aEntonces el pueblo de la tierra tomó a Joacaz, hijo de Josías, y lo proclamó rey en Jerusalén en lugar de su padreb.2 Rey. 23:30-34Jer. 22:11 2 Joacaz tenía veintitrés años cuando comenzó a reinar, y reinó tres meses en Jerusalén. 3 Entonces el rey de Egipto lo destituyó en Jerusalén, e impuso a la tierra una multa de cien talentos de plata y un talento de oro. 4 Y el rey de Egipto puso por rey sobre Judá y Jerusalén, a Eliaquim, hermano de Joacaz1, y cambió su nombre por el de Joacim; pero a su hermano Joacaz, lo tomó Necao y lo llevó a Egiptoa.Lit., su hermanoJer. 22:10-12 5 Joacim tenía veinticinco años cuando comenzó a reinar, y reinó once años en Jerusalén; e hizo lo malo ante los ojos del SEÑOR su Diosa.2 Rey. 23:36, 37; Jer. 22:13-19; 26:1; 35:1 6 Subió contra él Nabucodonosor, rey de Babiloniaa, y lo ató con cadenas de bronce para llevarlo a Babiloniab.2 Rey. 24:1; Jer. 25:1-92 Crón. 33:11 7 Nabucodonosor también llevó algunos de los objetos de la casa del SEÑOR a Babiloniaa, y los puso en su templo en Babilonia.2 Rey. 24:13 8 Los demás hechos de Joacima, las1 abominaciones que hizo y lo que fue hallado contra él, he aquí, están escritos en el libro de los reyes de Israel y de Judá. Su hijo Joaquín reinó en su lugar.Lit., sus2 Rey. 24:5
9 aJoaquín tenía ocho1 años cuando comenzó a reinar, y reinó tres meses y diez días en Jerusalén, e hizo lo malo ante los ojos del SEÑOR.En 2 Rey. 24:8 y algunas versiones antiguas, dieciocho2 Rey. 24:8-17 10 Y a la vuelta del año el rey Nabucodonosor mandó que lo trajeran a Babiloniaa con los objetos preciosos de la casa del SEÑOR, e hizo a su pariente1 Sedequías rey sobre Judáb y Jerusalén.Lit., hermano2 Sam. 11:1; Jer. 22:25; 24:1; 29:1; Ezeq. 17:12Jer. 37:1 11 aSedequías tenía veintiún años cuando comenzó a reinar, y reinó once años en Jerusalén.2 Rey. 24:18-20; Jer. 27:1; 28:1; 52:1 12 E hizo lo malo ante los ojos del SEÑOR su Dios; y no se humillóa delante del profeta Jeremías que le hablaba por boca del SEÑORb.2 Crón. 33:23Jer. 21:3-7 13 También se rebeló contra el rey Nabucodonosor que le había hecho jurar fidelidad por Diosa. Pero endureció su cervizb y obstinó su corazón en vez de volverse al SEÑOR, Dios de Israel.Jer. 52:3; Ezeq. 17:152 Crón. 30:8 14 Asimismo todos los jefes de los sacerdotes y el pueblo fueron infieles en gran manera, y siguieron todas las abominaciones de las naciones, y profanaron la casa del SEÑOR que Él había consagrado en Jerusalén. 15 Y el SEÑOR, Dios de sus padres, les envió palabra repetidas veces por sus mensajerosa, porque Él tenía compasión de su pueblo y de su morada;Jer. 7:13; 25:3 16 pero ellos continuamente se burlaban de los mensajeros de Diosa, despreciaban sus palabras y se mofabanb de sus profetas, hasta que subió el furor del SEÑOR contra su puebloc, y ya no hubo remedio.2 Crón. 30:10; Jer. 5:12, 13Prov. 1:24-32Esd. 5:12 17 aEntonces Él hizo subir contra ellos al rey de los caldeos, que mató a espada a sus jóvenes en la casa de su santuario, y no tuvo compasión del joven ni de la virgen, del viejo ni del débil; a todos ellos los entregó en su mano.2 Rey. 25:1-7; Jer. 21:1-10 18 Y todos los objetos de la casa de Dios, grandes y pequeños, los tesoros de la casa del SEÑOR y los tesoros del rey y de sus oficiales, todo lo llevó a Babiloniaa.2 Crón. 36:7, 10 19 Y quemaron la casa de Dios, derribaron la muralla de Jerusalén, prendieron fuego a todos sus palacios1 y destruyeron todos sus objetos valiososa.O, fortalezas1 Rey. 9:8; 2 Rey. 25:9; Jer. 52:13 20 Y a los que habían escapado de la espada los llevó a Babiloniaa; y fueron siervos de él y de sus hijosb hasta el dominio del reino de Persia,2 Rey. 25:11Jer. 27:7 21 para que se cumpliera la palabra del SEÑOR por boca de Jeremíasa, hasta que la tierra hubiera gozado de sus días de reposob. Todos los días de su desolación reposó hasta que se cumplieron1 los setenta años.Lit., para que se cumplieranJer. 25:11; 29:10Lev. 25:4; 26:34
22 aY en el primer año de Ciro, rey de Persia, para que se cumpliera la palabra del SEÑOR por boca de Jeremíasb, el SEÑOR movió el espíritu de Ciroc, rey de Persia, yeste envió a proclamar de palabra1 y también por escrito, por todo su reino, diciendo:Lit., a voz2 Crón. 36:22, 23: <IT>Esd. 1:1-3</IT>Jer. 25:12; 29:10Isa. 44:28 23 Así dice Ciro, rey de Persia: «El SEÑOR, el Dios de los cielos, me ha dado todos los reinos de la tierra, y me ha designado para que yo le edifique una casa en Jerusalén, que está en Judá. Quien de entre vosotros sea de1 su pueblo, el SEÑOR su Dios sea con él, y suba».Lit., de todo