Lo que vino como palabra del SEÑOR a Jeremías respecto a la sequíaa:Jer. 17:8
2 De luto está Judá,y sus puertas languidecena,están por tierra enlutadasb,y sube el clamor de Jerusalénc.Isa. 3:26Jer. 8:211 Sam. 5:12; Jer. 11:11; 46:12; Zac. 7:133 Sus nobles enviaban a sus siervos1 por aguaa;iban a las cisternas y no hallaban aguab;volvían con sus vasijas vacías.Quedaron avergonzados y humilladosc,y se cubrieron la cabezad.Lit., pequeños1 Rey. 18:52 Rey. 18:31; Jer. 2:13Job 6:20; Sal. 40:142 Sam. 15:304 El suelo está agrietado1a,pues no ha habido lluviab sobre la tierra;los labradores, avergonzadosc,se han cubierto la cabeza.Lit., despedazadoJoel 1:19, 20Jer. 3:3Joel 1:115 Porque aun la cierva en el campo ha parido, pero abandona su críaporque no hay hierbaa.Isa. 15:66 Y los asnos monteses se paran en las alturas desoladasa,jadeando por aire como chacales;desfallecen sus ojosporque no hay vegetaciónb.Job 39:5, 6; Jer. 2:24Joel 1:187 Aunque nuestras iniquidades testifican contra nosotrosa,oh SEÑOR, obra por amor de tu nombreb.En verdad han sido muchas nuestras apostasíasc,contra ti hemos pecadod.Isa. 59:12; Os. 5:5Sal. 25:11; Jer. 14:21Jer. 5:6; 8:5Jer. 3:25; 8:14; 14:208 Tú, esperanza de Israela,Salvador suyob en tiempo de angustiac,¿por qué has de ser como forastero en la tierra,o como caminante que ha plantado su tienda para pasar la noche?Jer. 17:13Isa. 43:3; 63:8Sal. 9:9; 50:159 ¿Por qué has de ser como hombre desalentado,como guerrero incapaz de salvara?Sin embargo tú estás en medio nuestrob, oh SEÑOR,y por tu nombre somos llamadosc;¡no nos abandones!Núm. 11:23; Isa. 50:2; 59:1Éx. 29:45; Sal. 46:5; Jer. 8:19Isa. 63:19; Jer. 15:16 10 Así dice el SEÑOR de este pueblo: ¡Cómo les ha gustado vagara! No han refrenado sus piesb. El SEÑOR, pues, no los acepta1c; ahora se acordará Él de su iniquidad y castigará sus pecadosd.O, no se complace en ellosJer. 2:25; 3:13Sal. 119:101Jer. 6:20; Amós 5:22Jer. 44:21-23; Os. 8:13; 9:9 11 Y el SEÑOR me dijo: No ruegues por el bienestar de este puebloa.Éx. 32:10; Jer. 7:16; 11:14 12 Cuando ayunen, no escucharé su clamora; cuando ofrezcan holocausto y ofrenda de cereal, no los aceptaréb; sino que con espada, con hambre y con pestilenciac los destruiréd.Prov. 1:28; Isa. 1:15; Jer. 11:11; Ezeq. 8:18; Miq. 3:4; Zac. 7:13Jer. 6:20; 7:21Jer. 21:9Jer. 8:13
13 Y yo dije: ¡Ah, Señor DIOS1! He aquí, los profetas les dicen: «No veréis espada ni tendréis hambrea, sino que os daré pazb verdadera en este lugar».Heb., YHWH, generalmente traducido SEÑORJer. 5:12; 23:17Jer. 6:14; 8:11 14 Entonces el SEÑOR me dijo: Mentira profetizan los profetas en mi nombrea. Yo no los he enviado, ni les he dado órdenes, ni les he habladob; visión falsa, adivinación, vanidad y engaño de sus corazones ellos os profetizanc.Jer. 5:31; 23:25Jer. 23:21Jer. 23:16, 26; 27:9, 10; Ezeq. 12:24 15 Por tanto, así dice el SEÑOR: En cuanto a los profetas que profetizan en mi nombre sin que yo los haya enviado, y que dicen: «No habrá espada ni hambre en esta tierra», a espada y de hambre esos profetas perecerán1a.Lit., serán acabadosJer. 23:15; Ezeq. 14:10 16 También el pueblo a quien profetizan estará tirado por las calles de Jerusalén a causa del hambre y de la espada; no habrá quien los entierre a ellosa, ni a sus mujeres, ni a sus hijos, ni a sus hijas, pues derramaré sobre ellos su maldadb.Sal. 79:2, 3; Jer. 7:33; 15:2, 3; 8:1, 2Prov. 1:31; Jer. 13:22-25 17 Y les dirás esta palabra:«Viertan lágrimas mis ojos noche y díaa,y no cesen,porque de gran quebranto ha sido quebrantada la virgen hija de mi pueblob,de una dolorosa heridac muy grave.Jer. 9:1; 13:17; Lam. 1:16Isa. 37:22; Jer. 8:21; Lam. 1:15; 2:13Jer. 10:19; 30:14
18 »Si salgo al campo,he aquí, muertos a1 espada;y si entro en la ciudad,he aquí, enfermedades por el hambrea.Porque tanto el profeta como el sacerdotebandan errantes2 en una tierra que no conocen».Lit., atravesados con laLit., han estado negociandoJer. 6:25; Lam. 1:20; Ezeq. 7:15Jer. 6:13; 8:10 19 ¿Has desechadoa por completo a Judá,o ha aborrecido tu alma a Sión?¿Por qué nos has herido sin que haya curación para nosotrosb?Esperábamos1 paz, y no hubo bien alguno;tiempo de curación, y he aquí, terrorc.Lit., Se esperaJer. 6:30; 7:29; 12:7; Lam. 5:22Jer. 30:13Job 30:26; Jer. 8:15; 1 Tes. 5:320 Reconocemos, oh SEÑOR, nuestra impiedad,la iniquidad de nuestros padres, pues hemos pecado contra tia.Neh. 9:2; Sal. 32:5; Jer. 3:25; 8:14; 14:7; Dan. 9:821 No nos desprecies, por amor a tu nombrea,no deshonres el trono de tu gloriab;acuérdate, no anules tu pacto con nosotros.Sal. 25:11; Jer. 14:7Jer. 3:17; 17:1222 ¿Hay entre los ídolos1a de las naciones alguno que haga llover?¿O pueden los cielos solos dar lluvia?¿No eres tú, oh SEÑOR, nuestro Diosb?En ti, pues, esperamosc,porque tú has hecho todas estas cosas.Lit., las vanidadesIsa. 41:29; Jer. 10:31 Rey. 17:1; Jer. 5:24Lam. 3:26