Moab se rebeló contra Israela después de la muerte de Acab.2 Sam. 8:2; 2 Rey. 3:5 2 Y Ocozías se cayó por la celosía del aposento alto que tenía en Samaria, y se enfermó. Y envió mensajeros, a los que dijo: Id, consultad a Baal-zebub, dios de Ecrón, si he de sanar de esta enfermedada.2 Rey. 1:3, 6, 16; 8:7-10; Mat. 10:25; Mar. 3:22 3 Entonces el ángel del SEÑOR dijo a Elías tisbita: Levántate, sube al encuentro de los mensajeros del reya de Samaria y diles: «¿No hay acaso Dios en Israel para que vayáis a consultar a Baal-zebub, dios de Ecrónb?».1 Rey. 17:1; 21:172 Rey. 1:2 4 Por tanto, así dice el SEÑOR: «No bajarás del lecho al que has subido1, sino que ciertamente morirása». Entonces Elías se fue.Lit., El lecho adonde subiste, de él no bajarás, y así en los vers. 6 y 162 Rey. 1:6, 16
5 Cuando volvieron los mensajeros al rey1, él les dijo: ¿Por qué habéis vuelto2?Lit., a élLit., ¿Qué es esto, 6 Y ellos respondieron: Un hombre subió a nuestro encuentro y nos dijo: «Id, volved al rey que os envió, y decidle: “Así dice el SEÑOR: ‘¿Acaso porque no hay Dios en Israel envías a consultar a Baal-zebub, dios de Ecróna? Por tanto, no bajarás del lecho al que has subido, sino que ciertamente morirás’”».2 Rey. 1:2 7 Y él les dijo: ¿Qué aspecto tenía el hombre que subió a vuestro encuentro y os habló estas palabras? 8 Ellos le respondieron: Era un hombre cubierto de pelo, con un cinturón de cuero ceñido a sus lomosa. Y él dijo: Es Elías tisbita.Zac. 13:4; Mat. 3:4; Mar. 1:6
9 Entonces el rey envió a él un capitán de cincuenta con sus cincuenta hombres. Yeste subió a éla, y he aquí, Elías estaba sentado en la cumbre del monte, y le dijo: Hombre de Dios, el rey dice: «Desciende».2 Rey. 6:13, 14 10 Respondió Elías y dijo al capitán de cincuenta: Si yo soy hombre de Dios, que descienda fuego del cielo y te consuma a ti y a tus cincuentaa. Entonces descendió fuego del cielo, y lo consumió a él y a sus cincuentab.1 Rey. 18:36-38; Luc. 9:54Job 1:16 11 De nuevo envió a él otro capitán de cincuenta con sus cincuenta que le habló y le dijo: Hombre de Dios, así dice el rey: «Desciende inmediatamente». 12 Y respondió Elías y les dijo: Si yo soy hombre de Dios, que descienda fuego del cielo y te consuma a ti y a tus cincuenta. Entonces el fuego de Dios descendió del cielo y lo consumió a él y a sus cincuenta. 13 De nuevo el rey le envió al tercer capitán de cincuenta con sus cincuenta. Y cuando el tercer capitán de cincuenta subió, vino y se postró de rodillas delante de Elías y le rogó, diciéndolea: Hombre de Dios, te ruego que mi vida1 y la vida2 de estos cincuenta siervos tuyos sean preciosas ante tus ojos.Lit., almaIsa. 1:5; Jer. 5:3 14 He aquí que ha descendido fuego del cielo y ha consumido a los dos primeros capitanes de cincuenta con sus cincuenta; mas ahora, sea mi vida1 preciosa ante tus ojos.Lit., alma 15 Entonces el ángel del SEÑOR dijo a Elías: Desciende con él y no le tengas miedoa. Se levantó Elías y descendió con él al reyb,Isa. 51:12; Jer. 1:17; Ezeq. 2:62 Rey. 1:3 16 y le dijo: Así dice el SEÑOR: «Por cuanto has enviado mensajeros a consultar a Baal-zebub, dios de Ecrón, ¿acaso porque no hay Dios en Israel para consultar su palabraa?, no bajarás por tanto del lecho al que has subido, sino que ciertamente morirás».2 Rey. 1:3
17 Ocozías murió conforme a la palabra del SEÑOR que Elías había hablado. Y Joram reinó en su lugar en el año segundo de Joram, hijo de Josafat, rey de Judáa, porque Ocozías no tenía ningún hijo.2 Rey. 3:1; 8:16 18 Los demás hechos de Ocozías, lo que hizo, ¿no están escritos en el libro de las Crónicas de los reyes de Israel?