La plaga de langostas
Palabra del SEÑOR que vinoa a Joelb, hijo de Petuel.Jer. 1:2; Ezeq. 1:3; Os. 1:1Hech. 2:16
2 Oíd esto, ancianos,y prestad oídoa, habitantes todos de la tierrab.¿Ha acontecido cosa semejante1 en vuestros días,o en los días de vuestros padresc?Lit., estoOs. 4:1; 5:1Joel 1:14Job 8:8; Jer. 30:7; Joel 2:23 Contadlo a vuestros hijos,y vuestros hijos a sus hijos,y sus hijos a la siguiente generacióna.Éx. 10:2; Sal. 78:4
4 Lo que dejó la oruga, lo comió la langosta;lo que dejó la langosta, lo comió el pulgón;y lo que dejó el pulgón, lo comió el saltóna.Deut. 28:38; Isa. 33:4; Joel 2:25; Amós 4:9; Nah. 3:15, 165 Despertad, borrachosa, y llorad,y gemid todos los que bebéis vino,a causa del vino dulceque os es quitado de la bocab.Joel 3:3Isa. 32:106 Porque una nación ha subido contra mi tierra,poderosa e innumerablea;sus dientes son dientes de leónb,y tiene colmillos de leona.Joel 2:2, 11, 25Apoc. 9:87 Ha hecho de mi vid una desolacióna,y astillas1 de mi higuera.Del todo las ha descortezado y derribado;sus sarmientos se han vuelto blancos.O, tocónIsa. 5:6; Amós 4:9
8 Laméntate como virgen ceñida de cilicioapor el esposo de su juventud.Isa. 22:12; Joel 1:13; Amós 8:109 Han sido cortadas la ofrenda de cereal y la libaciónde la casa del SEÑORa.Están de duelo los sacerdotes,los ministros del SEÑORb.Os. 9:4; Joel 2:14Joel 1:13; 2:1710 El campo está asoladoa,la tierra está de duelo,porque el grano está arruinado,el mosto se secab,y el aceite virgen se pierde.Jer. 12:11Isa. 24:4, 711 Avergonzaos, labradoresa,gemid, viñadores1,por el trigo y la cebada,porque la cosecha del campo se ha perdidob.O, Los labradores se avergüenzan, los viñadores se lamentanJer. 14:4; Amós 5:16Isa. 17:11; Jer. 9:1212 La vid se secaa,y se marchita la higuera;también el granadob, la palmerac y el manzano1d,todos los árboles del campo se secan.Ciertamente se seca la alegríaede los hijos de los hombres.O, albaricoqueJoel 1:10; Hab. 3:17Hag. 2:19Cant. 7:8Cant. 2:3Isa. 16:10; 24:11; Jer. 48:33
13 Ceñíos de cilicioa,y lamentaos, sacerdotes;gemidb, ministros del altar.Venid, pasad la noche ceñidos de cilicioc,ministros de mi Dios,porque sin ofrenda de cereal y sin libaciónha quedado la casa de vuestro Dios.Ezeq. 7:18Jer. 4:8; 9:101 Rey. 21:2714 Promulgad1 ayuno,convocad asambleaa;congregad a los ancianosby a todos los habitantes de la tierraen la casa del SEÑOR vuestro Dios,y clamad al SEÑORc.Lit., ConsagradLev. 23:26Joel 2:15, 16Jon. 3:815 ¡Ay de ese díaa!Porque está cerca el día del SEÑORb,y vendrá como destrucción del Todopoderoso1c.Heb., ShaddaiIsa. 13:9; Jer. 30:7; Amós 5:16Joel 2:1, 11, 31Isa. 13:6; Ezeq. 7:2-1216 ¿No ha sido suprimido el alimento de delante de nuestros ojosa,y la alegría y el regocijo de la casa de nuestro Diosb?Isa. 3:7; Amós 4:6Deut. 12:7; Sal. 43:417 Las semillas1 se han secado bajo los2 terrones;los almacenes han sido asolados,los graneros derribadosporque se secó el granoa.O, Los higos secosLit., susIsa. 17:10, 1118 ¡Cómo muge el ganado!Andan vagando los hatos de vacasporque no hay pasto1 para ellasa;hasta los rebaños de ovejas sufren2.O, pastorLit., soportan castigo1 Rey. 8:5; Jer. 12:4; 14:5, 6; Os. 4:319 A ti clamo, oh SEÑORa,porque el fuego ha devorado los pastos del desierto,y la llama ha consumido todos los árboles del campob.Sal. 50:15; Miq. 7:7Jer. 9:10; Amós 7:420 Aun las bestias del campo braman1 por tia,porque se han secado los arroyos de aguab,y el fuego ha devorado los pastos del desierto.Lit., anhelanSal. 104:21; 147:9; Joel 1:181 Rey. 17:7; 18:5