Sufrimientos a causa del sitio
¡Cómo se ha ennegrecido el oro,cómo ha cambiado el oro puro!Esparcidas están las piedras sagradaspor las esquinas1 de todas las callesa.Lit., la cabezaEzeq. 7:19-222 Los hijos preciados de Sión,que valían su peso en oro puro,¡cómo son tenidos por vasijas de barro,obra de manos de alfareroa!Isa. 30:14; Jer. 19:1, 113 Aun los chacales dan las ubres,dan de mamar a sus críasa;pero la hija de mi pueblo se ha vuelto cruelbcomo los avestrucesc en el desierto.Isa. 49:15; Ezeq. 5:10Job 39:14-17Isa. 13:22; 34:134 La lengua del niño de pecho se le pegaal paladar por la seda;los pequeños piden panb,pero no hay quien lo reparta.Sal. 22:15; Jer. 14:3Lam. 2:125 Los que comían manjaresandan desolados por las callesa;los que se criaron entre púrpura1abrazan estercoleros2.O, carmesíO, cenizalesJer. 6:2; Amós 6:3-76 La iniquidad de la hija de mi puebloes mayor que el pecado de Sodomaa,que fue derribadab en un instantesin que manos actuaran contra1 ella.O, se restregaran sobreGén. 19:24Gén. 19:25; Jer. 20:167 Sus consagrados1 eran más puros que la nievea,más blancos que la leche,más rojizos de cuerpo2 que los corales,como el zafirob su apariencia.O, nazareosLit., huesosSal. 51:7Éx. 24:10; Job 28:168 Más negro que el hollín es su aspecto,no se les reconoce por las calles;se ha pegado su piel a sus huesosa,se ha marchitado, se ha vuelto como maderab.Job 19:20; Sal. 102:3-5Job 30:30; Lam. 5:109 Más dichosos son los que mueren1 a espadaque los que mueren2 de hambre,que se consumen3a, extenuados,por falta de los frutos de los4 camposb.Lit., traspasadosLit., se desvanecenLit., misJer. 16:4Lev. 26:39; Ezeq. 24:2310 Las manos de mujeres compasivascocieron a sus propios hijosa,que les sirvieron de comidaba causa de la destrucción de la hija de mi pueblo.Lev. 26:29; Deut. 28:57; 2 Rey. 6:29; Jer. 19:9; Lam. 2:20; Ezeq. 5:10Deut. 28:53-5511 El SEÑOR ha cumplido su furor,ha derramado su ardiente ira;y ha encendido un fuegoa en Siónque ha consumido sus cimientosb.Jer. 7:20; Lam. 2:17; Ezeq. 22:31Deut. 32:22; Jer. 17:2712 No creyeron los reyes de la tierra,ni ninguno de los habitantes del mundoa,que pudieran entrar el adversario y el enemigopor las puertas de Jerusalénb.Deut. 29:24Jer. 21:1313 A causa de los pecados de sus profetasy de las iniquidades de sus sacerdotes,quienes derramaron en medio de ellala sangrea de los justosb,Jer. 5:31; 6:13; Lam. 2:14; Ezeq. 22:26-28Jer. 2:30; 26:8, 9; Mat. 23:3114 vagaron ciegos por las callesa,manchados de sangreb,sin que nadie pudiera tocar sus vestidosc.Deut. 28:28, 29; Isa. 29:10; 56:10; 59:9, 10Isa. 1:15Jer. 2:3415 ¡Apartaos! ¡Inmundos! gritaban de sí mismos1a.¡Apartaos, apartaos, no toquéis!Así que huyeron y vagaronb;entre las naciones se decía2:No seguirán residiendo entre nosotros.O, les gritabanLit., dijeronLev. 13:45, 46Jer. 49:516 La presencia del SEÑOR los dispersó,no volverá a mirarlos.No honraron a1 los sacerdotesa,ni tuvieron piedad de los ancianos.Lit., No alzaron los rostros deIsa. 9:14-16; Jer. 52:24-2717 Aun nuestros ojos desfallecían,buscar ayuda1 fue inútila.En nuestro velar hemos aguardado2ba una nación incapaz de salvar.Lit., nuestra ayudaLit., veladoJer. 37:7; Lam. 1:7Ezeq. 29:6, 7, 1618 Ponían trampas a nuestros pasosapara que no anduviéramos por nuestras calles.Se acercó nuestro fin,se cumplieron nuestros días,porque había llegado nuestro finb.Jer. 16:16Jer. 5:31; Ezeq. 7:2-12; Amós 8:219 Nuestros perseguidores eran más velocesque las águilas del cielo;por los montes nos persiguieron,en el desierto nos tendieron emboscadasa.Isa. 5:26-28; 30:16, 17; Jer. 4:13; Hab. 1:820 El aliento de nuestras vidas1a, el ungido del SEÑORb,fue atrapado en sus fosos,aquel de quien habíamos dichoc: A su sombradviviremos entre las naciones.Lit., naricesGén. 2:72 Sam. 1:14; 19:21Jer. 39:5; 52:9Dan. 4:1221 Regocíjate y alégrate, hija de Edoma,la que habitas en la tierra de Uz;también a ti pasará la copab,te embriagarás y te desnudarás.Sal. 137:7; Jer. 25:21Abd. 1622 Se ha completado el castigo de tu iniquidad, hija de Sión:no volverá Él a desterrartea;mas castigará tu iniquidad, hija de Edom;pondrá al descubierto tus pecadosb.Isa. 40:2; Jer. 33:7, 8Jer. 49:10; Mal. 1:3, 4