La idolatría de Israel condenada
El justo perece, y no hay quien se preocupe1a;los hombres piadosos son arrebatados, sin que nadie comprendaque ante el malb es arrebatado el justo,Lit., lo ponga en el corazónIsa. 42:25; 47:72 Rey. 22:20; Isa. 47:11; Jer. 18:112 y entra en la paz.Descansan en sus lechos1,los que andan2 en su camino recto3a.I.e., sepulturasLit., el que andaLit., su rectitudIsa. 26:73 Mas vosotros venid acá, hijos de hechicera,descendientes1 de adúlteroa y ramera2b.Lit., simienteAsí en algunas versiones antiguas; en heb., ella se prostituyeIsa. 1:4; Mal. 3:5; Mat. 16:4Isa. 1:21; 57:7-94 ¿De quién os burláis?¿Contra quién abrís la bocay sacáis la lengua?¿No sois vosotros hijos de rebeldíaa,descendientes1 de la mentira;Lit., simienteIsa. 48:85 que ardéis con pasión entre los robles1a,bajo todo árbol frondosob;que sacrificáis los hijos en las quebradas2c,debajo de las hendiduras de las peñas?O, terebintosO, los torrentesIsa. 1:292 Rey. 16:4; Jer. 2:20; 3:132 Rey. 23:10; Sal. 106:37, 38; Jer. 7:316 Entre las piedras lisas1a de la quebrada2está tu parte; ellas, ellas son tu suerte;también para ellas has derramado libaciónb,has ofrecido ofrenda de cereal.¿He de aplacarme3 con estas cosasc?I.e., símbolos de los dioses de la fertilidadO, el torrenteO, arrepentirmeJer. 3:9; Hab. 2:19Jer. 7:18Jer. 5:9, 29; 9:97 Sobre un monte alto y encumbradoahas puesto tu camab;allí también subiste a ofrecer sacrificio.Jer. 3:6; Ezeq. 16:16Ezeq. 23:418 Y detrás de la puerta y del umbral1has puesto tu señal.En verdad, bien lejos de mí te has descubiertoa,y has subido y ensanchado tu cama;de ellos has logrado pacto a tu favor,has amado su cama2,has contemplado su virilidad3.Lit., posteO, acostarseLit., manoEzeq. 23:189 Has ido al1 rey con ungüento,y has multiplicado tus perfumes;has enviado tus emisarios a gran distanciaa,y los has hecho descender al Seol2.Lit., has viajado hacia elI.e., región de los muertosEzeq. 23:16, 4010 Te cansaste por lo largo de tu camino,pero no dijiste: «No hay esperanzaa».Hallaste nuevas fuerzas1,por eso no desfalleciste2.Lit., la vida de tu manoO, te enfermasteJer. 2:25; 18:12
11 ¿Y de quién te asustaste y tuviste miedoa,cuando mentiste y no te acordaste de míb,ni pensaste en ello1?¿No es acaso porque he guardado silencio por mucho tiempocque no me temes?Lit., ni lo pusiste en tu corazónProv. 29:25; Isa. 51:12, 13Jer. 2:32; 3:21Sal. 50:21; Isa. 42:1412 Yo declararé tu justiciaa y tus hechosb,pero de nada te aprovecharán.Isa. 58:1, 2Isa. 29:15; 59:6; 65:7; 66:18; Miq. 3:2-413 Cuando clames, que tus ídolos te libren1a;pero a todos se los llevará el viento,un soplo los arrebatará.Pero el que en mí se refugieb, heredará la tierrac,y poseerá mi santo monte.Lit., tu colección te libreJer. 22:20; 30:14Sal. 37:3, 9; Isa. 25:4Isa. 49:8; 60:21; 65:9
14 Y se dirá:Construid, construid, preparad el camino,quitad los obstáculos del camino de mi puebloa.Isa. 62:10; Jer. 18:1515 Porque así dice el Alto y Sublimeaque vive para siempre1, cuyo nombre es Santob:Habito en lo alto y santoc,y también con el contrito y humilde de espíritud,para vivificar el espíritu de los humildesy para vivificar el corazón de los contritose.O, mora en eternidadIsa. 52:13Deut. 33:27; Isa. 40:28Isa. 33:5; 66:1Sal. 34:18; 51:17; Isa. 66:2Sal. 147:3; Isa. 61:1-316 Porque no contenderé para siempre,ni estaré siempre enojadoa,pues el espíritu desfallecería ante mí,y el aliento de los que yo he creadob.Gén. 6:3; Sal. 85:5; 103:9; Miq. 7:18Isa. 42:517 A causa de la iniquidad de su codiciaa, me enojé y lo herí;escondí mi rostro y me indigné,y él siguió desviándose por el camino de su corazónb.Isa. 2:7; 56:11; Jer. 6:13Isa. 1:4; Jer. 3:14, 2218 He visto sus caminos, pero lo sanaréa;lo guiaré y le daré consuelo a él y a los que con él lloranb,Isa. 19:22; 30:26; 53:5Isa. 52:12; 61:1-319 poniendo alabanza en1 los labiosa.Paz, pazb al que está lejos y al que está cercac—dice el SEÑOR—y yo lo sanaré.Lit., creando fruto deIsa. 6:7; 51:16; 59:21; Heb. 13:15Isa. 26:12; 32:17Hech. 2:39; Ef. 2:1720 Pero los impíos son como el mar agitadoa,que no puede estar quieto,y sus aguas arrojan cieno y lodo.Job 18:5-14; Isa. 3:9, 1121 No hay paz—dice mi Dios—para los impíosa.Isa. 48:22; 59:8