Entonces el SEÑOR dijo a Moisés: Ve a Faraón y dile: «Así dice el SEÑOR, el Dios de los hebreos: “Deja ir a mi pueblo para que me sirvaa.Éx. 4:23; 8:1 2 Porque si te niegas a dejarlos ira y los sigues deteniendo1,Lit., y todavía los detienesÉx. 8:2 3 he aquí, la mano del SEÑOR vendrá1 con gravísima pestilenciaa sobre tus ganados que están en el campo: sobre los caballos, sobre los asnos, sobre los camellos, sobre las vacadas y sobre las ovejas.Lit., seráÉx. 7:4; 1 Sam. 5:6; Sal. 39:10; Hech. 13:11 4 Pero el SEÑOR hará distinción entre los ganados de Israel y los ganados de Egiptoa, y nada perecerá de todo lo que pertenece a los hijos de Israelb”».Éx. 8:22Éx. 9:6 5 Y el SEÑOR fijó un plazo definido, diciendo: Mañana el SEÑOR hará esto en la tierra. 6 Y el SEÑOR hizo esto al día siguiente, y perecieron todos los ganados de Egiptoa; pero de los ganados de los hijos de Israel, ni un solo animal muriób.Éx. 9:19, 20, 25; Sal. 78:48Éx. 9:4 7 Y Faraón envió a ver, y he aquí, ni un solo animal de los ganados de Israel había perecido. Pero el corazón de Faraón se endureció1 y no dejó ir al puebloa.Lit., se hizo pesadoÉx. 7:14; 8:32
8 Entonces el SEÑOR dijo a Moisés y a Aarón: Tomad puñados de hollín de un horno, y que Moisés lo esparza hacia el cielo en presencia de Faraón; 9 y se convertirá en polvo fino sobre toda la tierra de Egipto, y producirá1 furúnculos que resultarán en2 úlceras en los hombres y en los animales, por toda la tierra de Egiptoa.Lit., se convertirá enLit., brotandoDeut. 28:27; Apoc. 16:2 10 Tomaron, pues, hollín de un horno, y se presentaron1 delante de Faraón, y Moisés lo arrojó hacia el cielo, y produjo2 furúnculos que resultaron en3 úlceras en los hombres y en los animales.Lit., se pusieron de pieLit., se convirtió enLit., brotando 11 Y los magos1 no podían estar delante de Moisés a causa de los furúnculos, pues los furúnculos estaban tanto en los magos2 como en todos los egipciosa.O, sacerdotes adivinosÉx. 8:18 12 Y el SEÑOR endureció1 el corazón de Faraón y no los escuchó, tal como el SEÑOR había dicho a Moisésa.Lit., hizo fuerteÉx. 4:21; 10:1, 20; 14:8; Jos. 11:20; Juan 12:40
13 Entonces dijo el SEÑOR a Moisés: Levántate muy de mañana, y ponte delante de Faraón, y dile: «Así dice el SEÑOR, el Dios de los hebreos: “Deja ir a mi pueblo para que me sirvaa.Éx. 4:23; 8:20 14 Porque esta vez enviaré todas mis plagas sobre ti1, sobre tus siervos y sobre tu pueblo, para que sepas que no hay otro como yo en toda la tierraa.Lit., a tu corazónÉx. 8:10; Deut. 3:24; 2 Sam. 7:22; 1 Crón. 17:20; Sal. 86:8; Isa. 45:5-8; 46:9; Jer. 10:6, 7 15 Porque si yo hubiera extendido mi mano y te hubiera herido a ti y a tu pueblo con pestilencia, ya habrías sido cortado de la tierra. 16 Pero en verdad, por esta razón te he permitido permanecer1: para mostrarte mi podera y para proclamar mi nombre por toda la tierra.Lit., estar de pieProv. 16:4; Rom. 9:17 17 Y todavía te enalteces contra mi pueblo no dejándolos1 ir.Lit., como para no dejarlos 18 He aquí, mañana como a esta hora, enviaré1 granizo muy pesado, tal como no ha habido en Egipto desde el día en que fue fundado hasta2 ahoraa.Lit., haré lloverLit., y hastaÉx. 9:23, 24 19 Ahora pues, manda poner a salvo tus ganadosa y todo lo que tienes en el campo, porque todo hombre o1 todo animal que se encuentre en el campo, y no sea traído a la casa, morirá cuando caiga sobre ellos el granizob”».Lit., yÉx. 9:6Éx. 9:25 20 El que de entre los siervos de Faraón tuvo temor de1 la palabra del SEÑORa, hizo poner a salvo a sus siervos y sus ganados en sus2 casas,O, reverencióLit., lasProv. 13:13 21 pero el que no hizo caso a1 la palabra del SEÑOR, dejó2 a sus siervos y sus ganados en el campo.Lit., no puso su corazón enLit., entonces dejó
22 Y el SEÑOR dijo a Moisés: Extiende tu mano hacia el cielo para que caiga1 granizoa en toda la tierra de Egipto, sobre los hombres, sobre los animales y sobre toda planta del campo por toda la tierra de Egipto.Lit., hayaApoc. 16:21 23 Y extendió Moisés su vara hacia el cielo, y el SEÑOR envió1 truenos2 y granizo, y cayó fuego sobre la tierra. Y el SEÑOR hizo llover granizoa sobre la tierra de Egipto.Lit., dioLit., ruidos, y así en el resto del cap.Gén. 19:24; Jos. 10:11; Sal. 18:13; 78:47; 105:32; Isa. 30:30; Ezeq. 38:22; Apoc. 8:7 24 Y hubo granizo muy intenso, y fuego centelleando continuamente1 en medio del granizo, muy pesado, tal como no había habido en toda la tierra de Egipto desde que llegó a ser una nación.Lit., fuego asiéndose a sí mismo 25 Y el granizo hirió todo lo que había en el campo por toda la tierra de Egipto, tanto hombres como animales; el granizo hirió también toda planta del campo, y destrozó todos los árboles del campoa.Éx. 9:19; Sal. 78:47, 48; 105:32, 33 26 solo en la tierra de Gosén, donde estaban los hijos de Israel, no hubo granizoa.Éx. 8:22; 9:4, 6; 11:7
27 Entonces Faraón envió llamar a Moisés y Aarón y les dijoa: Esta vez he pecado; el SEÑOR es el justob, y yo y mi pueblo somos los impíos.Éx. 8:8Éx. 10:16, 17; 2 Crón. 12:6; Sal. 129:4; 145:17; Lam. 1:18 28 Rogad al SEÑORa, porque ha habido ya suficientes truenos y granizo de parte de Dios; y os dejaré ir y no os quedaréisb más aquí.Éx. 8:8, 28; 10:17Éx. 8:25; 10:8, 24 29 Y Moisés le dijo: Tan pronto como yo salga de la ciudad, extenderé mis manos1a al SEÑOR; los truenos cesarán, y no habrá más granizo, para que sepas que la tierra es del SEÑORb.Lit., palmas1 Rey. 8:22, 38; Sal. 143:6; Isa. 1:15Éx. 8:22; 19:5; 20:11; Sal. 24:1; 1 Cor. 10:26 30 En cuanto a ti y a tus siervos, sé que aún no teméis1 al2 SEÑOR Diosa.O, reverenciáisLit., delante delÉx. 8:29; Isa. 26:10 31 (Y el lino y la cebada fueron destruidos1, pues la cebada estaba en espigaa y el lino estaba en flor;Lit., heridosRut 1:22; 2:23 32 pero el trigo y el centeno no fueron destruidos1, por ser tardíos.)Lit., heridos 33 Y salió Moisés de la ciudad, de la presencia de Faraón, y extendió sus manos1 al SEÑOR, y los truenos y el granizo cesarona, y no cayó más2 lluvia sobre la tierra.Lit., palmasLit., no fue derramadaÉx. 8:12; 9:29 34 Pero cuando Faraón vio que la lluvia, el granizo y los truenos habían cesado, pecó otra vez, y endureció1 su corazón, tanto él como2 sus siervos.Lit., e hizo pesadoLit., él y 35 Y se endureció1 el corazón de Faraón y no dejó ir a los hijos de Israel, tal como el SEÑOR había dicho por medio2 de Moisésa.Lit., se hizo fuerteLit., manoÉx. 4:21