Pero se levantaron falsos profetasa entre el pueblo, así como habrá también falsos maestrosb entre vosotrosc, los cuales encubiertamente introduciránd herejías destructorase, negando incluso al Señorf que los compró1g, trayendo sobre sí una destrucción repentina.O, rescatóDeut. 13:1 y sig.; Jer. 6:132 Cor. 11:13Mat. 7:15; 1 Tim. 4:1Gál. 2:4; Jud. 41 Cor. 11:19; Gál. 5:20Jud. 4; Apoc. 6:101 Cor. 6:20 2 Muchos seguirán su sensualidada, y por causa de ellos, el camino de la verdadb será blasfemadoc;Gén. 19:5 y sig.; 2 Ped. 2:7, 18; Jud. 4Hech. 16:17; 22:4; 24:14Rom. 2:24; 1 Tim. 6:1 3 y en su avariciaa os explotaránb con palabras falsasc. El juicio de ellos, desde hace mucho tiempo no está ociosod, ni su perdición dormida.1 Tim. 6:5; 2 Ped. 2:14; Jud. 162 Cor. 2:17; 1 Tes. 2:5Rom. 16:18; 2 Ped. 1:16Deut. 32:35 4 Porque si Dios no perdonó a los ángeles cuando pecaron, sino que los arrojó al infiernoa y los entregó a fosos de tinieblasb, reservados para juicio;Jud. 6Apoc. 20:1, 2 5 si1 no perdonó al mundo antiguoa, sino que guardó a Noé, un predicador2 de justicia, con otros siete3b, cuando trajo el diluvio sobre el mundoc de los impíos;Lit., y, y así en los vers. 6 y 7O, heraldoLit., como el octavoEzeq. 26:20; 2 Ped. 3:6Gén. 6:8, 9; 1 Ped. 3:202 Ped. 3:6 6 si condenó a la destrucción las ciudades de Sodoma y Gomorra, reduciéndolas a cenizasa, poniéndolas de ejemplob para los que habrían de vivir impíamente despuésc;Gén. 19:24; Jud. 7Isa. 1:9; Mat. 10:15; 11:23; Rom. 9:29; Jud. 7Jud. 15 7 si rescató al justo Lota, abrumado por la conducta sensualb de hombres libertinos1cO, sin principios moralesGén. 19:16, 29Gén. 19:5 y sig.; 2 Ped. 2:2, 18; Jud. 42 Ped. 3:17 8 (porque ese justoa, por lo que veía y oía mientras vivía entre ellos, diariamente sentía su alma justa atormentada por sus hechos inicuos),Heb. 11:4 9 el Señor, entonces, sabe rescatar de tentación1 a los piadososa, y reservar a los injustos bajo castigo para el día del juiciob,O, prueba1 Cor. 10:13; Apoc. 3:10Mat. 10:15; Jud. 6 10 especialmente a los que andan tras la carne en sus deseos corrompidosa y desprecian la autoridad. Atrevidos y obstinadosb, no tiemblan cuando blasfeman de las majestades angélicas1c,Lit., de las gloriasÉx. 22:28; 2 Ped. 3:3; Jud. 16, 18Tito 1:7Jud. 8 11 cuando los ángeles, que son mayores en fuerza y en potencia, no pronuncian juicio injurioso contra ellosa delante del Señor.Jud. 9 12 Peroestos, como animales irracionalesa, nacidos como criaturas de instinto para ser capturados y destruidos1b, blasfemando de lo que ignoran, serán también destruidos con la destrucción de esas criaturas2,Lit., para presa y destrucciónO, perecerán del todo en su propia destrucciónJud. 10Jer. 12:3; Col. 2:22 13 sufriendo el mal como pago de su iniquidada. Cuentan por deleite andar en placeres disolutos durante el díab; son manchas e inmundicias, deleitándosec en sus engaños1 mientras banquetean con vosotrosd.Algunos mss. antiguos dicen: ágapes2 Ped. 2:15Rom. 13:131 Tes. 5:71 Cor. 11:21; Jud. 12 14 Tienen los ojos llenos de adulterio y nunca cesan de pecar; seducena a las almas inestablesb; tienen un corazón ejercitado en la avariciac; son hijos de maldiciónd.2 Ped. 2:18Sant. 1:8; 2 Ped. 3:162 Ped. 2:3Ef. 2:3 15 Abandonando el camino recto, se han extraviadoa, siguiendo el camino de Balaam, el hijo de Beorb, quien amó el pago de la iniquidadc,Hech. 13:10Núm. 22:5, 7; Deut. 23:4; Neh. 13:2; Jud. 11; Apoc. 2:142 Ped. 2:13 16 pero fue reprendido por su transgresión, pues una muda bestia de carga, hablando con voz humana, reprimió la locura del profetaa.Núm. 22:21, 23, 28, 30 y sig. 17 Estos son manantiales sin aguaa, bruma impulsada por una tormenta, para quienes está reservada la oscuridad de las tinieblasb.Jud. 12Jud. 13 18 Pues hablando con arroganciaa y vanidadb, seducenc mediante deseos carnales, por sensualidadd, a los que hace poco escaparone de los que viven en el error.Jud. 16Ef. 4:172 Ped. 2:142 Ped. 2:22 Ped. 1:4; 2:20 19 Les prometen libertad, mientras que ellos mismos son esclavos de la corrupción, pues uno es esclavo de aquello que le ha vencidoa.Juan 8:34; Rom. 6:16 20 Porque si después de haber escapadoa de las contaminaciones del mundo por el conocimientob de nuestro Señor y Salvador Jesucristoc, de nuevo son enredados en ellasd y vencidos, su condición postrera viene a ser peor que la primerae.2 Ped. 2:182 Ped. 1:22 Ped. 1:11; 3:182 Tim. 2:4Mat. 12:45; Luc. 11:26 21 Pues hubiera sido mejor para ellos no haber conocido el camino de la justicia, que habiéndolo conocido, apartarsea del santo mandamientob que les fue dadoc.Ezeq. 18:24; Heb. 6:4 y sig.; 10:26, 27; Sant. 4:17Gál. 6:2; 1 Tim. 6:14; 2 Ped. 3:2Jud. 3 22 Les ha sucedido a ellos según el proverbio verdadero: EL PERRO VUELVE A SU PROPIO VÓMITOa, y: La puerca lavada, vuelve a revolcarse en el cieno.Prov. 26:11
Profetas y maestros falsos