Juicio de Dios sobre Sión
¡Cómo nubló, en su irael Señor a la hija de Sióna!Ha arrojado del cielo a la tierrabla gloria de Israelc,y no se ha acordado del estrado de sus piesden el día de su ira.Ezeq. 30:18Isa. 14:12-15; Ezeq. 28:14-16Isa. 64:11Sal. 99:5; 132:72 El Señor ha devorado, no ha perdonadoaninguna de las moradas de Jacob.Ha derribado en su furorlas fortalezas de la hija de Judáb,las ha echado por tierrac;ha profanado al reino y a sus príncipesd.Sal. 21:9; Lam. 3:43Lam. 2:5; Miq. 5:11, 14Isa. 25:12; 26:5Sal. 89:39, 40; Isa. 43:283 Ha exterminado en el ardor de su iratodas las fuerzas1a de Israel;ha echado atrás su diestraen presencia del enemigob;y se ha encendido en Jacob como llamas de fuegodevorando todo en derredorc.Lit., todo cuernoSal. 75:5, 10; Jer. 48:25Sal. 74:11; Jer. 21:4, 5Isa. 42:25; Jer. 21:144 Ha entesado su arcoa como enemigo,ha afirmado su diestra como adversarioy ha matado todo lo que era agradable a la vistab;en la tienda de la hija de Siónha derramado su furor como fuegoc.Job 6:4; 16:13; Lam. 3:12, 13Ezeq. 24:25Isa. 42:25; Jer. 7:205 Se ha vuelto el Señor como enemigoa:ha devorado a Israel,ha devorado todos sus palacios,ha destruido sus fortalezasy ha multiplicado en la hija de Judábel lamento y el dueloc.Jer. 30:14Jer. 52:13; Lam. 2:2Jer. 9:17-206 Y ha tratado con violencia a su tabernáculo1, como a cabaña de huerto;ha destruido su lugar de reunión2a.El SEÑOR ha hecho olvidar en Siónla fiesta solemne y el día de reposob,y ha rechazado en el furor de su iraal rey y al sacerdotec.Lit., cabañaO, fiesta solemneJer. 52:13Jer. 17:27; Lam. 1:4; Sof. 3:18Lam. 4:167 El SEÑOR ha rechazado su altar,ha despreciado su santuario;ha entregado en manos del enemigoalos muros de sus palaciosb.Gritos se han dado en la casa del SEÑORccomo en día de fiesta solemne.Sal. 78:59-61; Isa. 64:11; Ezeq. 7:20-22Jer. 33:4, 5; 52:13Sal. 74:3-88 El SEÑOR determinó1 destruirla muralla de la hija de Sión;ha extendido el cordel,no ha retraído su mano de destruir2,y ha hecho que se lamenten el antemuro y el muroa;a una desfallecenb.Lit., pensóLit., devorar2 Rey. 21:13; Isa. 34:11; Amós 7:7-9Isa. 3:26; Jer. 14:29 Se han hundido en la tierra sus puertasa,Él ha destruido y quebrado sus cerrojos.Su rey y sus príncipes están entre las naciones;ya no hay leyb;tampoco sus profetas hallanvisión del SEÑORc.Neh. 1:3Os. 3:4Jer. 14:14; 23:16; Ezeq. 7:2610 En tierra están sentadosa, en silenciob,los ancianos de la hija de Sión.Han echado polvo sobre sus cabezasc,se han ceñido de ciliciod.Han inclinado a tierra sus cabezaslas vírgenes de Jerusaléne.Job 2:13; Isa. 3:26; 47:1Amós 8:3Job 2:12; Ezeq. 27:30Isa. 15:3; Jon. 3:6-8Lam. 1:411 Mis ojos se consumen por las lágrimas,hierven mis entrañasa;mi hiel1 se derrama por tierrab,a causa de la destrucción2 de la hija de mi puebloc,cuando niños y lactantes desfallecenen las calles de la ciudadd.Lit., hígadoLit., del quebrantoJer. 4:19Job 16:13Isa. 22:4; Lam. 1:16; 3:48, 51; 4:10Jer. 44:7; Lam. 2:1912 Dicen a sus madres:¿Dónde hay grano y vino?,mientras desfallecen como heridosen las plazas de la ciudada,mientras exhalan su espírituen el regazo de sus madresb.Jer. 5:17Job 30:16; Sal. 42:4; 62:813 ¿Cómo he de amonestartea?¿A qué te compararé,hija de Jerusalén?¿A qué te igualaré al consolarte,virgen hija de Siónb?Porque grande como el mar es tu ruina1,¿quién te podrá sanarc?Lit., quebrantoLam. 1:12Isa. 37:22Jer. 8:22; 30:12-1514 Tus profetas tuvieron para tivisiones falsas y neciasa,y no manifestaron tu iniquidadbpara que regresaras de1 tu cautiverio,sino que vieron para ti oráculos falsos y engañosos2c.O, para impedirLit., cargas falsas y engañosasJer. 23:25-29; 29:8, 9Isa. 58:1; Ezeq. 23:36; Miq. 3:8Jer. 23:36; Ezeq. 22:25, 2815 Baten palmas contra titodos los que pasan por el camino;silbana y mueven sus cabezascontra la hija de Jerusalén, diciendo:¿Esesta la ciudad de la cual decíanb:«La perfección de la hermosurac,el gozo de toda la tierrad»?Job 27:23; Ezeq. 25:6Sal. 22:7; Isa. 37:22; Jer. 18:16; 19:8; Sof. 2:15Sal. 50:2Sal. 48:216 Han abierto contra ti su bocatodos tus enemigosa;silban y rechinan los dientesb,dicen: La hemos devoradoc.Ciertamente este es el día que esperábamosd;lo hemos alcanzado, lo hemos visto.Job 16:10; Sal. 22:13; Lam. 3:46Job 16:9; Sal. 35:16; 37:12Sal. 56:2; 124:3; Jer. 51:34Abd. 12-1517 El SEÑOR ha hecho lo que se propusoa,ha cumplido su palabraque había ordenado desde tiempos1 antiguos;ha derribado sin perdonarb,ha hecho que se alegre el enemigo sobre tic,ha exaltado el poder2 de tus adversariosd.Lit., díasLit., cuernoJer. 4:28Lam. 2:1, 2; Ezeq. 5:11; 7:8, 9; 8:18Sal. 35:24, 26; 89:42; Isa. 14:29Deut. 28:43, 44; Lam. 1:518 Su corazón clamó al Señora:Muralla de la hija de Siónb,corran tus lágrimas como un río día y noche,no te des reposo,no tengan descanso tus ojos1c.Lit., la niña de tu ojoSal. 119:145; Os. 7:14Lam. 2:8; Hab. 2:11Sal. 119:136; Jer. 9:1; Lam. 1:2, 16; 3:48, 4919 Levántate, da voces en la nocheal comenzar las vigiliasa;derrama como agua tu corazónante la presencia del Señorb;alza hacia Él tus manos1por la vida de tus pequeños,que desfallecen de hambrecen las esquinas de todas las callesd.Lit., palmasSal. 42:3; Isa. 26:91 Sam. 1:15; Sal. 42:4; 62:8Lam. 2:11Isa. 51:2020 Mira, oh SEÑOR, y observa:¿a quién has tratado asía?¿Habían de comer las mujeres el fruto de sus entrañasb,a los pequeños criados con cariño?¿Habían de ser muertos en el santuario del Señorel sacerdote y el profetac?Éx. 32:11; Deut. 9:26Jer. 19:9; Lam. 4:10Sal. 78:64; Jer. 14:15; 23:11, 1221 Yacen por tierra en las callesjóvenes y viejos;mis vírgenes y mis manceboshan caído a espadaa.Has matado en el día de tu ira,has hecho matanza, no has perdonadob.2 Crón. 36:17; Sal. 78:62, 63; Jer. 6:11Jer. 13:14; Zac. 11:622 Como en día de fiesta solemne convocastemis terrores de todas partesa;y no hubo en el día de la ira del SEÑORquien escaparab ni sobrevivierac.A los que crié1 y mantuve,mi enemigo los exterminó.Lit., crié con cariñoSal. 31:13; Isa. 24:17; Jer. 6:25Jer. 11:11Jer. 16:2-4; 44:7