Apostasía de Israel
Y vino a mí la palabra del SEÑOR, diciendo: 2 Ve y clama a los oídos de Jerusalén, diciendo: «Así dice el SEÑORa:“De ti recuerdo el cariño1 de tu juventudb,el amor de tu desposorio,de cuando me seguías en el desierto,por tierra no sembradac.O, la bondadIsa. 58:1; Jer. 7:2; 11:6Ezeq. 16:8; Os. 2:15Deut. 2:7; Jer. 2:6
3 ”Santo era Israel para el SEÑORa,primiciasb de su cosecha1;todos los que comían de ella se hacían culpablesc;el mal venía sobre ellos”—declara el SEÑOR».Lit., frutoÉx. 19:5, 6; Deut. 7:6; 14:2Sant. 1:18; Apoc. 14:4Isa. 41:11; Jer. 30:16; 50:7
4 Oíd la palabra del SEÑOR, casa de Jacob, y todas las familias de la casa de Israel. 5 Así dice el SEÑOR:¿Qué injusticia hallaron en mí vuestros padresa,para que se alejaran de míy anduvieran tras lo vano y se hicieran vanosb?Isa. 5:4; Miq. 6:32 Rey. 17:15; Jer. 8:19; Rom. 1:21
6 Tampoco dijeron: ¿Dónde está el SEÑORque nos hizo subir de la tierra de Egiptoa,que nos condujo por el desiertob,por una tierra de yermos y de barrancos,por una tierra seca y tenebrosa1,una tierra por la que nadie pasóy donde ningún hombre habitó?O, de sombra de muerteÉx. 20:2; Isa. 63:11Deut. 8:15; 32:107 Yo os traje a una tierra fértil,para que comierais de su fruto y de sus delicias1a;pero vinisteis y contaminasteis mi tierra,y de mi heredad hicisteis abominaciónb.Lit., cosas buenasDeut. 8:7-9; 11:10-12Sal. 106:38; Jer. 3:2; 16:188 Los sacerdotes no dijeron: «¿Dónde está el SEÑORa?».Los que se ocupaban de la ley no me conocieronb,los gobernantes1 se rebelaron contra mí,y los profetas profetizaban por Baalc,y andaban tras cosas que no aprovechand.Lit., pastoresJer. 10:21Jer. 4:22; Mal. 2:7, 8Jer. 23:13Jer. 16:19; Hab. 2:18
9 Por tanto, aún contenderé con vosotrosa—declara el SEÑOR—y con los hijos de vuestros hijos contenderé.Jer. 2:35; Ezeq. 20:35, 3610 Pasad, pues, a las islas de Quitim1a y ved,enviad gente a Cedarb y observad atentamente,y ved si ha habido cosa semejante:I.e., Chipre y otras islasIsa. 23:12Sal. 120:5; Isa. 21:16; Jer. 49:2811 ¿Ha cambiado alguna nación sus dioses,aunqueesos no son diosesa?Pues mi pueblo ha cambiado su gloriabpor lo que no aprovecha.Isa. 37:19; Jer. 5:7; 16:20Sal. 106:20; Rom. 1:2312 Espantaos, oh cielosa, por esto,y temblad, quedad en extremo desolados—declara el SEÑOR.Isa. 1:2; Jer. 4:2313 Porque dos males ha hecho mi pueblo:me han abandonado a mí,fuente de aguas vivasa,y han cavado1 para sí cisternas,cisternas agrietadas que no retienen el aguab.Lit., para cavarSal. 36:9; Jer. 17:13; Juan 4:14Jer. 14:3
14 ¿Es un esclavo Israel o un siervo nacido en casaa?¿Por qué se ha convertido en presa?Jer. 5:19; 17:415 Contra él rugieron los leoncillosa,rugieron fuertemente1,y han hecho de su tierra una desolación;sus ciudades están quemadas, sin habitantesb.Lit., dieron su vozJer. 50:17Jer. 4:716 Incluso los hombres1 de Menfis y de Tafnesate han afeitado2 la coronillab.O, hijosEn heb., apacentadoIsa. 19:13; Jer. 44:1; Os. 9:6Deut. 33:20; Jer. 48:4517 ¿No te ha sucedido1 estoapor haber dejado al SEÑOR tu Dios,cuando Él te guiaba por el camino?Lit., ¿No te has hechoDeut. 32:10; Jer. 4:1818 Y ahora, ¿qué haces en el camino a Egiptoapara beber las aguas del Nilo1b?¿O qué haces en el camino a Asiriapara beber las aguas del Eufrates2?Heb., ShijorLit., ríoIsa. 30:2Jos. 13:319 Te castigará tu propia maldada,y tus apostasías te condenaránb.Reconoce, pues, y ve que es malo y amargocel dejar al SEÑOR tu Dios,y no tener temor de mí1d—declara el Señor, DIOS2 de los ejércitos.Lit., y mi temor no está en tiHeb., YHWH, generalmente traducido SEÑORIsa. 3:9; Jer. 4:18; Os. 5:5Jer. 3:6, 8, 11, 14; Os. 11:7Job 20:12-16; Amós 8:10Sal. 36:1; Jer. 5:24
20 Porque desde hace tiempo rompí1 tu yugoay arranqué2 tus coyundas;pero dijiste: «No serviré».Porque sobre toda colina altay bajo todo árbol frondosote echabas como ramerab.O, rompisteO, arrancasteLev. 26:13Deut. 12:2; Isa. 57:5, 7; Jer. 3:2, 6; 17:221 Pero yo te planté como vid escogidaa,toda ella de simiente genuina.¿Cómo, pues, te has vuelto delante de mísarmiento degenerado de una vid extrañab?Éx. 15:17; Sal. 44:2; 80:8; Isa. 5:2Isa. 5:422 Aunque te lavesa con soda1y uses mucho2 jabón,la mancha de tu iniquidad está aún delante de míb—declara el Señor DIOS3.I.e., carbonato sódicoLit., y hagas que sea mucho para ti elHeb., YHWH, generalmente traducido SEÑORJer. 4:14Job 14:17; Os. 13:1223 ¿Cómo puedes decir: «No estoy manchadaa,no he ido tras los baalesb»?Mira tu proceder en el vallec,reconoce lo que has hecho.Eres una camella joven y liviana que enreda sus pasosd,Prov. 30:12Jer. 9:14Jer. 7:31Jer. 2:33, 36; 31:2224 asna montés acostumbrada al desierto,que en su ardor olfatea el vientoa.En la época de su celo ¿quién la puede refrenar1?Todos los que la busquen, no se tienen que fatigar,en su mes la hallarán.O, desviarJer. 14:625 Guarda tus pies de andar descalzosy tu garganta de la sed.Mas dijiste: «Es en vano1a.¡No! Porque amo a los extraños,y tras ellos andaréb».O, Es algo desesperadoJer. 18:12Deut. 32:16; Jer. 14:1026 Como se avergüenza el ladrón cuando es descubierto,así se ha avergonzado la casa de Israela:ellos, sus reyes, sus príncipes,sus sacerdotes y sus profetas;Jer. 48:2727 los que dicen al leño: «Mi padre eres tú»,y a la piedra: «Tú me engendraste».Porque ellos me han vuelto las espaldas,y no el rostroa;pero en el tiempo de su calamidad1b dirán:«Levántate y sálvanos».O, malJer. 18:17; 32:33Jue. 10:10; Isa. 26:1628 Mas ¿dónde están tus dioses,los que hiciste para tia?Que se levanten, a ver si pueden salvarteen el tiempo de tu calamidad1b;porque según el número de tus ciudadesson tus dioses, oh Judác.O, malDeut. 32:37; Jue. 10:14; Isa. 45:20; Jer. 1:16Jer. 11:122 Rey. 17:30, 31; Jer. 11:13
29 ¿Por qué contendéis conmigo?Todos vosotros os habéis rebelado contra mía—declara el SEÑOR.Jer. 5:1; 6:13; Dan. 9:1130 En vano he herido a vuestros hijos,no han aceptado correccióna.Vuestra espada ha devorado a vuestros profetasbcomo león destructor.Isa. 1:5; Jer. 5:3; 7:28Neh. 9:26; Jer. 26:20-24; Hech. 7:52; 1 Tes. 2:1531 ¡Oh generación, atended a la palabra del SEÑOR!¿He sido yo un desierto para Israel,o una tierra de densa oscuridada?¿Por qué dice mi pueblo: «Vaguemos libremente;no vendremos más a tib»?Isa. 45:19Deut. 32:15; Jer. 2:20, 2532 ¿Se olvida una virgen de sus adornos,o una novia de su atavío1?Pues mi pueblo me ha olvidadoapor innumerables días.Lit., cintaSal. 106:21; Isa. 17:10; Jer. 3:21; 13:25; Os. 8:1433 ¡Qué bien preparas tu caminopara buscar amor!Por eso aun a las malvadas1has enseñado tus caminos.O, con maldades34 También en tus faldas se hallasangre de la vida de pobres inocentesa;no los encontraste forzando la entradab.Pero a pesar de todo esto,2 Rey. 21:16; 24:4; Sal. 106:38; Jer. 7:6; 19:4Éx. 22:235 aún dices: «Soy inocente,ciertamente su ira se ha apartado de mí».He aquí, entraré en juicio contigoaporque dices: «No he pecadob».Jer. 25:31Prov. 28:13; 1 Jn. 1:8, 1036 ¿Por qué das tantas vueltas1cambiando tu caminoa?También por Egipto serás avergonzadabcomo fuiste avergonzada por Asiriac.O, eres tan frívolaJer. 2:23; 31:22; Os. 12:1Isa. 30:32 Crón. 28:16, 20, 2137 También de allí1 saldráscon las manos en la cabezaa;porque el SEÑOR ha desechado a aquellos en quienes confías,y no prosperarás con ellosb.Lit., este2 Sam. 13:19; Jer. 14:3, 4Jer. 37:7-10