← Home
+ Parallel
Derrota de los amorreos

Y sucedió que cuando Adonisedec, rey de Jerusalén, oyó que Josué había capturado a Hai y que la había destruido por completo1a (como había hecho con Jericó y con su rey, así había hecho con Hai y con su rey), y que los habitantes de Gabaón habían concertado la paz con Israel y estaban dentro de su tierra2b, tuvo1 gran temora, porque Gabaón era una gran ciudad, como una de las ciudades reales, y porque era más grande que Hai, y todos sus hombres eran valientes. Por tanto, Adonisedec, rey de Jerusalén, envió mensaje a Hoham, rey de Hebrón, a Piream, rey de Jarmut, a Jafía, rey de Laquis y a Debir, rey de Eglóna, diciendo: Subid a mí y ayudadme, y ataquemos1 a Gabaón, porque ha hecho paz con Josué y con los hijos de Israela. Se reunieron, pues, los cinco reyes de los amorreosa, el rey de Jerusalén, el rey de Hebrón, el rey de Jarmut, el rey de Laquis y el rey de Eglón, y subieron ellos con todos sus ejércitos, y acamparon junto a Gabaón y lucharon contra ella.

Entonces los hombres de Gabaón enviaron mensaje a Josué al campamento de Gilgal, diciendo: No abandones a1 tus siervos; sube rápidamente a nosotros, sálvanos y ayúdanos, porque todos los reyes de los amorreos que habitan en los montes se han reunido contra nosotros. Y Josué subió de Gilgal, él y toda la gente de guerra con él, y todos los valientes guerrerosa. Y el SEÑOR dijo a Josué: No les tengas miedo, porque los he entregado en tus manos; ninguno1 de ellos te podrá resistira. Vino, pues, Josué sobre ellos de repente, habiendo marchado1 toda la noche desde Gilgal. 10 Y el SEÑOR los desconcertó delante de Israel, y los hirió con gran matanza en Gabaóna, y los persiguió por el camino de la subida de Bet-horón, y los hirió hasta Azeca y Maceda. 11 Y sucedió que mientras huían delante de Israel, cuando estaban en la bajada de Bet-horón, el SEÑOR arrojó desde el cielo grandes piedras sobre ellosa hasta Azeca, y murieron; y fueron más los que murieron por las piedras del granizo que los que mataron a espada los hijos de Israel.

12 Entonces Josué habló al SEÑOR el día en que el SEÑOR entregó a los amorreos delante de los hijos de Israel, y dijo en presencia de Israel:Sol, detente en Gabaón,y luna, en el valle de Ajalóna.

13 Y el sol se detuvo, y la luna se paróa,hasta que la nación se vengó de sus enemigos.¿No está esto escrito en el libro de Jaserb? Y el sol se detuvo en medio del cielo y no se apresuró a ponersec como por un día entero.

14 Y ni antes ni después hubo día como aquel, cuando el SEÑOR prestó atención a la voz de un hombre; porque el SEÑOR peleó por Israela. 15 Entonces Josué, y todo Israel con él, volvió al campamento en Gilgal.

Captura y muerte de los cinco reyes

16 Y aquellos cinco reyesa habían huido y se habían escondido en la cueva de Maceda. 17 Y fue dado aviso a Josué, diciendo: Los cinco reyes han sido hallados escondidos en la cueva de Maceda. 18 Y Josué dijo: Rodad piedras grandes hacia la entrada1 de la cueva, y poned junto a ella hombres que los vigilen, 19 pero vosotros no os quedéis ahí; perseguid a vuestros enemigos y atacadlos1 por la retaguardia. No les permitáis entrar en sus ciudades, porque el SEÑOR vuestro Dios los ha entregado en vuestras manos. 20 Y sucedió que cuando Josué y los hijos de Israel terminaron de herirlos con gran matanza, hasta que fueron destruidos, y que los sobrevivientes que de ellos quedaron habían1 entrado en las ciudades fortificadasa, 21 todo el pueblo volvió en paz al campamento y a Josué en Maceda. Nadie profirió palabra alguna1 contra ninguno de los hijos de Israel.

22 Entonces Josué dijo: Abrid la entrada1 de la cueva y sacadme de ella2 a esos cinco reyes. 23 Así lo hicieron, y le trajeron1 de la cueva a estos cinco reyesa: el rey de Jerusalén, el rey de Hebrón, el rey de Jarmut, el rey de Laquis y el rey de Eglón. 24 Y sucedió que cuando llevaron1 estos reyes a Josué, Josué llamó a todos los hombres de Israel, y dijo a los jefes de los hombres de guerra que habían ido con él: Acercaos, poned vuestro pie sobre el cuello de estos reyes. Ellos se acercaron y pusieron los pies sobre sus cuellosa. 25 Entonces Josué les dijo: No temáis ni os acobardéis. Sed fuertes y valientes, porque así hará el SEÑOR a todos vuestros enemigos con quienes lucháisa. 26 Después Josué los hirió, les dio muerte y los colgó de cinco árboles, y quedaron colgados de los árboles hasta la tardea. 27 Y sucedió que a la hora de la puesta1 del sol, Josué dio órdenes y los bajaron de los árboles, y los echaron en la cueva donde se habían escondido; y sobre la boca de la cueva pusieron grandes piedrasa que permanecen hasta el día de hoy.

28 Y aquel día Josué conquistó a Maceda, y la hirió a filo de espada junto con su rey; la1 destruyó por completo2 con todas las personas3 que había en ella. No dejó ningún sobrevivientea; e hizo con el rey de Maceda como había hecho con el rey de Jericó.

Otras conquistas de Josué

29 Josué, y todo Israel con él, pasó de Maceda a Libna, y peleó contra Libnaa; 30 y el SEÑOR la entregó también, junto con su rey, en manos de Israel, que la hirió a filo de espada con todas las personas que había en ella. No dejó ningún sobreviviente en ella, e hizo con su rey como había hecho con el rey de Jericó.

31 Josué, y todo Israel con él, pasó de Libna a Laquis, acampó cerca de ella y la atacó. 32 Y el SEÑOR entregó a Laquis en manos de Israel, la cual conquistó al segundo día, y la hirió a filo de espada con todas las personas que había en ella, conforme a todo lo que había hecho a Libna.

33 Entonces Horam, rey de Gezera, subió en ayuda de Laquis, y Josué lo derrotó1 a él y a su pueblo, hasta no dejar sobreviviente alguno.

34 Josué, y todo Israel con él, pasó de Laquis a Eglón, y acamparon cerca de ella y la atacaron. 35 La conquistaron aquel mismo día y la hirieron a filo de espada; y destruyó por completo aquel día a todas las personas que había en ella, conforme a todo lo que había hecho a Laquis.

36 Entonces subió Josué, y todo Israel con él, de Eglón a Hebróna, y pelearon contra ella. 37 La conquistaron y la hirieron a filo de espada, con su rey, todas sus ciudades y todas las personas que había en ella. No dejó ningún sobreviviente, conforme a todo lo que había hecho a Eglón. La destruyó por completo con todas las personas que había en ella.

38 Después Josué, y todo Israel con él, se volvió contra Debira y peleó contra ella. 39 La conquistó, con su rey y todas sus ciudades, hiriéndolas a filo de espada; y destruyó por completo a todas las personas que había en ella. No dejó sobreviviente alguno. Como había hecho con Hebrón, y como había hecho también con Libna y su rey, así hizo con Debir y su rey.

40 Hirió, pues, Josué toda la tierra: la región montañosa, el Neguev1a, la tierra baja2 y las laderas, y a todos sus reyes. No dejó ningún sobreviviente, sino que destruyó por completob a todo el que tenía vida3, tal como el SEÑOR, Dios de Israel, había mandadoc. 41 Josué los hirió desde Cades-barnea hasta Gaza, y todo el territorio de Goséna hasta Gabaón. 42 A todos estos reyes y sus territorios los capturó Josué de una vez, porque el SEÑOR, Dios de Israel, combatía por Israela. 43 Y volvió Josué, y todo Israel con él, al campamento en Gilgal.

Ask