En esa misma ocasión había allí algunos que le contaron acerca de los galileos cuya sangre Pilatoa había mezclado1 con la de sus sacrificios.O, derramado juntoMat. cap. 27 2 Respondiendo Jesús, les dijo: ¿Pensáis que estos galileos eran más pecadoresa que todos los demás galileos, porque sufrieron esto?Juan 9:2, 3 3 Os digo que no; al contrario, si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente. 4 ¿O pensáis que aquellos dieciocho, sobre los que cayó la torre en Siloéa y los mató, eran más deudores1b que todos los hombres que habitan en Jerusalén?O, culpablesNeh. 3:15; Isa. 8:6; Juan 9:7, 11Mat. 6:12; Luc. 11:4 5 Os digo que no; al contrario, si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente.
6 Y les dijo esta parábola: Cierto hombre tenía una higuera plantada en su viña; y fue a buscar fruto de ella, y no lo hallóa.Mat. 21:19 7 Y dijo al viñador: «Mira, hace tres años que vengo a buscar fruto en esta higuera, y no lo hallo. Córtalaa. ¿Por qué ha de cansar la tierra?».Mat. 3:10; 7:19; Luc. 3:9 8 El entonces, respondiendo, le dijo: «Señor, déjala por este año todavía, hasta que yo cave alrededor de ella, y le eche abono, 9 y si da fruto el año que viene, bien; y si no, córtala».
10 Jesús estaba enseñando en una de las sinagogas un día de reposoa,Mat. 4:23 11 y1 había allí una mujer que durante dieciocho años había tenido una enfermedad causada por un espíritua; estaba encorvada, y de ninguna manera se podía enderezar.Lit., y he aquíLuc. 13:16 12 Cuando Jesús la vio, la llamó y le dijo: Mujer, has quedado libre de tu enfermedad. 13 Y puso las manos sobre ellaa, y al instante se enderezó y glorificaba a Diosb.Mar. 5:23Mat. 9:8 14 Pero el oficial de la sinagogaa, indignado porque Jesús había sanado en día de reposob, reaccionó diciendo1 a la multitud: Hay seis días en los cuales se debe trabajarc; venid, pues, en esos días y sed sanados, y no en día de reposo.Lit., respondiendo, decíaMar. 5:22Mat. 12:2; Luc. 14:3Éx. 20:9; Deut. 5:13 15 Entonces el Señora le respondió, y dijo: Hipócritas, ¿no desata cada uno de vosotros su buey o su asno del pesebre en día de reposob y lo lleva a beber?Luc. 7:13Luc. 14:5 16 Yesta, que es hija de Abrahama, a la que Satanás ha tenido atada durante dieciocho largos añosb, ¿no debía ser libertada de esta ligadura en día de reposo?Luc. 19:9Mat. 4:10; Luc. 13:11 17 Y al decir Él esto, todos sus adversarios se avergonzaban, pero toda la multitud se regocijabaa por todas las cosas gloriosas hechas por Él.Luc. 18:43
18 Entonces adecía: ¿A qué es semejante el reino de Dios y con qué lo compararéb?Luc. 13:18, 19: <IT>Mat. 13:31, 32; Mar. 4:30-32</IT>Mat. 13:24; Luc. 13:20 19 Es semejante a un grano de mostaza que un hombre tomó y echó en su huerto; y creció y se hizo árbol, y LAS AVES DEL CIELO ANIDARON EN SUS RAMAS.
20 Y volvió a decir: ¿A qué compararé el reino de Diosa?Mat. 13:24; Luc. 13:18 21 aEs semejante a la levadura que una mujer tomó y escondió en tres medidas1 de harina hasta que todo quedó fermentado.Gr., sata; un sato equivale aprox. a 13 litrosLuc. 13:20, 21: <IT>Mat. 13:33</IT>
22 Pasaba Jesús por ciudades y aldeas, enseñando, mientras proseguía camino a Jerusaléna.Luc. 9:51 23 Y alguien le dijo: Señor, ¿son pocos los que se salvan? Y Él les dijo: 24 Esforzaos por entrar por la puerta estrechaa, porque os digo que muchos tratarán de entrar y no podrán.Mat. 7:13 25 Después que el dueño de la casa se levante y cierre la puertaa, y vosotros, estando fuera, comencéis a llamar a la puerta, diciendo: «Señor, ábrenosb», Él1 respondiendo, os dirá: «No sé de dónde soisc».Lit., y ÉlMat. 25:10Mat. 7:22; 25:11Mat. 7:23; 25:12; Luc. 13:27 26 Entonces comenzaréis a decira: «Comimos y bebimos en tu presencia, y enseñaste en nuestras calles»;Luc. 3:8 27 y Él dirá: «Os digo que no sé de dónde soisa; APARTAOS DE MÍ, TODOS LOS QUE HACÉIS INIQUIDADb».Luc. 13:25Sal. 6:8; Mat. 25:41 28 Allí será el llanto y el crujir de dientesa cuando veáis a Abraham, a Isaac, a Jacob y a todos los profetas en el reino de Dios, pero vosotros echados fuera.Mat. 8:12; 22:13; 25:30 29 Y vendrán del oriente y del occidente, del norte y del sur, y se sentarán1 a la mesa en el reino de Diosa.Lit., recostaránMat. 8:11 30 Y he aquí, hay últimos que serán primeros, y hay primeros que serán últimosa.Mat. 19:30; 20:16; Mar. 10:31
31 En ese momento llegaron unos fariseos diciéndole: Sal y vete de aquí, porque Herodesa te quiere matar.Mat. 14:1; Luc. 3:1; 9:7; 23:7 32 Y Él les dijo: Id y decidle a ese zorro: «Yo1 expulso demonios, y hago curaciones hoy y mañana, y al tercer día cumplo mi propósito2a».Lit., He aquí, yoO, completo mi obraHeb. 2:10; 5:9; 7:28 33 Sin embargo, debo seguir mi camino, hoy, mañana y pasado mañanaa; porque no puede ser que un profetab muera fuera de Jerusalén.Juan 11:9Mat. 21:11 34 a¡Jerusalén, Jerusalén, la que mata a los profetas y apedrea a los que le son enviados! ¡Cuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina a sus pollitos debajo de sus alasb, y no quisiste!Luc. 13:34, 35: <IT>Mat. 23:37-39; </IT> Luc. 19:41Mat. 23:37 35 He aquí, vuestra casa se os deja desierta1; y os digo que no me veréis más, hasta que llegue el tiempo en que digáis: «BENDITO EL QUE VIENE EN NOMBRE DEL SEÑORa».Muchos mss. antiguos no incluyen: desiertaSal. 118:26; Mat. 21:9; Luc. 19:38