aCuando se acercaban* a Jerusalén, por Betfagé y Betaniab, cerca del monte de los Olivosc, envió* a dos de sus discípulos,Mar. 11:1-10: <IT>Mat. 21:1-9; Luc. 19:29-38</IT>Mat. 21:17Mat. 21:1 2 y les dijo*: Id a la aldea enfrente de vosotros, y tan pronto como entréis en ella, encontraréis un pollino atado en el cual nadie1 se ha montado todavía; desatadlo y traedlo.Lit., ningún hombre 3 Y si alguien os dice: «¿Por qué hacéis eso?», decid: «El Señor lo necesita»; y enseguida lo devolverá1 acá.Lit., envía de nuevo 4 Ellos fueron y encontraron un pollino atado junto a la puerta, afuera en la calle, y lo desataron*. 5 Y algunos de los que estaban allí les dijeron1: ¿Qué hacéis desatando el pollino?Lit., les decían 6 Ellos les respondieron tal como Jesús les había dicho, y les dieron permiso. 7 aEntonces trajeron* el pollino a Jesús y echaron encima sus mantos, y Jesús se sentó sobre él.Mar. 11:7-10: <IT>Mat. 21:4-9; Luc. 19:35-38; Juan 12:12-15</IT> 8 Y muchos tendieron sus mantos en el camino, y otros tendieron ramas que habían cortado de los campos. 9 Los que iban delante y los que le seguían, gritaban:¡Hosanna!BENDITO EL QUE VIENE EN EL NOMBRE DEL SEÑORa;Sal. 118:26; Mat. 21:9
11 Y entró en Jerusalén, llegó al temploa, y después de mirar todo a su alrededor, salió para Betaniab con los doce, siendo ya avanzada la hora.Mat. 21:12Mat. 21:17
12 aAl día siguiente, cuando salieron de Betania, Jesús tuvo hambre.Mar. 11:12-14, 20-24: <IT>Mat. 21:18-22</IT> 13 Y viendo de lejos una higuera con hojas, fue a ver si quizá pudiera hallar algo en ella; cuando llegó a ella, no encontró más que hojas, porque no era tiempo de higos. 14 Y Jesús, hablando1 a la higuera, le dijo: Nunca jamás coma nadie fruto de ti. Y sus discípulos le estaban escuchando.Lit., respondiendo
15 aLlegaron* a Jerusalén; y entrando Jesús en el templo comenzó a echar fuera a los que vendían y compraban en el templo, volcó las mesas de los cambistas y los asientos de los que vendían las palomas;Mar. 11:15-18: <IT>Mat. 21:12-16; Luc. 19:45-47; Juan 2:13-16</IT> 16 y no permitía que nadie transportara objeto alguno a través del templo. 17 Y les enseñaba, diciendo1: ¿No está escrito: «MI CASA SERÁ LLAMADA CASA DE ORACIÓN PARA TODAS LAS NACIONESa»? Pero vosotros la habéis hecho CUEVA DE LADRONESb.Lit., y les decíaIsa. 56:7Jer. 7:11 18 Los principales sacerdotes y los escribas oyeron esto y buscaban cómo destruirlea, porque le tenían miedo, pues toda la multitud estaba admirada de su enseñanzab.Mat. 21:46; Mar. 12:12; Luc. 20:19; Juan 7:1Mat. 7:28
19 Y cuando atardecía, solían salir1 fuera de la ciudada.I.e., Jesús y sus discípulosMat. 21:17; Mar. 11:11; Luc. 21:37
20 aPor la mañana, cuando pasaban, vieron la higuera seca desde las raíces.Mar. 11:12-14, 20-24: <IT>Mat. 21:19-22</IT> 21 Entonces Pedro, acordándose, le dijo*: Rabía, mira, la higuera que maldijiste se ha secado.Mat. 23:7 22 Y Jesús respondió*, diciéndoles: Tened fe en Diosa.Mat. 17:20; 21:21, 22 23 En verdad os digo que cualquiera que diga a este montea: «Quítate y arrójate al mar», y no dude en su corazón, sino crea que lo que dice va a suceder, le será concedido.Mat. 17:20; 1 Cor. 13:2 24 Por eso os digo que todas las cosas por las que oréis y pidáis, creed que ya las habéis recibido, y os serán concedidasa.Mat. 7:7, 8 25 Y cuando estéis1 orandoa, perdonad si tenéis algo contra alguien, para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone vuestras transgresionesb.Lit., estéis de pieMat. 6:5Mat. 6:14 26 1Pero si vosotros no perdonáis, tampoco vuestro Padre que está en los cielos perdonará vuestras transgresionesa.Muchos mss. antiguos no incluyen este vers.Mat. 6:15; 18:35
27 Llegaron* de nuevo a Jerusalén; ay cuando Jesús andaba por el templo, se le acercaron* los principales sacerdotes, los escribas y los ancianos,Mar. 11:27-33: <IT>Mat. 21:23-27; Luc. 20:1-8</IT> 28 y le dijeron: ¿Con qué autoridad haces estas cosas, o quién te dio la autoridad para hacer esto? 29 Y Jesús les dijo: Yo también os haré una pregunta1; respondédmela, y entonces os diré con qué autoridad hago estas cosas.Lit., preguntaré una palabra 30 El bautismo de Juan, ¿era del cielo o de los hombres? Respondedme. 31 Y ellos discurrían entre sí, diciendo: Si decimos: «Del cielo», Él dirá: «Entonces, ¿por qué no le creísteis?». 32 ¿Mas si decimos: «De los hombres»? Pero temían a la multitud, porque todos consideraban que Juan verdaderamente había sido un profeta. 33 Y respondiendo a Jesús, dijeron*: No sabemos. Y Jesús les dijo*: Tampoco yo os diré1 con qué autoridad hago estas cosas.Lit., os digo