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Condenación de la idolatría

Entonces vinieron a mí algunos de los ancianos de Israel y se sentaron delante de mía. Y vino a mí la palabra del SEÑOR, diciendo: Hijo de hombre, estos hombres han erigido sus ídolos en su corazóna, y han puesto delante de su rostro lo que los hace caer en su iniquidadb. ¿Me dejaré yo consultar por ellosc? Por tanto, háblales y diles: «Así dice el Señor DIOS1: “Cualquier hombre de la casa de Israel que erija sus ídolos en su corazón, y que ponga delante de su rostro lo que lo hace caer en su iniquidad, y después venga al profeta, yo, el SEÑOR, le responderéa entonces2 de acuerdo con la multitud de sus ídolos, a fin de alcanzar a la casa de Israel en sus corazonesa, que están apartados de mí a causa de todos1 sus ídolosb”».

Por tanto, di a la casa de Israel: «Así dice el Señor DIOS: “Arrepentíos y apartaos de vuestros ídolos, y de todas vuestras abominacionesa apartad vuestros rostros. Porque a cualquiera de la casa de Israel, o de los forasteros que residen en Israela, que se aleje de mí y erija sus ídolos en su corazón, que ponga delante de su rostro lo que lo hace caer en su iniquidad, y después venga al profeta para consultarme por medio de él, yo, el SEÑOR, le responderé por mí mismob. Y pondré mi rostro contra ese hombre, haré de él señal y proverbio1, y lo cortaré de en medio de mi puebloa; y sabréis que yo soy el SEÑORb. Pero si el profeta se deja engañar1 y dice algo, soy yo, el SEÑOR, el que he engañado2 a ese profeta, y extenderé mi mano contra él y lo exterminaréa de en medio de mi pueblo Israel. 10 Llevarán ambos el castigo de su iniquidad; como la iniquidad del que consulta será la iniquidad del profeta, 11 a fin de que la casa de Israel no se desvíe más de mí ni se contamine más con todas sus transgresionesa. Y ellos serán mi pueblo y yo seré su Diosb”»—declara el Señor DIOSc.

12 Entonces vino a mí la palabra del SEÑOR, diciendo: 13 Hijo de hombre, si un país peca contra mí cometiendo infidelidada, y yo extiendo mi mano contra él, destruyo su provisión1 de pan y envío hambre contra élb y corto de él hombres y animales, 14 y aunque estos tres hombresa, Noéb, Danielc y Job, estuvieran en medio de ese país, ellos, por su justiciad,solo se salvarían a sí mismose—declara el Señor DIOS. 15 Si yo hiciera pasar por la tierra fieras y ellas la despoblaran1, y se volviera desolada sin que nadie pasara por ella a causa de las fierasa, 16 aunque estos tres hombres estuvieran en medio de ella, vivo yo—declara el Señor DIOS—, ni a sus hijos ni a sus hijas podrían salvar;solo ellos se salvarían, pero el país quedaría desoladoa. 17 O si yo trajera la espadaa contra ese país, y dijera: «Pase la espada por el país», y corto de él hombresb y animales, 18 y estos tres hombres estuvieran en medio de él, vivo yo—declara el Señor DIOS—, que no podrían salvar ni a sus hijos ni a sus hijas; sino quesolo ellos se salvarían. 19 O si yo enviara una plaga contra ese país y derramara mi furor sobre él con sangre, para cortar de él hombres y animalesa, 20 aunque Noé, Daniel y Job estuvieran en medio de él, vivo yo—declara el Señor DIOS—, que ni a su hijo ni a su hija podrían salvar; ellos, por su justicia,solo se salvarían a sí mismos.

21 Porque así dice el Señor DIOS: ¡Cuánto más cuando yo envíe mis cuatro terribles1 juicios contra Jerusalén: espada, hambre, fieras y plaga para cortar de ella hombres y animalesa! 22 Sin embargo, he aquí, en ella quedarán sobrevivientes, hijos e hijas que serán sacados. He aquí, saldrán hacia vosotros y veréis su conducta y sus obras; entonces seréis consolados de la calamidad que he traído contra Jerusaléna, de todo lo que he traído sobre ellab. 23 Y ellos os consolarán cuando veáis sus caminos y sus obras, y sabréis que no he hecho en vano lo que hice en ella—declara el Señor DIOSa.