← Home
+ Parallel
Cántico de Moisés
Prestad atención, oh cielos, y dejadme hablar;y escuche la tierraa las palabras de mi boca.2 Caiga como la lluvia mi enseñanzaa,y destile como el rocíob mi discurso,como llovizna sobre el verde pradoy como aguacero sobre la hierba.3 Porque yo proclamo el nombre del SEÑORa;atribuid grandeza a nuestro Diosb.4 ¡La Roca! Su obra es perfectaa,porque todos sus caminos son justos1b;Dios de fidelidadc y sin injusticia,justo y recto es Él.5 En forma corrompida se han1 portado con Él.No son sus hijosa, debido a los defectos de ellos;son una generación perversa y torcidab.6 ¿Así pagáis al SEÑOR,oh pueblo insensato e ignorantea?¿No es Él tu padre que te comprób?Él te hizoc y te estableció.7 Acuérdate de los días de antaño;considera los años de todas las generaciones.Pregunta a tu padre, y él te lo hará saber;a tus ancianos, y ellos te lo dirána.8 Cuando el Altísimo dio a las naciones su herencia,cuando separó los hijos del hombre1a,fijó los límites de los pueblossegún el número de los hijos de Israelb.9 Pues la porción del SEÑOR es su pueblo;Jacob es la parte de su heredada.10 Lo encontró en tierra desierta,en la horrenda1 soledad de un desiertoa;lo rodeó, cuidó de él,lo guardó como a la niña de sus ojosb.11 Como un águila que despierta su nidada,que revolotea sobre sus polluelosa,extendió sus alas y los tomób,los llevó sobre su plumaje.12 El SEÑOR soloa lo guio,y con él no hubo dios extranjerob.13 Lo hizo cabalgar sobre las alturas de la tierra,y comió el producto del campoa;le hizo gustar1 miel de la peñab,y aceite del2 pedernalc,14 cuajada de vacas y leche de ovejas,con grosura de corderos,y carneros de raza de Basán y machos cabríos,con lo mejor del trigoa;y de la sangre de uvas bebiste vinob.
15 Pero Jesurún1 engordó y dio coces(has engordado, estás cebado y rollizoa);entonces abandonó a Diosb que lo hizoc,y menospreció a la Roca de su salvaciónd.16 Le provocaron a celos con dioses extrañosa,con abominaciones le provocaron a irab.17 Ofrecieron sacrificios a demoniosa, no a Dios,a dioses que no habían conocidob,dioses nuevosc que vinieron recientemente,a los que vuestros padres no temieron.18 Despreciaste a la Rocaa que te engendró,y olvidaste al Dios que te dio a luzb.
19 Y el SEÑOR vio esto, y se llenó de ira1aa causa de la provocación de sus hijos y de sus hijasb.20 Entonces Él dijo: «Esconderé de ellos mi rostro,veré cuál será su fina;porque son una generación perversab,hijos en los cuales no hay fidelidadc.21 »Ellos me han provocado a celo con lo que no es Dios;me han irritadoa con sus ídolos1b.Yo, pues, los provocaré a celos con los que no son un pueblo;los irritaré con una nación insensatac,22 porque fuego se ha encendido en mi ira,que quema hasta las profundidades del Seol1a,consume la tierra con su frutob,e incendia los fundamentos de los montes.
23 »Amontonaré calamidadesa sobre ellos,emplearé en ellos mis saetasb.24 »Serán debilitados por el hambre, y consumidos por la plaga1ay destrucción amargab;dientes de fieras enviaré sobre ellosc,con veneno de serpientes que se arrastran en el polvod.25 »Afuera traerá duelo la espadaa,y dentro el terror,tanto al joven como a la virgen,al niño de pecho como al hombre encanecidob.26 »Yo hubiera dicho: “Los haré pedazosa,borraré la memoria de ellos de entre los hombresb”,27 si no hubiera temido la provocación del enemigoa,no sea que entendieran mal sus adversarios,no sea que dijeran: “Nuestra mano ha triunfado1,y no es el SEÑOR el que ha hecho todo esto”».
28 Porque son una nación privada1 de consejo,y no hay en ellos inteligenciaa.29 Ojalá que fueran sabios, que comprendieran estoa,que discernieran su futuro1b.30 ¿Cómo es que uno puede perseguir a mil,y dos hacer huir a diez mila,si su Roca no los hubiera vendidob,y el SEÑOR no los hubiera entregado?31 En verdad, su roca no es como nuestra Roca;aun nuestros mismos enemigos así lo juzgan1a.32 Porque la vid de ellos es de la vid de Sodomay de los campos de Gomorra;sus uvas son uvas venenosas,sus racimos, amargosa.33 Su vino es veneno de serpientes,y ponzoña mortal1 de cobras.
34 «¿No tengo yo esto guardado conmigo,sellado en mis tesorosa?35 »Mía es la venganza y la retribucióna;a su tiempo el pie de ellos resbalaráb,porque el día de su calamidad está cercac,ya se apresura lo que les está preparado».36 Porque el SEÑOR vindicará a su puebloay tendrá compasión de sus siervosb,cuando vea que su fuerza1 se ha ido,y que nadie queda, ni siervo ni libre.37 Dirá Él entonces: «¿Dónde están sus diosesa,la roca en que buscaban refugio,38 los que comían la grosura de sus sacrificios,y bebían el vino de su libacióna?¡Que se levanten y os ayuden!¡Que sean ellos vuestro refugiob!39 »Ved ahora que yo, yo soy el Señor1a,y fuera de mí no hay diosb.Yo hago morir y hago vivirc.Yo hiero y yo sanod,y no hay quien pueda librare de mi mano.40 »Ciertamente, alzo a los cielos mi manoa,y digo: Como que vivo yo para siempre,41 cuando afile mi espada flameante1y mi mano empuñe la justiciaa,me vengaré de mis adversariosy daré el pago a los que me aborrecenb.42 »Embriagaré mis saetasa con sangre,y mi espada se hartará de carne,de sangre de muertos y cautivosb,de los jefes1 de larga cabellera del enemigo».43 Regocijaos, naciones, con su puebloa,porque Él vengará la sangre de sus siervosb;traerá venganza sobre sus adversariosc,y hará expiación por su tierra y su pueblod.
Se ordena a Moisés subir al monte Nebo

44 Entonces llegó Moisés y habló todas las palabras de este cántico a oídos del pueblo, él, con Josué1, hijo de Nuna. 45 Cuando terminó Moisés de hablar todas estas palabras a todo Israel, 46 les dijo: Fijad en vuestro corazón todas las palabras con que os advierto1 hoya, las cuales ordenaréis a vuestros hijos que las obedezcan cuidadosamente2, todas las palabras de esta leyb. 47 Porque no es palabra inútil para vosotros; ciertamente es vuestra vidaa. Por esta palabra prolongaréis vuestros días en la tierra adonde vosotros vais, cruzando el Jordán a fin de poseerlab.

48 aEn aquel mismo día, habló el SEÑOR a Moisés, diciendo: 49 Sube a estos montesa de Abarim, al monte Nebo, que está en la tierra de Moab frente1 a Jericó, y mira hacia la tierra de Canaán, la cual doy a los hijos de Israel en posesión. 50 Morirás en el monte al cual subes, y serás reunido a tu puebloa, así como murió tu hermano Aarón sobre el monte Hor, y fue reunido a su pueblo; 51 porque me fuisteis infieles en medio de los hijos de Israela en las aguas de Meriba de Cades, en el desierto de Zinb, porque no me santificasteis en medio de los hijos de Israel. 52 Por tanto,solo de lejos verás la tierraa, pero allí no entrarás, a la tierra que doy a los hijos de Israelb.