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Respuesta de Job a Bildad

Entonces respondió Job y dijo:

2 En verdad yo sé que es así,pero ¿cómo puede un hombre ser justo delante de1 Diosa?3 Si alguno quisiera contender con Éla,no podría contestarle ni una vez entre mil.4 Sabio de corazóna y robusto de fuerzasb,¿quién le ha desafiado1 sin sufrir daño2c?5 Él es el que remueve los montes, yestos no saben cómocuando los vuelca en su furora;6 el que sacude la tierra de su lugara,y sus columnas tiemblanb;7 el que manda al sol que no brille1,y pone sello a las estrellasa;8 el que solo extiende los cielosa,y holla1 las olas del marb;9 el que hace la Osa, el Orión y las Pléyadesa,y las cámaras del surb;10 el que hace grandes cosas, inescrutables1,y maravillas sin númeroa.11 Si Él pasara junto a mí, no le vería;si me pasara adelante, no le percibiríaa.12 Si Él arrebatara algo, ¿quién le estorbaríaa?Quién podrá decirle: «¿Qué hacesb?».
13 Dios no retirará su ira;bajo Él quedan humillados los que ayudan a Rahaba.14 ¿Cómo puedo yo responderle1a,y escoger mis palabras delante de2 Él?15 Porque aunque yo tuviera razóna, no podría responder1;tendría que implorar la misericordia de mi juezb.16 Si yo llamara y Él me respondiera,no podría creer que escuchara mi voz.17 Porque Él me quebranta con tempestad,y sin causa multiplica mis heridasa.18 No me permite cobrar alientoa,sino que me llena de amargurasb.19 Si es cuestión de poder, he aquí, Él es poderosoa;y si es cuestión de justicia, ¿quién le1 citará?20 Aunque soy justoa, mi boca me condenaráb;aunque soy inocente1, Él me declarará culpable.21 Inocente soya,no hago caso de mí mismo,desprecio mi vidab.22 Todo es lo mismo, por tanto digo:«El destruye al inocente y al malvadoa».23 Si el azote mata de repente,Él se burla de la desesperación del inocentea.24 La tierra es entregada en manos de los impíosa;Él cubre el rostro de sus juecesb;si no es Él, ¿quién será?
25 Mis días son más ligeros que un corredor1a;huyen, no ven el bienb.26 Se deslizan como barcos de juncosa,como águila que se arroja sobre su presa1b.27 Aunque yo diga: «Olvidaré mi quejaa,cambiaré mi triste semblante y me alegraré»,28 temerosoa estoy de todos mis dolores,sé que tú no me absolverásb.29 Si soy impíoa,¿para qué, pues, esforzarme en vano?30 Si me lavara con nievey limpiara mis manos1a con lejíab,31 aun así me hundirías en la fosa,y mis propios vestidos me aborrecerían.32 Porque Él no es hombrea como yo, para que le respondab,para que juntos vengamos a juicio.33 No hay árbitro entre nosotrosa,que ponga su mano sobre ambos.34 Que Él quite de mí su vara,y no me espante su terrora.35 Entonces yo hablaré y no le temeréa;porque en mi opinión1 yo no soy así.