No te jactes del día de mañanaa,porque no sabes qué traerá el díab.Sant. 4:13-16Luc. 12:19, 20; Sant. 4:142 Que te alabe el extraño, y no tu boca;el forastero, y no tus labiosa.Prov. 25:27; 2 Cor. 10:12, 18; 12:113 Pesada es la piedra y pesada la arena,pero la provocación del necio es más pesada que ambas.4 Cruel es el furor e inundación la ira;pero ¿quién se mantendrá ante los celosa?Prov. 6:34; 1 Jn. 3:125 Mejor es la reprensión francaaque el amor encubierto.Prov. 28:23; Gál. 2:146 Fieles son las heridas del amigoa,pero engañosos1 los besos del enemigo2b.O, excesivosLit., del que te odiaSal. 141:5; Prov. 20:30Mat. 26:497 El hombre1 saciado aborrece2 la miel,pero para el hombre3 hambriento todo lo amargo es dulce.Lit., almaLit., pisotea8 Como pájaro que vaga lejos de su nidoa,así es el hombre que vaga lejos de su hogar1b.Lit., lugarProv. 26:2; Isa. 16:2Gén. 21:149 El ungüentoa y el perfume alegran el corazón,y dulce para su amigo es el consejo del hombre1.Lit., almaSal. 23:5; 141:510 No abandones a tu amigoa ni al amigo de tu padreb,ni vayas a la casa de tu hermano el día de tu infortunio.Mejor es un vecino cerca que un hermano lejos.Prov. 18:241 Rey. 12:6-8; 2 Crón. 10:6-811 Sé sabio, hijo mío, y alegra mi corazóna,para que yo responda al que me afrentab.Prov. 10:1; 23:15; 29:3Sal. 119:4212 El hombre prudente ve el mal y se esconde,los simples siguen adelante y pagan las consecuencias.13 Tómale la ropa al que1 sale fiador del extraño;y tómale prenda por la mujer desconocida2a.Lit., cuandoO, extranjeraProv. 20:1614 Al que muy de mañana bendice a su amigo en alta voz,le será contado como una maldicióna.Sal. 12:215 Gotera continua en día de lluviay mujer rencillosa, son semejantesa;Prov. 19:1316 el que trata de contenerla1 refrena2 al viento,y recoge3 aceite con su mano derecha.Lit., esconderlaLit., escondeLit., se enfrenta al17 El hierro con hierro se afila,y un hombre aguza a otro1.Lit., el rostro de su amigo18 El que cuida la higuera comerá su frutoa,y el que atiende a su señor será honradob.2 Rey. 18:31; Cant. 8:12; Isa. 36:16; 1 Cor. 3:8; 9:7; 2 Tim. 2:6Luc. 12:42-44; 19:1719 Como el agua refleja el rostro1,así el corazón del hombre refleja al hombre.Lit., rostro al rostro20 El Seol1 y el Abadón2a nunca se sacianb;tampoco se sacian los ojos del hombrec.I.e., región de los muertosI.e., lugar de destrucciónJob 26:6; Prov. 15:11Prov. 30:15, 16; Hab. 2:5Ecl. 1:8; 4:821 El crisol es para la plata y el horno para el oroa,y al hombre se le prueba por la alabanza que recibeb.Prov. 17:3Luc. 6:2622 Aunque machaques con el mazo al necio en un mortero entre el grano molido,no se apartará de él su necedada.Prov. 23:35; 26:11; Jer. 5:3
23 Conoce bien la condición1 de tus rebaños,y presta atención2 a tu ganadoa;Lit., el semblanteLit., pon tu corazónJer. 31:10; Ezeq. 34:12; Juan 10:324 porque las riquezas no son eternas,ni perdurará la corona por todas las generacionesa.Job 19:9; Sal. 89:39; Jer. 13:18; Lam. 5:16; Ezeq. 21:2625 Cuando la hierba desaparece se ve el retoño,y se recogen las hierbas de los montesa;Isa. 17:5; Jer. 40:10, 1226 los corderos darán para tu vestido,y las cabras para el precio de un campo;27 y habrá suficiente leche de cabra para tu alimento,para el alimento de tu casa,y sustento para tus doncellas.