Entonces se les acercó Jesús, y tocándolos, dijo: Levantaos y no temáisa.Mat. 14:27 8 Y cuando alzaron sus ojos no vieron a nadie, sino a Jesús solo.
9 aMientras descendían del monte, Jesús les ordenó, diciendo: No contéis a nadie la visiónb hasta que el Hijo del Hombrec haya resucitado de entre los muertosd.Mat. 17:9-13: <IT>Mar. 9:9-13</IT>Mat. 8:4Mat. 8:20; 17:12, 22Mat. 16:21 10 Y sus discípulos le preguntaron, diciendo: ¿Por qué, pues, dicen los escribas que Elíasa debe venir primero?Mal. 4:5; Mat. 11:14; 16:14 11 Y respondiendo Él, dijo: Elías ciertamente viene, y restaurará todas las cosas; 12 pero yo os digo que Elías ya vino y no lo reconocieron, sino que le hicieron1 todo lo que quisieron. Así también el Hijo del Hombrea va a padecer a manos de ellos.Lit., hicieron en él o hicieron en su casoMat. 8:20; 17:9, 22 13 Entonces los discípulos entendieron que les había hablado de Juan el Bautista.
14 aCuando llegaron a la multitud, se le acercó un hombre, que arrodillándose delante de Él, dijo:Mat. 17:14-19: <IT>Mar. 9:14-28; </IT> Mat. 17:14-18: <IT>Luc. 9:37-42</IT> 15 Señor, ten misericordia de mi hijo, porque es epiléptico1a y sufre terriblemente, porque muchas veces cae en el fuego y muchas en el agua.Lit., lunáticoMat. 4:24 16 Y lo traje a tus discípulos y ellos no pudieron curarlo. 17 Respondiendo Jesús, dijo: ¡Oh generación incrédula y perversa! ¿Hasta cuándo estaré con vosotros? ¿Hasta cuándo os tendré que soportar? Traédmelo acá. 18 Y Jesús lo reprendió y el demonio salió de él, y el muchacho quedó curado desde aquel momento1.Lit., aquella hora
19 Entonces los discípulos, llegándose a Jesús en privado, dijeron: ¿Por qué nosotros no pudimos expulsarlo? 20 Y Él les dijo*: Por vuestra poca fe; porque en verdad os digo que si tenéis fea como un grano de mostazab, diréis a este montec: «Pásate de aquí allá», y se pasará; y nada os será imposibled.Mat. 21:21, 22; Mar. 11:23, 24; Luc. 17:6Mat. 13:31; Luc. 17:6Mat. 17:9; 1 Cor. 13:2Mar. 9:23; Juan 11:40 21 1Pero esta clase no sale sino con oración y ayunoa.Los mss. más antiguos no incluyen este vers.Mar. 9:29
22 aMientras andaban juntos por Galilea, Jesús les dijo: El Hijo del Hombre va a ser entregado en manos de los hombres.Mat. 17:22, 23: <IT>Mar. 9:30-32; Luc. 9:44, 45</IT> 23 Y le matarán, y al tercer día resucitaráa. Y ellos se entristecieron mucho.Mat. 16:21; 17:9
24 Cuando llegaron a Capernaúm, se acercaron a Pedro los que cobraban el impuesto de dos dracmas1a y dijeron: ¿No paga vuestro maestro las dos dracmasb?Impuesto para sostener el templo, equivalente a dos denarios, o sea dos días de sueldoÉx. 30:13; 38:26 25 Él dijo*: Sí. Y cuando él llegó a casa, Jesús se le anticipó1, diciendo: ¿Qué te parece, Simón? ¿De quiénes cobran tributosa o impuestosb los reyes de la tierra, de sus hijos o de los extraños?I.e., anticipó lo que Pedro le iba a decirRom. 13:7Mat. 22:17, 19 26 Y cuando respondió: De los extraños, Jesús le dijo: Entonces los hijos están exentos1.O, libres 27 Sin embargo, para que no los escandalicemos1a, ve al mar, echa el anzuelo, y toma el primer pez que salga2; y cuando le abras la boca hallarás un estáter3; tómalo y dáselo por ti y por mí.O, no sea que los ofendamosLit., subaO, siclo; i.e., moneda equivalente a cuatro dracmasMat. 5:29, 30; 18:6, 8, 9; Mar. 9:42, 43, 45, 47; Luc. 17:2; Juan 6:61; 1 Cor. 8:13