Importancia de guardar el pacto de Dios
Así dice el SEÑOR:Preservad el derecho y haced justiciaa,porque mi salvación está para llegary mi justicia para ser reveladab.Isa. 1:17; 33:5; 61:8Sal. 85:9; Isa. 46:13; 51:52 Cuán bienaventurado es el hombre que hace estoa,y el hijo del hombre que a ello se aferra;que guarda el día de reposo sin profanarlob,y guarda su mano de hacer mal alguno.Sal. 112:1; 119:1, 2Éx. 20:8-11; 31:13-17; Isa. 56:4, 6; 58:13; Jer. 17:21, 22; Ezeq. 20:12, 203 Que el extranjero que se ha allegado al SEÑORa, no diga1:Ciertamente el SEÑOR me separará de su pueblo.Ni diga el eunucob: He aquí, soy un árbol seco.Lit., diga, diciendoIsa. 14:1; 56:6Deut. 23:1; Jer. 38:7; Hech. 8:274 Porque así dice el SEÑOR:A los eunucos que guardan mis días de reposo,escogen lo que me agraday se mantienen firmes en mi pactoa,Isa. 56:2, 65 les daré en mi casaa y en mis muros un lugarb,y un nombre mejor que el de hijos e hijas;les1 daré nombre eterno que nunca será borradoc.Así en los M.M.M.; en el T.M., leIsa. 2:2, 3; 56:7; 66:20Isa. 26:1; 60:18Isa. 48:19; 55:13; 62:2
6 Y a los extranjeros que se alleguen al SEÑORapara servirle, y para amar el nombre del SEÑOR,para ser sus siervos, a todos los que guardan el día de reposo sin profanarlo,y se mantienen firmes en mi pactob,Isa. 56:3; 60:10; 61:5Isa. 56:2, 47 yo los traeré a mi santo montea,y los alegraréb en mi casa de oración.Sus holocaustos y sus sacrificios serán aceptos sobre mi altarc;porque mi casa será llamada casa de oración para todos los pueblosd.Isa. 2:2, 3; 11:9; 60:11; 65:25; Miq. 4:1, 2Isa. 61:10Isa. 60:7Mat. 21:13; Mar. 11:17; Luc. 19:468 Declara el Señor DIOS1 que reúne a los dispersos de Israela:Todavía les2 juntaré otros a los3 ya reunidosb.Heb., YHWH, generalmente traducido SEÑORLit., leLit., susIsa. 11:12Isa. 60:3-11; 66:18-21; Juan 10:16
9 Bestias todas del campo,venid a comer,bestias todas del bosquea.Isa. 18:6; 46:1110 Sus centinelasa son ciegosb,ninguno sabe nada.Todos son perros mudos que no pueden ladrar,soñadores1 acostados, amigos de dormir;Así en los M.M.M.; en el T.M., los que deliranEzeq. 3:17Isa. 29:9-14; Jer. 14:13, 1411 y los perros son voraces1, no se sacian2a.Y ellos son pastores que no saben entenderb;todos se han apartado por su caminoc,cada cual, hasta el último, busca su propia ganancia.Lit., fuertes de alma o de apetitoLit., no conocen la harturaIsa. 28:7; Ezeq. 13:19; Miq. 3:5, 11Isa. 1:3Isa. 57:17; Jer. 22:1712 Venid—dicen—busquemos1 vino y embriaguémonos de licora;y mañana será como hoy,solo que mucho mejorb.Así en algunas versiones antiguas; en el T.M., buscaréIsa. 5:11, 12, 22Sal. 10:6; Luc. 12:19, 20