En aquel tiempo—declara el SEÑOR—sacarán de sus tumbas los huesos de los reyes de Judá, los huesos de sus príncipes, los huesos de los sacerdotes, los huesos de los profetas y los huesos de los habitantes de Jerusaléna;Ezeq. 6:5 2 y los esparcirán al sol, a la luna y a todo el ejército del cieloa, a quienes amaron y1 sirvieron, y a quienes siguieron, a quienes buscaron y2 adoraron. No serán recogidos ni enterradosb; serán como estiércol sobre la faz de la tierrac.Lit., y a quienes2 Rey. 23:5; Jer. 19:13; Sof. 1:5; Hech. 7:42Jer. 22:19; 36:302 Rey. 9:37; Sal. 83:10; Jer. 9:22 3 Y escogerá la muerte en lugar de la vidaa todo el remanente que quede de este linaje malvado, los que queden en todos los lugares adonde los he arrojadob—declara el SEÑOR de los ejércitos.Job 3:21, 22; 7:15, 16; Jon. 4:3; Apoc. 9:6Deut. 30:1, 4; Jer. 23:3, 8; 29:14 4 Y les dirás: «Así dice el SEÑOR:“Los que caen ¿no se levantana?Él que se desvía ¿no se arrepiente1?Lit., no vuelveProv. 24:16; Amós 5:2; Miq. 7:8
5 ”¿Por qué entonces este pueblo, Jerusalén,se ha desviado en continua apostasíaa?Se aferran al engañob,rehúsan volverc.Jer. 5:6; 7:24Jer. 5:27; 9:6Jer. 5:36 ”He escuchado y oído,han habladoa lo que no es recto;ninguno se arrepiente de su maldadb,diciendo: ‘¿Qué he hecho?’.Cada cual vuelve a su carrera,como caballo que arremete en la batallac.Sal. 14:2; Mal. 3:16Ezeq. 22:30; Miq. 7:2; Apoc. 9:20Job 39:21-257 ”Aun la cigüeña en el cieloconoce sus estacionesa,y la tórtolab, la golondrina y la grullaguardan la época de sus migraciones1;pero mi pueblo no conocela ordenanza del SEÑORc.Lit., su venidaProv. 6:6-8; Isa. 1:3Cant. 2:12Jer. 5:4
8 ”¿Cómo decís: ‘Somos sabiosa,y la ley del SEÑOR está con nosotros’?,cuando he aquí, la ha cambiado en mentirala pluma mentirosa de los escribas.Job 5:12, 13; Jer. 4:22; Rom. 1:229 ”Los sabios son avergonzadosa,están abatidos y atrapados;he aquí, ellos han desechado la palabra del SEÑORb,¿y qué clase de sabiduría tienen?Isa. 19:11; Jer. 6:15; 1 Cor. 1:27Jer. 6:1910 ”aPor tanto, daré sus mujeres a otros,y sus campos a nuevos dueños1b;porque desde el menor hasta el mayortodos ellos codician ganancias;desde el profeta hasta el sacerdotetodos practican el engañoc.Lit., a los poseedoresJer. 8:10-12: <IT>Jer. 6:12-15</IT>Deut. 28:30; Jer. 6:12, 13; 38:22, 23Isa. 56:11; 57:17; Jer. 6:1311 ”Y curan a la ligera el quebranto de la hija de mi pueblo,diciendo: ‘Paz, paz’,pero no hay paza.Jer. 6:14; 14:13, 14; Lam. 2:14; Ezeq. 13:1012 ”¿Se han avergonzado de la abominación que han cometido?Ciertamente no se han avergonzado,tampoco han sabido ruborizarsea;por tanto caeránb entre los que caigan,en la hora de su castigo serán derribadosc”—dice el SEÑOR.Sal. 52:1, 7; Isa. 3:9; Jer. 3:3; 6:15; Sof. 3:5Isa. 9:14; Jer. 6:21; Os. 4:5Deut. 32:35; Jer. 10:15
13 “Ciertamente los destruiré1a”—declara el SEÑOR—;“no habrá uvas en la vidb,ni higos en la higuerac,y la hoja se marchitará;lo que les he dado, pasará de ellos”».Lit., recogeréJer. 14:12; Ezeq. 22:20, 21Jer. 5:17; 7:20; Joel 1:7Mat. 21:19; Luc. 13:614 ¿Por qué estamos aún sentados?Congregaosa, y entremos en las ciudades fortificadasb,y perezcamos1 allí,pues el SEÑOR nuestro Dios nos hace perecer2y nos ha dado a beber agua envenenadac,porque hemos pecado contra el SEÑORd.Lit., y seamos silenciadosLit., silenciarJer. 4:52 Sam. 20:6; Jer. 35:11Deut. 29:18; Sal. 69:21; Jer. 9:15; 23:15; Lam. 3:19; Mat. 27:34Jer. 3:25; 14:2015 Esperábamos1 paz, y no hubo bien algunoa;tiempo de curación, y he aquí, terror.Lit., Se esperabaJer. 8:11; 14:1916 Desde Dana se oye el resoplido de sus caballos;al sonido de los relinchos de sus corceles1b,tiembla toda la tierra;vienen y devoran la tierra y cuanto hay en ella,la ciudad y los que en ella habitanc.Lit., fuertesJue. 18:29; Jer. 4:15Jue. 5:22Jer. 3:24; 10:2517 Porque he aquí, yo envío contra vosotrosa serpientes,áspides contra los cuales no hay encantamientob,y os morderán—declara el SEÑOR.Núm. 21:6; Deut. 32:24Sal. 58:4, 5
Lamento sobre Sión
18 Mi tristeza no tiene remedio1a,mi corazón desfallece en míb.Así dicen algunas versiones antiguasIsa. 22:4; Lam. 1:16, 17Jer. 23:9; Lam. 5:1719 He aquí la voz del clamor de la hija de mi pueblo desde una tierra lejanaa:¿No está el SEÑOR en Sión? ¿No está su rey en ella?¿Por qué me han provocado con sus imágenes talladasb, con ídolosc extranjeros1?Lit., vanidades extranjerasIsa. 13:5; 39:3; Jer. 4:16; 9:16Deut. 32:21; Jer. 7:19Sal. 31:620 Pasó la siega, terminó el verano,y nosotros no hemos sido salvados.21 Por el quebrantamiento de la hija de mi pueblo estoy quebrantadoa;ando enlutadob, el espanto se ha apoderado de mí.Jer. 4:19; 9:1; 14:17Jer. 14:2; Joel 2:6; Nah. 2:1022 ¿No hay bálsamo en Galaada?¿No hay allí médico?¿Por qué, pues, no se ha restablecido1 la salud2 de la hija de mi pueblob?Lit., subidoO, curaciónGén. 37:25; Jer. 46:11Jer. 14:19; 30:13