Entonces Ezequías envió aviso por todo Israel y Judá, y también escribió cartas a Efraín y a Manasés, para que vinieran a la casa del SEÑOR en Jerusalén a fin de celebrar1 la Pascua al SEÑOR, Dios de Israel.Lit., hacer, y así en el resto del cap. 2 Pues el rey y sus príncipes y toda la asamblea en Jerusalén habían decidido celebrar la Pascua en el mes segundoa,Núm. 9:10, 11; 2 Crón. 30:13, 15 3 porque no la habían podido celebrar a su debido tiempo, pues los sacerdotes no se habían santificado en número suficientea, ni el pueblo se había reunido en Jerusalén.2 Crón. 29:17, 34 4 Y esto pareció1 bien a los ojos del rey y2 de toda la asamblea.Lit., estuvoLit., en los ojos 5 Así que proclamaron un decreto para hacer correr la voz por todo Israel, desde Beerseba hasta Dana, para que vinieran a celebrar la Pascua al SEÑOR, Dios de Israel, en Jerusalén. Porque muchos1 no la habían celebrado como estaba escrito.O, en gran númeroJue. 20:1 6 Y los mensajeros1 fueron por todo Israel y Judá con cartas de mano del rey y de sus príncipes, conforme al mandamiento del reya, diciendo: Hijos de Israel, volveos al SEÑOR, Dios de Abraham, de Isaac y de Israel, para que Él se vuelva a aquellos de vosotros que escapasteis y que habéis quedado de la mano2 de los reyes de Asiriab.Lit., corredoresLit., palmaEst. 8:14; Job 9:25; Jer. 51:312 Crón. 28:20 7 No seáis como vuestros padres y vuestros hermanos, que fueron infieles al SEÑOR, Dios de sus padres, de modo que Él los ha hecho objeto de horrora, como vosotros veisb.Ezeq. 20:132 Crón. 29:8 8 Y no endurezcáis vuestra cerviza como vuestros padres, sino someteos1 al SEÑOR y entrad en su santuario, que Él ha santificado para siempre, y servid al SEÑOR vuestro Dios para que su ardiente ira se aparte de vosotrosb.Lit., dad una manoÉx. 32:92 Crón. 29:10 9 Porque si os volvéis al SEÑORa, vuestros hermanos y vuestros hijos hallarán compasión delante de los que los llevaron cautivos, y volverán a esta tierra. Porque el SEÑOR vuestro Dios es clemente y compasivob, y no apartará su rostro de vosotros si os volvéis a Él.Deut. 30:2Éx. 34:6, 7; Miq. 7:18 10 Pasaron, pues, los correos1 de ciudad en ciudad por la tierra de Efraín y de Manasés y hasta Zabulón, pero los escarnecían y se burlaban de ellosa.Lit., corredores2 Crón. 36:16 11 No obstante, algunos hombres de Aser, de Manasés y de Zabulón se humillaron y vinieron a Jerusaléna.2 Crón. 30:18, 21, 25 12 También sobre Judá estuvo la mano de Dios para darles un solo corazón a fin de hacer lo que el rey y los príncipes ordenaron conforme a la palabra del SEÑORa.2 Cor. 3:5; Fil. 2:13; Heb. 13:20, 21
13 Y se reunió mucha gente en Jerusalén en el mes segundoa para celebrar la fiesta de los panes sin levadura1; una asamblea muy grande.O, de los Azimos, y así en el vers. 212 Crón. 30:2 14 Y se levantaron y quitaron los altares que había en Jerusalén; también quitaron todos los altaresa de incienso y los arrojaron al torrente Cedrónb.2 Crón. 28:242 Crón. 29:16 15 Entonces mataron los corderos de la Pascua el día catorce del mes segundoa. Y los sacerdotes y los levitas, avergonzados, se santificaronb y trajeron holocaustos a la casa del SEÑOR.2 Crón. 30:2, 32 Crón. 29:34 16 Y se colocaron en sus puestos según su costumbre, conforme a la ley de Moisés, hombre de Dios; los sacerdotes rociaban la sangre que recibían de mano de los levitasa.2 Crón. 35:10, 15 17 Porque había muchos en la asamblea que no se habían santificado; por eso los levitas estaban encargados de la matanza de los corderos de la Pascua por todo el que estaba inmundo, para santificarlos al SEÑORa.2 Crón. 29:34 18 Pues una gran multitud del pueblo, es decir, muchos de Efraín y de Manasés, de Isacar y de Zabulóna, no se habían purificado; no obstante, comieron la Pascuab contrario a lo escritoc. Empero1 Ezequías oró por ellos, diciendo: Que el buen SEÑOR perdoneLit., Porque2 Crón. 30:11, 25Núm. 9:10Éx. 12:43-49 19 a todo el que prepare su corazón para buscar a Diosa el SEÑOR, Dios de sus padres, aunque no lo haga conforme a los ritos de purificación del santuario.2 Crón. 19:3 20 Y oyó el SEÑOR a Ezequías y sanó al puebloa.Sant. 5:16 21 Y los hijos de Israel que se hallaban en Jerusalén celebraron con gran alegría la fiesta de los panes sin levadura por siete díasa; y los levitas y los sacerdotes alababan al SEÑOR día tras día, cantando con instrumentos resonantes al SEÑOR.Éx. 12:15; 13:6 22 Entonces Ezequías habló al corazóna de todos los levitas que mostraban buen entendimiento en las cosas del SEÑOR. Y comieron durante los siete días señalados, sacrificando ofrendas de paz y dando gracias al SEÑOR, Dios de sus padresb.2 Crón. 32:6Esd. 10:11
23 Y toda la asamblea determinó celebrar la fiesta otros siete díasa; y celebraron los siete días con alegría.1 Rey. 8:65 24 Porque Ezequías, rey de Judá, había contribuido a la asamblea mil novillos y siete mil ovejasa; y los príncipes habían contribuido a la asamblea mil novillos y diez mil ovejas; y gran número de sacerdotes se santificaronb.2 Crón. 35:7, 82 Crón. 29:34; 30:3 25 Y se regocijó toda la asamblea de Judá, junto con los sacerdotes, los levitas y todo el pueblo1 que vino de Israel, tanto los peregrinos que vinieron de la tierra de Israela como los que habitaban en Judá.Lit., toda la asamblea2 Crón. 30:11, 18 26 Y hubo gran regocijo en Jerusalén, porque desde los días de Salomón, hijo de David, rey de Israel, no había habido cosa semejante en Jerusaléna.2 Crón. 7:8-10 27 Entonces los sacerdotes levitasa se levantaron y bendijeron al pueblob; y se oyó su voz, y su oración llegó hasta su santa moradac, hasta los cielos.2 Crón. 23:18Núm. 6:23Deut. 26:15; Sal. 68:5