aEntonces Jesús, seis días antes de la Pascuab, vino a Betania donde estaba Lázaro1, al que Jesús había resucitado de entre los muertosc.Algunos mss. agregan: el que había estado muertoJuan 12:1-8: <IT>Mat. 26:6-13; Mar. 14:3-9; Luc. 7:37-39</IT>Juan 11:55; 12:20Mat. 21:17; Juan 11:43, 44 2 Y1 le hicieron una cena allí, y Martaa servía; pero Lázaro era uno de los que estaban2 a la mesa con Él.Lit., Por tantoLit., se reclinabanLuc. 10:38 3 Entonces María, tomando una libra de perfume de nardo puroa que costaba mucho, ungió los pies de Jesús, y se los secó1 con los cabellosb, y la casa se llenó con la fragancia del perfume.Lit., y le secó los piesLuc. 7:37, 38; Juan 11:2Mar. 14:3 4 Y Judas Iscariote, uno de sus discípulos, el que le iba a entregar1a, dijo*:O, traicionarJuan 6:71 5 ¿Por qué no se vendió este perfume por trescientos denarios1 y se dio a los pobres?Un denario valía aprox. 4 gramos de plata, o el equivalente al salario de un día 6 Pero dijo esto, no porque se preocupara por los pobres, sino porque era un ladrón, y como tenía la bolsa del dineroa, sustraía de lo que se echaba en ellab.Juan 13:29Luc. 8:3 7 Entonces Jesús dijo: Déjala, para que lo guarde para el día de mi sepultura1a.I.e., la costumbre de ungir para la sepulturaJuan 19:40 8 Porque a los pobres siempre los tendréis1 con vosotros; pero a mí no siempre me tendréis2a.Lit., tenéisDeut. 15:11; Mat. 26:11; Mar. 14:7
9 Entonces la gran multitud de judíosa se enteró de que Jesús estaba allí; y vinieron nosolo por causa de Jesús, sino también por ver a Lázaro, a quien había resucitado de entre los muertosb.Mar. 12:37; Juan 12:12Juan 11:43, 44; 12:1, 17, 18 10 Pero los principales sacerdotes resolvieron matar también a Lázaro; 11 porque por causa de éla muchos de los judíos se apartaban y creían en Jesúsb.Juan 11:45, 46; 12:18Juan 7:31; 11:42
12 Al día siguiente, acuando la gran multitud que había venido a la fiestab, oyó que Jesús venía a Jerusalén,Juan 12:12-15: <IT>Mat. 21:4-9; Mar. 11:7-10; Luc. 19:35-38</IT>Juan 12:1 13 tomaron hojas de las palmas y salieron a recibirle, y gritaban: ¡Hosanna! BENDITO EL QUE VIENE EN EL NOMBRE DEL SEÑORa, el Rey de Israelb.Sal. 118:26Juan 1:49 14 Jesús, hallando un asnillo, se montó en él; como está escrito: 15 NO TEMAS, HIJA DE SIÓN; HE AQUÍ, TU REY VIENE, MONTADO EN UN POLLINO DE ASNAa.Zac. 9:9 16 Sus discípulos no entendieron esto al principioa, pero después, cuando Jesús fue glorificadob, entonces se acordaron de que esto se había escrito de Él, y de que le habían hecho estas cosas.Mar. 9:32; Juan 2:22; 14:26Juan 7:39; 12:23 17 Y así, la multitud que estaba con Él cuando llamó a Lázaro del sepulcro y lo resucitó de entre los muertosa, daba testimonio de Él.Juan 11:42 18 Por eso la multitud fue también a recibirlea, porque habían oído que Él había hecho esta señal1b.O, este milagroLuc. 19:37; Juan 12:12Juan 12:11 19 Entonces los fariseos se decían unos a otros: ¿Veis que no conseguís nada? Mirad, todo el mundo se ha ido tras Él.
20 Y había unos griegosa entre los que subían a adorar en la fiestab;Juan 7:35Juan 12:1 21 estos, pues, fueron a Felipea, que era de Betsaidab de Galilea, y le rogaban, diciendo: Señor, queremos ver a Jesús.Juan 1:44Mat. 11:21 22 Felipe fue* y se lo dijo* a Andrésa; Andrés y Felipe fueron* y se lo dijeron* a Jesús.Juan 1:44 23 Jesús les respondió*, diciendo: Ha llegado la horaa para que el Hijo del Hombre sea glorificadob.Mat. 26:45; Mar. 14:35, 41; Juan 13:1; 17:1Juan 7:39; 12:16; 13:32 24 En verdad, en verdad os digo que si el grano de trigo no cae en tierra y muere, se queda solo; pero si muere, produce mucho frutoa.Rom. 14:9; 1 Cor. 15:36 25 El que ama su vida1 la pierde; y el que aborrece su vida2a en este mundo, la conservaráb para vida eterna.O, almaMat. 16:25; Mar. 8:35; Luc. 9:24; 14:26; 17:33Mat. 10:39 26 Si alguno me sirve, que me siga; y donde yo estoy, allí también estará mi servidora; si alguno me sirve, el Padre lo honraráb.Juan 14:3; 17:24; 2 Cor. 5:8; Fil. 1:23; 1 Tes. 4:171 Sam. 2:30; Sal. 91:15; Luc. 12:37
27 Ahora mi alma se ha angustiadoa; y ¿qué diré: «Padreb, sálvame de esta horac»? Pero para esto he llegado a esta hora.Mat. 26:38; Mar. 14:34; Juan 11:33Mat. 11:25Juan 12:23 28 Padrea, glorifica tu nombre. Entonces vino una voz del cielob: Y le he glorificado, y de nuevo le glorificaré.Mat. 11:25Mat. 3:17; 17:5; Mar. 1:11; 9:7; Luc. 3:22; 9:35 29 Por eso la multitud que estaba allí y la oyó, decía que había sido un trueno; otros decían: Un ángel le ha habladoa.Hech. 23:9 30 Respondió Jesús y dijo: Esta voz no ha venido por causa mía, sino por causa de vosotrosa.Juan 11:42 31 Ya está aquí1 el juicio de este mundoa; ahora el príncipe de este mundob será echado fuera.Lit., Ahora esJuan 3:19; 9:39Juan 14:30; 16:11; 2 Cor. 4:4; Ef. 2:2; 6:12; 1 Jn. 4:4; 5:19 32 Y yo, si soy levantado de la tierraa, atraeré a todos a mí mismob.Juan 3:14; 8:28; 12:34Juan 6:44 33 Pero Él decía esto para indicar de qué clase de muerte iba a morira.Juan 18:32; 21:19 34 Entonces la multitud le respondió: Hemos oído en1 la leya que el Cristo2 permanecerá para siempreb; ¿y cómo dices tú: «El Hijo del Hombrec tiene que ser levantadod»? ¿Quién es este Hijo del Hombre?O, aprendido deI.e., el MesíasJuan 10:34Sal. 110:4; Isa. 9:7; Ezeq. 37:25; Dan. 7:14Mat. 8:20Juan 3:14; 8:28; 12:32 35 Jesús entonces les dijo: Todavía, por un poco de tiempo, la luz estará1 entre vosotrosa. Caminad mientras tenéis la luzb, para que no os sorprendan las tinieblasc; el que anda en la oscuridad no sabe adónde vad.Lit., estáJuan 7:33Juan 9:4; Gál. 6:10; Ef. 5:8Juan 12:46; 1 Jn. 2:101 Jn. 1:6; 2:11 36 Mientras tenéis la luz, creed en la luza, para que seais hijos de la luzb.Lit., fue ocultadoJuan 12:46Luc. 16:8; Juan 8:12Juan 8:59
Estas cosas habló Jesús, y se fue y se ocultó1 de ellosc. 37 Pero aunque había hecho tantas señales1 delante de ellos, no creían en Él,O, tantos milagros 38 para que se cumpliera la palabra del profeta Isaías, que dijo: SEÑOR, ¿QUIÉN HA CREÍDO A NUESTRO ANUNCIO? ¿Y A QUIÉN SE HA REVELADO EL BRAZO1 DEL SEÑORa?I.e., el poderIsa. 53:1; Rom. 10:16 39 Por eso no podían creer, porque Isaías dijo también1:Lit., otra vez 40 EL HA CEGADO SUS OJOS Y ENDURECIDO SU CORAZÓNa, PARA QUE NO VEAN CON LOS OJOS Y ENTIENDAN CON EL CORAZÓN, Y SE CONVIERTAN Y YO LOS SANEb.Mar. 6:52Isa. 6:10; Mat. 13:14, 15 41 Esto dijo Isaías porque vio su gloriaa, y habló de Élb.Isa. 6:1 y sig.Luc. 24:27 42 Sin embargo, muchos, aun de los gobernantesa, creyeron en Élb, pero por causa de los fariseosc no lo confesaban, para no ser expulsados de la sinagogad.Luc. 23:13Juan 7:48; 12:11Juan 7:13Juan 9:22 43 Porque amaban más el reconocimiento1 de los hombres que el reconocimiento2 de Diosa.O, la gloriaJuan 5:41, 44
44 Jesús exclamó y dijo: El que cree en mí, no cree en mí, sino en aquel que me ha enviadoa.Mat. 10:40; Juan 5:24 45 Y el que me ve, ve al que me ha enviadoa.Juan 14:9 46 Yo, la luz, he venido al mundo, para que todo el que cree en mí no permanezca en tinieblasa.Juan 1:4; 3:19; 8:12; 9:5; 12:35, 36 47 Si alguno oye mis palabras y no las guarda, yo no lo juzgo; porque no vine a juzgar al mundo, sino a salvar al mundoa.Juan 3:17; 8:15, 16 48 El que me rechazaa y no recibe mis palabras, tiene quien lo juzgue; la palabra que he habladob,esa lo juzgará en el día finalc.Luc. 10:16Deut. 18:18, 19; Juan 5:45 y sig.; 8:47Mat. 10:15; Juan 6:39; Hech. 17:31; Heb. 10:25; 1 Ped. 1:5; 2 Ped. 3:3, 7 49 Porque yo no he hablado por mi propia cuenta1a, sino que el Padre mismo que me ha enviado me ha dado mandamientob sobre lo que he de decir y lo que he de hablar.Lit., de mí mismoJuan 3:11; 7:16; 8:26, 28, 38; 14:10, 24Juan 14:31; 17:8 50 Y sé que su mandamiento es vida eternaa; por eso lo que hablo, lo hablo tal como el Padre me lo ha dichob.Juan 6:68Juan 5:19; 8:28