Ese mismo día salió Jesús de la casaa y se sentó ba la orilla del mar.Mat. 9:28; 13:36Mat. 13:1-15: <IT>Mar. 4:1-12; Luc. 8:4-10</IT> 2 Y se congregaron junto a Él grandes multitudes, por lo que subió a una barcaa y se sentó; y toda la multitud estaba de pie en la playa.Luc. 5:3
3 Y les habló muchas cosas en parábolasa, diciendo: He aquí, el sembrador salió a sembrar;Mat. 13:10 y sig.; Mar. 4:2 y sig. 4 y al sembrar, parte de la semilla cayó junto al camino, y vinieron las aves y se la comieron. 5 Otra parte1 cayó en pedregales donde no tenía mucha tierra; y enseguida brotó porque no tenía profundidad de tierra;Lit., Y otras 6 pero cuando salió el sol, se quemó; y porque no tenía raíz, se secó. 7 Otra parte1 cayó entre2 espinos; y los espinos crecieron y la ahogaron.Lit., Y otrasLit., sobre los 8 Y otra parte1 cayó en tierra buena y dio* fruto, algunas semillas a ciento por uno, otras a sesenta y otras a treintaa.Lit., Y otrasGén. 26:12; Mat. 13:23 9 El que tiene oídos1, que oigaa.Algunos mss. antiguos dicen: oídos para oírMat. 11:15
10 Y acercándose los discípulos, le dijeron: ¿Por qué les hablas en parábolas? 11 Y respondiendo Él, les dijo: Porque a vosotros se os ha concedido conocer los misterios del reino de los cielos, pero a ellos no se les ha concedidoa.Mat. 19:11; 20:23; Juan 6:65; 1 Cor. 2:10; Col. 1:27; 1 Jn. 2:20, 27 12 Porque a cualquiera que tiene, se le dará más, y tendrá en abundancia; pero a cualquiera que no tiene, aun lo que tiene se le quitaráa.Mat. 25:29; Mar. 4:25; Luc. 8:18; 19:26 13 Por eso les hablo en parábolas; porque viendo no ven, y oyendo no oyen ni entiendena.Deut. 29:4; Isa. 42:19, 20; Jer. 5:21; Ezeq. 12:2 14 Y en1 ellos se cumple la profecía de Isaías que dice:«aAL OÍR OIRÉIS, Y NO ENTENDERÉIS;Y VIENDO VERÉIS, Y NO PERCIBIRÉIS;O, paraIsa. 6:9, 10; Mar. 4:12; Luc. 8:10; Juan 12:40; Hech. 28:26, 27; Rom. 10:16; 11:8
16 aPero dichosos vuestros ojos, porque ven, y vuestros oídos, porque oyen.Mat. 13:16, 17: <IT>Luc. 10:23, 24</IT> 17 Porque en verdad os digo que muchos profetas y justos desearon ver lo que vosotros veis, y no lo vierona; y oír lo que vosotros oís, y no lo oyeron.Juan 8:56; Heb. 11:13; 1 Ped. 1:10-12
18 aVosotros, pues, escuchad la parábola del sembrador.Mat. 13:18-23: <IT>Mar. 4:13-20; Luc. 8:11-15</IT> 19 A todo el que oye la palabra del reinoa y no la entiende, el maligno vieneb y arrebata lo que fue sembrado en su corazón. Este es aquel en quien se sembró la semilla junto al camino.Mat. 4:23Mat. 5:37 20 Y aquel en quien se sembró la semilla en pedregales,este es el que oye la palabra y enseguida la recibe con gozo; 21 pero no tiene raíz profunda en sí mismo, sino quesolo es temporal, y cuando por causa de la palabra viene la aflicción o la persecución, enseguida tropieza y caea.Mat. 11:6 22 Y aquel en quien se sembró la semilla entre espinos,este es el que oye la palabra, mas las preocupaciones del mundo1a y el engaño de las riquezasb ahogan la palabra, y se queda sin fruto.O, sigloMat. 12:32; 13:39; Mar. 4:19; Rom. 12:2; 1 Cor. 1:20; 2:6, 8; 3:18; 2 Cor. 4:4; Gál. 1:4; Ef. 2:2Mat. 19:23; 1 Tim. 6:9, 10, 17 23 Pero aquel en quien se sembró la semilla en tierra buena,este es el que oye la palabra y la entiende,este sí da fruto y produce, uno a ciento, otro a sesenta y otro a treintaa.Mat. 13:8
24 Jesús les refirió otra parábola, diciendo: El reino de los cielosa puede compararse a1 un hombre que sembró buena semilla en su campo.Lit., fue comparado conMat. 13:31, 33, 45, 47; 18:23; 20:1; 22:2; 25:1; Mar. 4:26-30; Luc. 13:18, 20 25 Pero mientras los hombres dormían, vino su enemigo y sembró cizaña1 entre el trigo, y se fue.I.e., planta gramínea muy parecida al trigo 26 Cuando el trigo1 brotó y produjo grano, entonces apareció también la cizaña.Lit., la hierba 27 Y los siervos del dueño fueron y le dijeron: «Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿Cómo1, pues, tiene cizaña?».Lit., De dónde 28 Él les dijo: «Un enemigo1 ha hecho esto». Y los siervos le dijeron*: «¿Quieres, pues, que vayamos y la recojamos?».Lit., Un hombre enemigo 29 Pero él dijo*: «No, no sea que al recoger la cizaña, arranquéis el trigo junto con ella. 30 Dejad que ambos crezcan juntos hasta la siega; y al tiempo de la siega diré a los segadores: “Recoged primero la cizaña y atadla en manojos para quemarla, pero el trigo recogedlo en mi graneroa”».Mat. 3:12
31 Les refirió otra parábola, diciendo: aEl reino de los cielos es semejante a un grano de mostazab, que un hombre tomó y sembró en su campo,Mat. 13:31, 32: <IT>Mar. 4:30-32; Luc. 13:18, 19</IT>Mat. 13:24; 17:20; Luc. 17:6 32 y que de todas las semillas es la más pequeña; pero cuando ha crecido, es la mayor de las hortalizas, y se hace árbol, de modo que LAS AVES DEL CIELO vienen y ANIDAN EN SUS RAMASa.Sal. 104:12; Ezeq. 17:23; 31:6; Dan. 4:12
33 Les dijo otra parábola: aEl reino de los cielos es semejante a la levadura que una mujer tomó y escondió en tres medidas1 de harina hasta que todo quedó fermentadob.Gr., sata; un sato equivale aprox. a 13 litrosMat. 13:33: <IT>Luc. 13:21; </IT> Mat. 13:24Gén. 18:6; Jue. 6:19; 1 Sam. 1:24
34 Todo esto habló Jesús en parábolas a las multitudes, y nada les hablaba sin parábolaa,Mar. 4:34; Juan 10:6; 16:25 35 para que se cumpliera lo dicho por medio del profeta, cuando dijo:ABRIRÉ MI BOCA EN PARÁBOLAS;HABLARE DE COSAS OCULTAS DESDE LA FUNDACIÓN DEL MUNDOa.Sal. 78:2
36 Entonces dejó a la multitud y entró en la casaa. Y se le acercaron sus discípulos, diciendo: Explícanos la parábola de la cizaña del campob.Mat. 13:1Mat. 15:15 37 Y respondiendo Él, dijo: El que siembra la buena semilla es el Hijo del Hombrea,Mat. 8:20 38 y el campo es el mundo; y la buena semilla son1 los hijos del reinoa, y la cizaña son los hijosb del malignoc;Lit., estos sonMat. 8:12Juan 8:44; Hech. 13:10; 1 Jn. 3:10Mat. 5:37 39 y el enemigo que la sembró es el diablo, y la siega es el fin1 del mundo2a, y los segadores son los ángeles.Lit., la consumaciónO, sigloMat. 12:32; 13:22, 40, 49; 24:3; 28:20; 1 Cor. 10:11; Heb. 9:26 40 Por tanto, así como la cizaña se recoge y se quema en el fuego, de la misma manera será en el fin1 del mundo2a.Lit., la consumaciónO, sigloMat. 12:32; 13:22, 39, 49; 24:3; 28:20; 1 Cor. 10:11; Heb. 9:26 41 El Hijo del Hombrea enviará a sus ángelesb, y recogerán de su reino a todos los que son piedra de tropiezo1 y a los que hacen iniquidadc;O, todo lo que ofendeMat. 8:20Mat. 24:31Sof. 1:3 42 y los echarán en el horno de fuegoa; allí será el llanto y el crujir de dientesb.Mat. 13:50Mat. 8:12 43 Entonces LOS JUSTOS RESPLANDECERÁN COMO EL SOLa en el reino de su Padre. El que tiene oídos1, que oigab.Algunos mss. antiguos dicen: oídos para oírDan. 12:3Mat. 11:15
44 El reino de los cielosa es semejante a un tesoro escondido en el campo, que al encontrarlo un hombre, lo vuelve a esconder, y de alegría por ello, va, vende todo lo que tieneb y compra aquel campo.Mat. 13:24Mat. 13:46
45 El reino de los cielosa también es semejante a un mercader que busca perlas finas,Mat. 13:24 46 y al encontrar una perla de gran valor, fue y vendió todo lo que tenía y la compró.
47 El reino de los cielosa también es semejante a una red barredera que se echó en el mar, y recogió peces de toda clase;Mat. 13:44 48 y cuando se llenó, la sacaron a la playa; y se sentaron y recogieron los peces buenos en canastas1, pero echaron fuera los malos.O, vasijas 49 Así será en el fin1 del mundo2a; los ángeles saldrán, y sacarán3 a los malos de entre los justos,O, la consumaciónO, sigloO, separaránMat. 13:39, 40 50 y los arrojarán en el horno de fuegoa; allí será el llanto y el crujir de dientesb.Mat. 13:42Mat. 8:12
51 ¿Habéis entendido todas estas cosas? Ellos le dijeron*: Sí. 52 Y Él les dijo: Por eso todo escriba que se ha convertido en un discípulo del reino de los cielos es semejante al1 dueño de casa que saca de su tesoro cosas nuevas y cosas viejas.Lit., a un hombre
53 Y sucedió que cuando Jesús terminó estas parábolas, se fue de allía.Mat. 7:28 54 aY llegando a su pueblo, les enseñaba en su sinagogab, de tal manera que se maravillabanc y decían: ¿Dónde obtuvoeste esta sabiduría y estos poderes milagrosos1?O, milagrosMat. 13:54-58: <IT>Mar. 6:1-6</IT>Mat. 4:23Mat. 7:28 55 ¿No eseste el hijo del carpintero? ¿No se llama su madre María, y sus hermanosa Jacobo1, José, Simón y Judas?O, SantiagoMat. 12:46 56 ¿No están todas sus hermanasa con nosotros? ¿Dónde, pues, obtuvoeste todas estas cosas?Mar. 6:3 57 Y se escandalizaban a causa de Éla. Pero Jesús les dijo: No hay profeta sin honra, sino en su propia tierra y en su casab.Mat. 11:6Mar. 6:4; Luc. 4:24; Juan 4:44 58 Y no hizo muchos milagros1 allí a causa de la incredulidad de ellos.O, muchas obras de poder