Tristezas de Sión
1¡Cómo yace solitariala ciudada de tanta genteb!Se ha vuelto como una viudacla grande entre las naciones;la princesa entre las provincias2dse ha convertido en tributariae.Cada capítulo en Lamentaciones, excepto el quinto, es un acróstico en el texto heb.O, distritosIsa. 3:26Isa. 22:2Isa. 54:41 Rey. 4:21; Esd. 4:20; Jer. 31:72 Rey. 23:35; Jer. 40:92 Amargamente llora en la noche,y las lágrimas corren por sus mejillas;no hay quien la consueleaentre todos sus amantesb.Todos sus amigos la han traicionado,se le han convertido en enemigosc.Sal. 6:6; 77:2-6; Lam. 1:16Jer. 2:25; 3:1; 22:20-22Job 19:13, 14; Sal. 31:11; Miq. 7:53 Judá ha ido al destierro bajo1 afliccióny bajo2 dura3 servidumbrea.Ella habita entre las naciones,mas no halla descansob;todos sus perseguidores la han alcanzadoen medio de la angustia4c.O, a causa deLit., granO, entre las estrechurasJer. 13:19Lev. 26:39; Deut. 28:64-672 Rey. 25:4, 54 Los caminos de Sión están de luto,porque nadie viene a las fiestas solemnesa.Todas sus puertas están desoladasb,gimen sus sacerdotes,sus vírgenes están afligidasc,y ella misma está amargada1d.O, sufre amargamenteIsa. 24:4-6; Lam. 2:6, 7Jer. 9:11; 10:22Lam. 2:10, 21Joel 1:8-135 Sus adversarios se han convertido en sus amos1,sus enemigos prosperan2,porque el SEÑOR la ha afligidopor la multitud de sus transgresionesa;sus niños han ido cautivosdelante del adversario.Lit., en cabezaO, viven holgadosSal. 90:7, 8; Ezeq. 8:17, 18; 9:9, 106 De la hija de Sión se ha idotodo su esplendor.Sus príncipes son como ciervosaque no hallan pasto,y huyen1b sin fuerzasdelante del perseguidor.Lit., caminaronJer. 13:182 Rey. 25:4, 57 Jerusalén recuerda en los días de su aflicción y de su vagar1todos sus tesorosque existían desde los tiempos antiguosa,cuando su pueblo cayó en mano del adversariosin que nadie la ayudarab.Al verla sus adversarios,se burlaron de su ruina2c.O, sufrimientoO, cesaciónSal. 42:4; 77:5-9Jer. 37:7; Lam. 4:17Sal. 79:4; Jer. 48:278 En gran manera ha pecado Jerusalén,por lo cual se ha vuelto cosa inmundaa.Todos los que la honraban la desprecianbporque han visto su desnudez,y1 ella gimec y se vuelve de espaldas.Lit., tambiénIsa. 59:2-13; Lam. 1:5, 20Lam. 1:17Lam. 1:11, 21, 229 Su inmundicia está en sus faldasa;no consideró su futuro1b,y ha caído2c de manera sorprendente;no hay quien la consueled.Mira, oh SEÑOR, mi afliccióne,porque se ha engrandecido el enemigof.Lit., no se acordó de su finLit., descendidoJer. 2:34; Ezeq. 24:13Deut. 32:29; Isa. 47:7Isa. 3:8; Jer. 13:17, 18Ecl. 4:1; Jer. 16:7Sal. 25:18; 119:153Sal. 74:23; Sof. 2:1010 El adversario ha extendido su manoa todos sus tesoros;ciertamente ella ha visto a las naciones entrar en su santuarioa,a las que tú ordenasteque no entraran en tu congregaciónb.Sal. 74:4-8; Isa. 64:10, 11; Jer. 51:51Deut. 23:311 Todo su pueblo gime buscando pana;han dado sus tesoros a cambio de comidapara restaurar sus vidas1b.Mira, oh SEÑOR, y observaque me están despreciandoc.Lit., el almaJer. 38:9; 52:61 Sam. 30:12Jer. 15:1912 Vosotros, todos los que pasáisa por el camino, ¿no os importa esto?Observad y ved si hay dolor1 como mi dolor2,con el que fui atormentada,con el que el SEÑOR me afligió el día de su ardiente irab.O, tristezaJer. 18:16; 48:27Isa. 13:13; Jer. 4:8; 30:23, 2413 Desde lo alto Él envió fuegoque penetró1 en mis huesosa.Ha tendido una redb a mis pies,me ha hecho volver atrás,me ha dejado desolada,desfallecida2c todo el día.Lit., descendióO, enfermaJob 30:30; Sal. 22:14; Hab. 3:16Job 19:6; Sal. 66:11Jer. 44:614 Atado ha sido el yugo de mis transgresionesa,por su mano han sido entrelazadas,han caído sobre mi cuellob.Él ha hecho que me falten1 las fuerzas;el Señor me ha entregado en manoscontra las cuales no puedo resistirc.Lit., tropiecenProv. 5:22; Isa. 47:6Jer. 28:13, 14Jer. 32:3, 5; Ezeq. 25:4, 715 A todos mis valientes ha rechazado el Señorde en medio de mía;ha convocado contra mí un tiempo determinado1bpara quebrantar a mis jóvenesc;el Señor ha hollado como en un lagara la virgen hija de Judá.O, una fiesta solemneIsa. 41:2; Jer. 13:24; 37:10Mal. 4:3Jer. 6:11; 18:2116 Por estas cosas lloro yo;mi ojo, mi ojo derrama aguaa,porque lejos de mí está el consoladorb,el que reanima mi alma.Mis hijos están desoladosporque ha prevalecido el enemigo.Jer. 14:17; Lam. 2:11, 18; 3:48, 49Sal. 69:20; Ecl. 4:1; Lam. 1:217 Sión extiende sus manos,no hay quien la consuelea.El SEÑOR ha ordenado contra Jacobque los que lo rodean sean sus adversariosb;Jerusalén se ha vuelto cosa inmunda en medio de ellosc.Isa. 1:15; Jer. 4:312 Rey. 24:2-4; Jer. 12:9Lam. 1:818 El SEÑOR es justoa,pues me he rebelado contra su mandamiento1b.Oíd ahora, pueblos todos,y ved mi dolor2c:mis vírgenes y mis jóveneshan ido al cautiveriod.Lit., bocaO, tristezaSal. 119:75; Jer. 12:11 Sam. 12:14, 15; Jer. 4:17Lam. 1:12Deut. 28:32, 4119 Llamé a mis amantes, mas ellos me han engañadoa.Mis sacerdotesb y mis ancianos han perecido en la ciudad,cuando buscaban alimento para sí a fin de restaurar sus fuerzas1c.Lit., su almaJob 19:13-19; Lam. 1:2Jer. 14:15; Lam. 2:20Lam. 1:1120 Mira, oh SEÑOR, que estoy angustiada;hierven mis entrañas,mi corazón se revuelve dentro de mía,porque he sido muy rebeldeb.En la calle la espada me deja sin hijos,en la casa es como la muerte.Isa. 16:11; Lam. 2:11Jer. 14:2021 Han oído que gimo,y no hay quien me consuele.Todos mis enemigos han oído de mi mal,se regocijan de que tú lo hayas hechoa.¡Oh, si tú trajeras el día que has anunciado,para que sean ellos como yob!Sal. 35:15; Jer. 50:11; Lam. 2:15Isa. 14:5, 6; 47:6, 11; Jer. 30:16; Lam. 1:4, 8, 2222 Venga toda su maldad delante de ti,y trátalos como a mí me has tratadoapor todas mis transgresiones;porque son muchos mis gemidos, y desfallece mi corazón.Neh. 4:4, 5; Sal. 137:7, 8