El día de la venganza divina
¿Quién eseste que viene de Edoma,de Bosrab con vestiduras de colores brillantes1c;este, majestuoso en su ropaje,que marcha2 en la plenitud de su fuerza?Soy yo que hablo en justicia, poderoso para salvard.O, carmesíLit., inclinándoseSal. 137:7; Isa. 34:5, 6; Ezeq. 25:12-14; 35:1-15; Abd. 1-14; Mal. 1:2-5Isa. 63:2Isa. 34:6; Jer. 49:13; Amós 1:12Sof. 3:172 ¿Por qué es rojo tu ropaje,y tus vestiduras como las del que pisa en el lagara?Apoc. 19:13, 153 El lagar lo he pisado yo soloa;de los pueblos, ningún hombre estaba conmigo.Los pisé en mi iraby los hollé en mi furorc;su sangre1 salpicó mis vestidurasy manché2 todo mi ropajed.Lit., jugoLit., contaminéApoc. 14:20; 19:15Isa. 22:5; 28:3Miq. 7:10Apoc. 19:134 Porque el día de la venganza estaba en mi corazón,y el año de mi redención había llegadoa.Isa. 34:8; 35:4; 61:2; Jer. 51:65 Miré, y no había quien ayudaraa,me asombré de que no hubiera quien apoyara;entonces me salvó mi brazob,y fue mi furor el que me sostuvo.Isa. 59:16Sal. 44:3; Isa. 40:10; 52:106 Pisoteé los pueblos en mi iraa,los embriagué en mi furorby derramé su sangre por tierra1.Lit., hice caer su jugo a la tierraIsa. 22:5; 34:2; 65:12Isa. 29:9; 51:17, 21
Recuento de las misericordias del SEÑOR
7 Las misericordias del SEÑOR recordaréa, las alabanzas del SEÑOR,conforme a todo lo que nos ha otorgado el SEÑOR,y la gran bondad hacia la casa de Israelb,que les ha otorgado conforme a su compasión,y conforme a la multitud de sus misericordiasc.Sal. 25:6; 92:2; Isa. 54:8, 101 Rey. 8:66; Neh. 9:25, 35Sal. 51:1; 86:5, 15; Isa. 54:7, 8; Ef. 2:48 Porque Él dijo: Ciertamente, ellos son mi puebloa,hijos que no engañarán.Y Él fue su Salvadorb.Éx. 6:7; Isa. 3:15; 51:4Isa. 60:169 En todas sus angustias Él fue afligido1a,y el ángel de su presencia los salvób;en su amorc y en su compasión los redimiód,los levantó y los sostuvo todos los días de antañoe.Otra posible lectura es: El no fue adversarioJue. 10:16Éx. 23:20-23; 33:14, 15Deut. 7:7, 8Isa. 43:1; 52:9Deut. 1:31; 32:10-12; Isa. 46:310 Mas ellos se rebelaronay contristaron su santo Espíritub;por lo cual Él se convirtió en su enemigoy peleó contra ellos.Sal. 78:40; 106:33; Hech. 7:51; Ef. 4:30Sal. 51:11; Isa. 63:1111 Entonces su pueblo se acordó de los días antiguosa, de Moisés.¿Dónde está el que los sacó del marb con los pastores1 de su rebaño?¿Dónde está el que puso su santo Espíritu en medio de ellos2c,Algunos mss. dicen: el pastorLit., élSal. 106:44, 45Isa. 51:9, 10Núm. 11:17, 25, 29; Hag. 2:512 el que hizo que su glorioso brazo fuera a la diestra de Moisésa,el que dividió las aguas delante de ellos para hacerse un nombre eternob,Éx. 6:6; 15:16Éx. 14:21, 22; Isa. 11:15; 51:1013 el que los condujo por los abismos?Como un caballo en el desierto, no tropezarona;Jer. 31:914 como a ganado que desciende al valle,el Espíritu del SEÑOR les1 dio descansoa.Así guiaste a tu pueblob,para hacerte un nombre glorioso.Lit., leJos. 21:44; 23:1Deut. 32:12
Plegaria por ayuda y misericordia
15 Mira desde el cieloa, y ve desde tu santa y gloriosa moradab;¿dónde está tu celo y tu poderc?La conmoción de tus entrañas y tu compasión para conmigo se han restringidod.Deut. 26:15; Sal. 80:14Sal. 68:5; 123:1Isa. 9:7; 26:11; 37:32; 42:13; 59:17Jer. 31:20; Os. 11:816 Porque tú eres nuestro Padrea, aunque Abrahamb no nos conoce,ni nos reconoce Israel.Tú, oh SEÑOR, eres nuestro Padre,desde la antigüedad tu nombre es Nuestro Redentorc.Isa. 1:2; 64:8Isa. 29:22; 41:8; 51:2Isa. 41:14; 44:6; 60:1617 ¿Por qué, oh SEÑOR, nos haces desviar de tus caminosay endureces nuestro corazón a tu temorb?Vuélvete por amor de tus siervos, las tribus de tu heredadc.Isa. 30:28; Ezeq. 14:7-9Isa. 29:13, 14Núm. 10:3618 Por breve tiempo poseyó tu santuario tu pueblo santo;nuestros adversarios lo han pisoteadoa.Sal. 74:3-7; Isa. 64:1119 Hemos venido a ser como aquellos sobre los que nunca gobernaste,como aquellos que nunca fueron llamados por tu nombre.