14 Así dice el SEÑOR en cuanto a todos mis malvados vecinosa que atacan la heredad que he dado en posesión a mi pueblo Israelb: He aquí los arrancaré de su tierra, y a la casa de Judá la arrancaré de en medio de ellosc.Jer. 49:1, 7; Sof. 2:8-10Jer. 2:3; 50:11, 12; Zac. 2:8Deut. 30:3; Sal. 106:47; Isa. 11:11-16 15 Y sucederá que después que los haya arrancado, volveré y les tendré compasión, y los haré regresara cada uno a su heredad y cada cual a su tierrab.Jer. 48:47; 49:6, 39Amós 9:14 16 Y sucederá que si ellos de verdad aprenden los caminos de mi puebloa, jurando en mi nombre: «Vive el SEÑORb», así como ellos enseñaron a mi pueblo a jurar por Baalc, serán restablecidos en medio de mi pueblod.Isa. 42:6; 49:6Jer. 4:2; Sof. 1:5Jos. 23:7; Jer. 5:7Jer. 3:17; 4:2; 16:19 17 Pero si no escuchan, entonces arrancaré esa nación, la arrancaré y la destruiréa—declara el SEÑOR.Sal. 2:8-12; Isa. 60:12
Queja de Jeremías
Justo eres tú, oh SEÑOR, cuando a ti presento mi causaa;en verdad asuntos de justicia voy a discutir contigob.¿Por qué prospera el camino de los impíoscy viven en paz todos los que obran con perfidiad?Esd. 9:15; Sal. 51:4; 129:4; Jer. 11:20Job 13:3Job 12:6; Jer. 5:27, 28; Hab. 1:4; Mal. 3:15Jer. 3:7, 20; 5:112 Tú los plantas, y1 echan raíces;crecen, dan frutoa.Cerca estás tú de sus labios2,pero lejos de su corazón3b.Lit., tambiénLit., en sus bocasLit., sus riñonesJer. 11:17; 45:4; Ezeq. 17:5-10Isa. 29:13; Jer. 3:10; Ezeq. 33:31; Tito 1:163 Pero tú me conocesa, oh SEÑOR,tú me ves,y compruebas la actitud de mi corazón para contigob.Arrástralos como ovejas para el mataderoy sepáralos1 para el día de la matanzac.Lit., conságralosSal. 139:1-4Sal. 7:9; 11:5; Jer. 11:20Jer. 17:18; 50:27; Sant. 5:54 ¿Hasta cuándo estará de luto la tierraay marchita la vegetación de todo el campob?Por la maldad de los que moran en ellachan sido destruidos los animales y las avesd,porque han dicho: Dios no verá nuestro fine.Jer. 4:28; 9:10; 23:10Joel 1:10-17Sal. 107:34Jer. 4:25; 7:20; 9:10; Os. 4:3; Hab. 3:17Jer. 5:31; Ezeq. 7:2
Respuesta de Dios
5 Si corriste con los de a pie y te cansaron,¿cómo, pues, vas a competir con los caballos?Si caes en tierra de paz,¿cómo te irá1 en la espesura2 del Jordána?Lit., harásLit., el orgulloJer. 49:19; 50:446 Porque también tus hermanos y la casa de tu padre,también ellos te han traicionadoa,también ellos han dado gritos en pos de ti;no les creas aunque te digan cosas agradablesb.Gén. 37:4-11; Job 6:15; Sal. 69:8; Jer. 9:4, 5Sal. 12:2; Prov. 26:25
7 He dejado mi casaa,he abandonado mi heredad,he entregado a la amadab de mi almaen manos1 de sus enemigos.Lit., palmasIsa. 2:6; Jer. 7:29; 23:39Jer. 11:15; Os. 11:1-88 Mi heredad vino a ser para mícomo león en la selva;rugió1 contra mía;por tanto, la aborrecíb.Lit., levantó su vozIsa. 59:13Os. 9:15; Amós 6:89 ¿Es acaso mi heredad para mí como ave de rapiña de varios colores?¿Están las aves de rapiña por todos lados contra ellaa?Id, reunid a todas las bestias del campo,traedlas para que la devorenb.2 Rey. 24:2; Ezeq. 23:22-25Isa. 56:9; Jer. 7:33; 15:3; 34:2010 Muchos pastores han arruinadoa mi viñab,han holladoc mi heredad1;han hecho de mi hermosa heredad2dun desierto desolado.O, campoJer. 6:3; 23:1Sal. 80:8-16; Isa. 5:1-7Isa. 63:18Jer. 3:1911 Fue hecha una desolación,llora sobre mí desoladaa;todo el país ha sido desoladob,porque no hubo nadie a quien le importarac.Jer. 12:4; 14:2; 23:10Jer. 4:20, 27; 25:11Isa. 42:2512 Sobre todas las alturas desoladasa del desiertohan venido destructores,porque la espada del SEÑORb devorade un extremo de la tierra al otro1;no hay pazc para nadie2.Lit., al otro extremo de la tierraLit., toda carneJer. 3:2, 21Isa. 34:6; Jer. 47:6; Amós 9:4Jer. 16:5; 30:513 Han sembrado trigo y han segado espinosa,se han esforzado sin provecho algunob.Avergonzaos, pues, de vuestras cosechasca causa de la ardiente ira del SEÑORd.Lev. 26:16; Deut. 28:38; Miq. 6:15; Hag. 1:6Isa. 55:2; Jer. 9:5Jer. 17:10Jer. 4:26; 25:37, 38