Entonces toda la congregación levantó la voz y clamó1, y el pueblo lloró aquella2 noche.Lit., levantó y dio su vozLit., en aquella 2 Y murmurarona contra Moisés y Aarón todos los hijos de Israel; y les dijo toda la congregación: ¡Ojalá hubiéramos muerto en la tierra de Egipto! ¡Ojalá hubiéramos muerto en este desiertob!Núm. 11:1Núm. 11:5; 16:13; 20:3, 4; 21:5 3 ¿Y por qué nos trae el SEÑOR a esta tierra para caer a espadaa? Nuestras mujeres y nuestros hijos1 vendrán a ser presab. ¿No sería mejor que nos volviéramos a Egipto?Lit., pequeñosÉx. 5:21; 16:3Núm. 14:31; Deut. 1:39 4 Y se decían unos a otros: Nombremos un jefe y volvamos a Egiptoa.Neh. 9:17
5 Entonces Moisés y Aarón cayeron sobre sus rostrosa en presencia de toda la asamblea de la congregación de los hijos de Israel.Núm. 16:4 6 Y Josué, hijo de Nun, y Caleb, hijo de Jefone, que eran de los que habían reconocido la tierra, rasgaron sus vestidos; 7 y hablaron a toda la congregación de los hijos de Israel, diciendo: La tierra por la que pasamos para reconocerla es una tierra buena en gran maneraa.Núm. 13:27; Deut. 1:25 8 Si el SEÑOR se agrada de nosotrosa, nos llevará a esa1 tierra y nos la dará; es una tierra que mana leche y mielb.Lit., estaDeut. 10:15Éx. 3:8; Núm. 13:27 9 solo que no os rebeléis contra el SEÑORa, ni tengáis miedo de la gente de la tierrab, pues serán presa1 nuestra. Su protección2 les ha sido quitada, y el SEÑOR está con nosotros; no les tengáis miedo.Lit., comidaLit., sombraDeut. 1:26; 9:23, 24Deut. 1:21, 29 10 Pero toda la congregación dijo que los apedrearan1a. Entonces la gloria del SEÑOR apareciób en la tienda de reunión a todos los hijos de Israel.Lit., apedrearan con piedrasÉx. 17:4Éx. 16:10; Lev. 9:23
11 Y el SEÑOR dijo a Moisés: ¿Hasta cuándo me desdeñará este puebloa? ¿Y hasta cuándo no creerán en míb a pesar de todas las señales que he hecho en medio de ellos?Éx. 32:9-13Sal. 106:24 12 Los heriré con pestilencia1a y los desalojaré, y a ti te haré una nación más grandeb y poderosa que ellos.Lit., la pestilenciaLev. 26:25; Deut. 28:21Éx. 32:10
13 aPero Moisés respondió al SEÑOR: Entonces lo oirán los egipcios, pues tú sacaste a este pueblo de en medio de ellos con tu poderb,Éx. 32:11-14Sal. 106:23 14 y se lo dirán a los habitantes de esta tierra. Estos han oído que tú, oh SEÑOR, estás en medio de tu pueblo, porque tú, oh SEÑOR, eres visto cara a cara1 cuando tu nube está sobre ellos; y tú vas delante de ellos de día en una columna de nube, y de noche en una columna de fuegoa.Lit., ojo a ojoÉx. 13:21; Deut. 5:4 15 Pero si tú destruyes a este pueblo como a un solo hombre, entonces las naciones que han oído de tu fama, dirán1a:Lit., dirán, diciendoÉx. 32:12 16 «Porque el SEÑOR no pudo introducir a este puebloa a la tierra que les había prometido con juramento, por eso los mató en el desierto».Jos. 7:7 17 Pero ahora, yo te ruego que sea engrandecido el poder del Señor, tal como tú lo has declarado, diciendo: 18 «El SEÑOR es lento para la ira y abundante en misericordiaa, y perdona la iniquidad y la transgresión; mas de ninguna manera tendrá por inocente al culpableb; sino que castigará la iniquidad de los padres sobre los hijos hasta1 la tercera y la cuarta generaciónc».Lit., sobreÉx. 20:6; 34:6, 7; Deut. 5:10; 7:9; Sal. 103:8; 145:8; Jon. 4:2Éx. 20:5; Deut. 5:9; 7:10Éx. 34:7 19 Perdona, te ruego, la iniquidad de este puebloa conforme a la grandeza de tu misericordia, así como has perdonado a este pueblo desde Egipto hasta aquí.Éx. 32:32; 34:9
20 Entonces el SEÑOR dijo: Los he perdonadoa según tu palabra;Miq. 7:18-20 21 pero ciertamente, vivo yoa, que toda la tierra será llena de la gloria del SEÑORb;Núm. 14:28; Deut. 32:40; Isa. 49:18Isa. 6:3; Hab. 2:14 22 ciertamente todos1 los que han visto mi gloria y las señales que hice en Egipto y en el desiertoa, y que me han puesto a prueba estas diez vecesb y no han oído mi voz,Lit., todos los hombres1 Cor. 10:5Éx. 5:21; 14:11; 15:24; 16:2; 17:2, 3; 32:1; Núm. 11:1, 4; 12:1; 14:2 23 no verán la tierra que juré a sus padres, ni la verá ninguno de los que me desdeñarona.Núm. 26:65; 32:11; Heb. 3:18 24 Pero a mi siervo Caleb, porque ha habido en él un espíritu distinto y me ha seguido plenamentea, lo introduciré a la tierra donde entró, y su descendencia1 tomará posesión de ellab.Lit., simienteNúm. 14:6-9Núm. 26:65; 32:12; Deut. 1:36; Jos. 14:6-15 25 Ahora bien, los amalecitas y los cananeos moran en los vallesa. Mañana volveos y partid para el desierto, camino del mar Rojo1.Lit., mar de CañasNúm. 13:29
26 Y habló el SEÑOR a Moisés y a Aarón, diciendo: 27 ¿Hasta cuándo tendré que sobrellevar a esta congregación malvada que murmura contra mí? He oído las quejas de los hijos de Israel, que murmuran contra mía.Núm. 11:1 28 Diles: «Vivo yoa»—declara el SEÑOR— «que tal como habéis hablado a mis oídosb, así haré yo con vosotrosc.Núm. 14:21Núm. 14:2Deut. 2:14, 15; Heb. 3:17 29 En este desierto caerán vuestros cadáveres, todos vuestros enumerados1 de todos los2 contados de veinte años arribaa, que han murmurado contra mí.Lit., alistadosLit., vuestrosNúm. 1:45, 46; Heb. 3:17 30 De cierto que vosotros no entraréis en la tierra en la cual juré1 estableceros, excepto Caleba, hijo de Jefone, y Josué, hijo de Nun.Lit., levanté mi mano paraNúm. 14:24 31 Sin embargo, vuestros pequeños, de quienes dijisteis que serían presaa del enemigo a ellos los introduciré, y conocerán la tierra que vosotros habéis despreciado.Núm. 14:3 32 Pero en cuanto a vosotros, vuestros cadáveres caerán en este desiertoa.Núm. 26:64, 65; 32:13; 1 Cor. 10:5 33 Y vuestros hijos serán pastores por cuarenta años en el desiertoa, y sufrirán1 por vuestra infidelidad2, hasta que vuestros cadáveres queden3 en el desierto.Lit., llevaránLit., vuestras fornicacionesLit., se completen; i.e., en númeroDeut. 2:7; 8:2, 4; 29:5 34 Según el número de los días que reconocisteis la tierra, cuarenta díasa, por cada día llevaréis vuestra culpa1 un año, hasta cuarenta años, y conoceréis mi enemistad2.Lit., vuestras iniquidadesU, oposiciónNúm. 13:25 35 Yo, el SEÑOR, he habladoa; ciertamente esto haré a toda esta perversa congregación que se han juntado contra mí. En este desierto serán destruidos, y aquí1 morirán».Lit., allíNúm. 23:19
36 En cuanto a los hombres a quienes Moisés envió a reconocer la tierraa, y que volvieron e hicieron a toda la congregación murmurar contra él dando un mal informe acerca de la tierra,Núm. 13:4-16, 32 37 aquellos hombres que dieron el mal informe acerca de la tierra, murieron debido a una plagaa delante del SEÑOR.Núm. 16:49; 1 Cor. 10:10; Heb. 3:17, 18 38 Pero Josué, hijo de Nun, y Caleb, hijo de Jefone, sobrevivieron de entre aquellos hombres que fueron a reconocer la tierra.
39 aY cuando Moisés habló estas palabrasb a todos los hijos de Israel, el pueblo lloró1 muchoc.O, se enlutóNúm. 14:39-45: <IT>Deut. 1:41-46</IT>Núm. 14:28-35Éx. 33:4 40 Y muy de mañana se levantaron y subieron a la cumbre del monte, y dijeron1: Aquí estamos; subamosa al lugar que el SEÑOR ha dicho, porque hemos pecado.Lit., diciendoDeut. 1:41-44 41 Mas Moisés dijo: ¿Por qué, entonces, quebrantáis el mandamiento1 del SEÑOR, si esto no os saldrá biena?Lit., la boca2 Crón. 24:20 42 No subáis, no sea que seáis derribados delante de vuestros enemigos, pues el SEÑOR no está entre vosotrosa.Deut. 1:42 43 Pues los amalecitas y los cananeos estarán allí frente a vosotros, y caeréis a espada por cuanto os habéis negado a seguir al SEÑOR. Y el SEÑOR no estará con vosotros. 44 Pero ellos se obstinaron en subir a la cumbre del monte; mas ni el arca del pacto del SEÑORa ni Moisés se apartaron del campamento.Núm. 31:6 45 Entonces descendieron los amalecitas y los cananeos que habitaban en la región montañosa, y los hirieron y los derrotaron1 persiguiéndolos hasta Hormaa.Lit., despedazaronNúm. 21:3