Me fue dada una caña de medir1 semejante a una varaa, y alguien dijo2b: Levántate y mide el templo3 de Dios y el altar, y a los que en él adoran.Lit., cañaLit., diciendoO, santuarioEzeq. 40:3-42:20; Zac. 2:1; Apoc. 21:15, 16Apoc. 10:11 2 Pero excluye1 el patio2a que está fuera del templo3, no lo midas, porque ha sido entregado a las nacionesb, yestas hollaránc la ciudad santad por cuarenta y dos mesese.Lit., echa fueraO, atrioO, santuarioEzeq. 40:17, 20Luc. 21:24Isa. 52:1; Mat. 4:5; 27:53; Apoc. 21:2, 10; 22:19Dan. 7:25; 12:7; Apoc. 12:6; 13:5 3 Y otorgaré autoridad a mis dos testigosa, y ellos profetizarán por mil doscientos sesenta díasb, vestidos de cilicio1c.I.e., vestidura áspera usada para penitenciaApoc. 1:5; 2:13Dan. 7:25; 12:7; Apoc. 12:6; 13:5Gén. 37:34; 2 Sam. 3:31; 1 Rey. 21:27; 2 Rey. 19:1, 2; Neh. 9:1; Est. 4:1; Sal. 69:11; Joel 1:13; Jon. 3:5, 6, 8 4 Estos son los dos olivosa y los dos candelabros que están delante del Señor de la tierra.Sal. 52:8; Jer. 11:16; Zac. 4:3, 11, 14 5 Y si alguno quiere hacerles daño, de su boca sale fuegoa y devora a sus enemigos; así debe morirb cualquiera que quisiera hacerles daño.2 Rey. 1:10-12; Jer. 5:14; Apoc. 9:17, 18Núm. 16:29, 35 6 Estos tienen poder para cerrar el cieloa a fin de que no llueva durante los días en que ellos profeticen1b; y tienen poder sobre las aguas para convertirlas en sangrec, y para herir la tierra con toda suerte de plagas todas las veces que quierand.Lit., los días de su profecíaLuc. 4:251 Rey. 17:1; Apoc. 11:3Éx. 7:17 y sig.; Apoc. 8:81 Sam. 4:8 7 Cuando hayan terminado de dar su testimonio, la bestiaa que subeb del abismoc hará guerra contra ellosd, los vencerá y los matará.Apoc. 13:1 y sig.; 17:8Apoc. 13:1Apoc. 9:1Dan. 7:21; Apoc. 13:7 8 Y sus cadáveres yacerán1 en la calle de la gran ciudada, que simbólicamente2 se llama Sodomab y Egiptoc, donde también su Señor fue crucificado.Algunos mss. antiguos dicen: Y su cadáver yaceráLit., espiritualmenteApoc. 14:8; 16:19; 17:18; 18:2, 10, 16, 18, 19, 21Isa. 1:9, 10; 3:9; Jer. 23:14; Ezeq. 16:46, 49Ezeq. 23:3, 8, 19, 27 9 Y gente de todos los pueblos, tribus, lenguas y nacionesa, contemplarán1 sus cadáveres2 por tres días y medio, y no permitirán3 que sus cadáveres sean sepultadosb.Lit., contemplanLit., su cadáverLit., no permitenApoc. 5:9; 10:111 Rey. 13:22; Sal. 79:2, 3 10 Y los que moran en la tierraa se regocijarán1 por2 ellos y se alegrarán3, y se enviarán regalos unos a otrosb, porque estos dos profetas atormentaron a los que moran en la tierrac.Lit., regocijanLit., sobreLit., se alegranApoc. 3:10Neh. 8:10, 12; Est. 9:19, 22 11 Pero después de los tres días y medio, el aliento de vida de parte de Dios vino a ellosa y se pusieron en pie, y gran temor cayó sobre quienes los contemplaban.Ezeq. 37:5, 9, 10, 14 12 Entonces oyeron una gran voz del cielo que les decía: Subid acáa. Y subieron al cielo en la nubeb, y sus enemigos los vieron.Apoc. 4:12 Rey. 2:11; Hech. 1:9 13 En aquella misma hora hubo un gran terremotoa y la décima parte de la ciudad se derrumbó, y siete mil personas1 murieron en el terremoto, y los demás, aterrorizados, dieron gloriab al Dios del cieloc.Lit., nombres de hombres, siete milApoc. 6:12; 8:5; 11:19; 16:18Juan 9:24; Apoc. 14:7; 16:9; 19:7Apoc. 16:11
14 El segundo ¡ay! ha pasadoa; he aquí, el tercer ¡ay! viene pronto.Apoc. 8:13; 9:12
15 El séptimo ángel tocó la trompetaa, y se levantaron grandes voces en el cielob, que decían:I.e., el MesíasApoc. 8:2; 10:7Apoc. 16:17; 19:1Apoc. 12:10Sal. 2:2; Hech. 4:26Éx. 15:18; Dan. 2:44; 7:14, 27; Luc. 1:33
El reino del mundo ha venido a ser el reino de nuestro Señorc y de su Cristo1d; y Él reinará por los siglos de los siglose. 16 Y los veinticuatro ancianos que estaban sentados delante de Dios en sus tronosa, se postraron sobre sus rostros y adoraron a Diosb,Mat. 19:28; Apoc. 4:4Apoc. 4:10 17 diciendo:Algunos mss. posteriores agregan: y el que has de venirLit., reinasteApoc. 1:8Apoc. 19:6
Te damos gracias, oh Señor Dios Todopoderosoa, el que eres y el que eras1, porque has tomado tu gran poder y has comenzado a reinar2b. 18 Y las nacionesa se enfurecieron, y vino tu ira y llegó el tiempo de juzgar a los muertosb y de dar la recompensa a tus siervos los profetasc, a los santos y a los que temen tu nombre, a los pequeños y a los grandesd, y de destruir a los que destruyen la tierra.Sal. 2:1Sal. 2:5; 110:5; Dan. 7:10; Apoc. 20:12Apoc. 10:7; 16:6Sal. 115:13; Apoc. 13:16; 19:5
19 El templo1 de Diosa que está en el cielo fue abierto; y el arca de su pactob se veía2 en su templo3, y hubo relámpagosc, voces4 y truenos, y un terremoto y una fuerte granizada5d.O, santuarioO, aparecióO, ruidosLit., gran granizoApoc. 4:1; 15:5Heb. 9:4Apoc. 4:5; 8:5; 16:18Apoc. 16:21