Palabra del SEÑOR que vino al profeta Jeremías acerca de las nacionesa.Jer. 1:10; 25:15-38 2 aA Egipto, acerca del ejército de Faraón Necao, rey de Egipto, que estaba junto al río Eufrates en Carquemis, al cual derrotó Nabucodonosor, rey de Babilonia, en el año cuarto de Joacimb, hijo de Josíasc, rey de Judád:Isa. 19:1-25; Jer. 46:14; Ezeq. 29:1-32:22 Rey. 18:21; 23:29, 33-35; Jer. 25:192 Crón. 35:20; Isa. 10:9Jer. 45:1
3 Preparad escudo y broquel,y avanzad hacia la batallaa.Isa. 21:5; Jer. 51:11; Joel 3:9; Nah. 2:1; 3:144 Aparejad los caballos,montad los corceles1y presentaos con los yelmos puestos.Bruñid las lanzasa,vestíos las corazasb.O, subid, jinetesEzeq. 21:9-111 Sam. 17:5, 38; 2 Crón. 26:14; Neh. 4:16; Jer. 51:35 ¿Pero qué es lo que veo?Están aterrados,retrocedena,y sus valientes están deshechosb;en la huida buscan refugiosin mirar atrás.Hay terror por todas partes1c—declara el SEÑOR.Heb., Magor-missabibIsa. 42:17; Jer. 46:21Isa. 5:25; Ezeq. 39:18Jer. 6:25; 20:3; 49:296 Que no huya el ligeroa,ni escape el poderoso;en el norte, junto al río Eufrates,han tropezado y caídob.Isa. 30:16Jer. 46:12, 16; Dan. 11:197 ¿Quién eseste que sube como el Nilo,cuyas aguas se agitan como ríosa?Jer. 47:28 Egipto sube como el Nilo,cuyas aguas se agitan como ríos,pero Él ha dicho: Subiré y cubriré esa tierraa;ciertamente destruiré la ciudad y sus habitantesb.Isa. 37:24Isa. 10:139 Subid, caballos, y corred furiosos1, carros,para que avancena los poderosos:Etiopía2b y Put3, que manejan escudo,y los de Lud4, que manejan y entesan el arcoc.Lit., andad como locosHeb., CushI.e., Libia (o, Somalia)Heb., LudimJer. 47:3; Nah. 2:4Nah. 3:9Isa. 66:1910 Porque aquel día es para el Señor, DIOS1a de los ejércitos,día de venganzab, para vengarse de sus enemigos;la espada devorará y se saciaráy se empapará con su sangrec;pues habrá una matanza2 para el Señor, DIOS3d de los ejércitos,en la tierra del norte, junto al río Eufrates.Heb., YHWH, generalmente traducido SEÑORO, un sacrificioJoel 1:15Jer. 50:15, 18Deut. 32:42; Isa. 31:8; Jer. 12:12Isa. 34:6; Sof. 1:711 Sube a Galaad y consigue bálsamoa,virgenb, hija de Egipto.En vano has multiplicado los remedios1;no hay curación para tic.Lit., las curacionesJer. 8:22Isa. 47:1; Jer. 31:4, 21Jer. 30:13; Miq. 1:9; Nah. 3:1912 Han oído las naciones de tu afrentaa,y tu clamorb llena la tierra;porque guerrero con guerrero ha tropezadoc,y a una han caído ambos.Jer. 2:36; Nah. 3:8-10Jer. 14:2Isa. 19:2 13 Palabra que el SEÑOR habló al profeta Jeremías acerca de la venida de Nabucodonosor, rey de Babilonia, para herir la tierra de Egiptoa:Isa. 19:1; Jer. 43:10-13
14 Anunciad en Egipto y hacedlo oír en Migdol,hacedlo oír también en Menfis1 y en Tafnesa;decid: «Ponte en pie y prepárate,porque la espada ha devorado a los que te rodeanb».O, NofJer. 43:8; 44:1Isa. 1:20; Jer. 2:30; 46:10; Nah. 2:1315 ¿Por qué han quedado postrados tus valientesa?No se mantienen en pie porque el SEÑOR los ha derribadob.Isa. 66:15, 16; Jer. 46:5Sal. 18:14, 39; 68:1, 216 Han tropezado muchas veces;en verdad, han caído uno sobre otroa.Entonces dijeron: «Levántate y volvamosa nuestro pueblo y a nuestra tierrab natal,ante la espada opresora1c».O, del opresorLev. 26:36, 37; Jer. 46:6Jer. 51:9Jer. 50:1617 Allí gritaron: «Faraón, rey de Egiptoa, essolo un gran ruido1;ha dejado pasar el tiempo señalado».Algunas versiones antiguas dicen: Llamad el nombre de Faraón un gran ruidoÉx. 15:9, 10; 1 Rey. 20:10, 11; Isa. 19:11-1618 Vivo yo—declara el Reycuyo nombre es el SEÑOR de los ejércitosa—que ciertamente como se destaca el Taborb entre los montes,o el Carmeloc junto al mar, uno ha de venir.Jer. 48:15; Mal. 1:14Jos. 19:22; Jue. 4:6; Sal. 89:12Jos. 12:22; 1 Rey. 18:4219 Prepara tu equipaje para el destierroa,hijab que moras en Egipto,porque Menfis1 será convertida en desolaciónc,incendiada y despoblada.O, NofIsa. 20:4Jer. 48:18Jer. 46:14; Ezeq. 30:1320 Novillaa hermosa es Egipto,mas un tábano1 del norte vieneb; ya viene.O posiblemente, mosquitoOs. 10:11Jer. 1:14; 47:221 Sus mercenarios también son en medio de ellacomo becerros engordados1a;porque también ellos se han vuelto atrásb,y a una han huido, no resistieron;porque el día de su ruina ha venido sobre ellos,la hora de su castigoc.Lit., del establoIsa. 34:72 Sam. 10:6; 2 Rey. 7:6; Jer. 46:5Jer. 48:44; Os. 9:7; Abd. 13; Miq. 7:422 Se oye1 su sonido como el de una serpiente,pues el enemigo avanza como un ejército2;con hachas, como leñadores, vienen contra ella.Lit., caminaO, con fuerza23 Talan su bosque—declara el SEÑORa—aunque sea impenetrable,aunque sean1 más numerosos que las langostas,innumerablesb.I.e., los árboles del bosque, los egipciosJer. 21:14Jue. 6:5; 7:12; Joel 2:2524 Es avergonzada la hija de Egipto,es entregada al poder1 del pueblo del nortea.Lit., en manoJer. 1:15 25 Dice el SEÑOR de los ejércitos, el Dios de Israel: He aquí, castigaré a Amón de Tebasa, a Faraónb y a Egiptoc junto con sus diosesd y sus reyes; a Faraón y a los que en él confían.Ezeq. 30:14-16; Nah. 3:8Jer. 44:30Isa. 20:5Éx. 12:12; Jer. 43:12, 13; Ezeq. 30:13; Sof. 2:11 26 Y los entregaré en manos de los que buscan su vida, en manos de Nabucodonosor, rey de Babiloniaa, y en manos de su siervob. Mas después será habitado como en los días de antaño—declara el SEÑOR.Jer. 44:30; Ezeq. 32:11Ezeq. 29:8-14
27 aPero tú no temas, siervo mío Jacob,ni te atemorices, Israel;porque he aquí, te salvaré de lugar remoto,y a tu descendencia1 de la tierra de su cautiverio.Y volverá Jacob, y estará tranquiloby seguroc, y nadie lo atemorizarád.Lit., simienteJer. 46:27, 28: <IT>Jer. 30:10, 11</IT>Isa. 11:11; Jer. 23:3, 4; 29:14; Miq. 7:12Jer. 23:6; 50:19Isa. 41:13, 1428 Tú no temas, siervo mío Jacob—declara el SEÑOR—porque yo estoy contigoa;pues acabaré con todas las nacionesadonde te he expulsado,pero no acabaré contigob,sino que te castigaré con justicia;de ninguna manera te dejaré sin castigoc.Sal. 46:7, 11; Isa. 8:10; 43:2; Jer. 1:19Jer. 4:27; Amós 9:8, 9Jer. 10:24; Hab. 3:2