← Home
+ Parallel
Saúl y la adivina de Endor

Aconteció en aquellos días que los filisteos reunieron sus ejércitos para la guerraa, para pelear contra Israel. Y dijo Aquis a David: Bien sabes que saldrás conmigo a campaña, tú y tus hombres. Respondió David a Aquis: Muy bien, tú sabrás lo que puede hacer tu siervo. Y Aquis dijo a David: Muy bien, te haré mi guarda personal1 de por vida2a.

Samuel había muertoa, y todo Israel lo había llorado, y lo habían sepultado en Ramá su ciudadb. Y Saúl había echado de la tierra a los médium y espiritistasc. Y se reunieron los filisteos y fueron y acamparon en Sunema; y Saúl reunió a todo Israel y acamparon en Gilboab. Al ver Saúl el campamento de los filisteos, tuvo miedo y su corazón se turbó1 en gran manera. Y Saúl consultó al SEÑORa, pero el SEÑOR no le respondiób ni por sueñosc, ni por Urimd, ni por profetas. Entonces Saúl dijo a sus siervos: Buscadme una mujer que sea médium para ir a consultarla. Y sus siervos le dijeron: He aquí, hay una mujer en Endora que es médiumb.

Saúl se disfrazó poniéndose otras ropasa y fue con dos hombres; llegaron a la mujer de noche, y él dijo: Te ruego que evoquesb por mí a un espíritu, y que hagas subir al que yo te digac. Pero la mujer le dijo: He aquí, tú sabes lo que Saúl ha hecho, cómo ha echado de la tierra a los que son médium y espiritistasa. ¿Por qué, pues, pones trampa contra mi vida para hacerme morir? 10 Y Saúl le juró por el SEÑOR diciendo: Vive el SEÑOR que ningún castigo vendrá sobre ti por esto. 11 Entonces la mujer dijo: ¿A quién debo hacerte subir? Y él respondió: Tráeme a Samuel. 12 Cuando la mujer vio a Samuel, clamó a gran voz; y la mujer habló a Saúl diciendo: ¿Por qué me has engañado? ¡Tú eres Saúl! 13 Y el rey le dijo: No temas; pero, ¿qué ves? Y la mujer respondió a Saúl: Veo a un ser divino1 subiendo de la tierra. 14 Y él le dijo: ¿Qué forma tiene? Y ella dijo: Un anciano sube, y está envuelto en un mantoa. Y Saúl conoció que era Samuel, e inclinando su rostro a tierra, se postró ante élb.

15 Entonces Samuel dijo a Saúl: ¿Por qué me has perturbado haciéndome subir? Y Saúl respondió: Estoy en gran angustia, pues los filisteos hacen guerra contra mí; Dios se ha apartado de mía y ya no me responde ni por los profetas ni por sueñosb; por esto te he llamado, para que me reveles lo que debo hacer. 16 Y Samuel dijo: ¿Entonces, por qué me preguntas a mí, ya que el SEÑOR se ha apartado de ti y se ha hecho tu enemigo? 17 El SEÑOR ha hecho conforme a lo que1 dijo por medio de mí; y el SEÑOR ha arrancado el reino de tu mano, y se lo ha dado a tu prójimo, a Davida. 18 Porque tú no obedeciste al1 SEÑOR, ni llevaste a cabo su gran ira contra Amaleca, el SEÑOR te ha hecho esto hoy. 19 Además, el SEÑOR entregará a Israel contigo en manos de los filisteos; por tanto, mañana tú y tus hijos estaréis conmigoa. Ciertamente, el SEÑOR entregará el ejército de Israel en manos de los filisteos.

20 Al instante Saúl cayó por tierra cuan largo era, y tuvo gran temor por las palabras de Samuel; además estaba sin fuerzas, porque no había comido nada1 en todo el día y toda la noche. 21 La mujer se acercó a Saúl, y viendo que estaba aterrorizado, le dijo: He aquí, tu sierva te ha obedecido1 y he puesto mi vida en peligro2a al oír las palabras que tú me hablaste. 22 Ahora pues, te ruego que también escuches la voz de tu sierva, y me permitas poner delante de ti un bocado de pan para que comas y tengas fuerzas cuando sigas tu camino. 23 Pero él rehusó, y dijo: No comeréa. Sin embargo, sus siervos juntamente con la mujer le insistieron, y él los escuchó1b. Se levantó, pues, del suelo y se sentó en la camac. 24 La mujer tenía en casa un ternero engordado y se apresuró a matarloa; y tomando harina, la amasó y coció de ella pan sin levadurab. 25 Y lo trajo delante de Saúl y de sus siervos, y comieron. Después se levantaron y se fueron aquella noche.

Ask