aY el SEÑOR habló a Moisés, diciendo:Deut. 1:19-33 2 Tú mismo envía hombres a fin de que reconozcan la tierra de Canaán, que voy a dar a los hijos de Israel; enviarás un hombre de cada una de las tribusa de sus padres, cada uno de ellos jefe entre ellos.Deut. 1:22, 23; 9:23 3 Entonces Moisés los envió desde el desierto de Parán, al mandato1 del SEÑOR; todos aquellos hombres eran jefes de los hijos de Israel.Lit., a la boca 4 Y estos eran sus nombres: de la tribu de Rubén, Samúa, hijo de Zacur; 5 de la tribu de Simeón, Safat, hijo de Hori; 6 de la tribu de Judá, Caleba, hijo de Jefone;Núm. 14:6, 30; Jos. 14:6 7 de la tribu de Isacar, Igal, hijo de José; 8 de la tribu de Efraín, Oseas, hijo de Nuna;Núm. 13:16; Deut. 32:44 9 de la tribu de Benjamín, Palti, hijo de Rafú; 10 de la tribu de Zabulón, Gadiel, hijo de Sodi; 11 de la tribu de los hijos de José: de la tribu de Manasés, Gadi, hijo de Susi; 12 de la tribu de Dan, Amiel, hijo de Gemali; 13 de la tribu de Aser, Setur, hijo de Micael; 14 de la tribu de Neftalí, Nahbi, hijo de Vapsi; 15 de la tribu de Gad, Geuel, hijo de Maqui. 16 Así se llamaban1 los hombres a quienes Moisés envió a reconocer la tierra; pero a Oseas, hijo de Nuna, Moisés lo llamó Josué.Lit., Estos son los nombres deNúm. 13:8; Deut. 32:44
17 Cuando Moisés los envió a reconocer la tierra de Canaán, les dijo: Subid allá1, al Neguev2a; después subid a la región montañosa.Lit., acáI.e., región del surGén. 12:9; 13:1, 3 18 Ved cómo es la tierra, y si la gente que habita en ella es fuerte o débil, si son pocos o muchos; 19 y cómo es la tierra en que viven, si es buena o mala; y cómo son las ciudades en que habitan, si son como1 campamentos abiertos o con fortificaciones;Lit., en 20 y cómo es el terreno, si fértil o estéril1. ¿Hay allí árboles o no? Procurada obtener2 algo del fruto de la tierrab. (Aquel tiempo era el tiempo de las primeras uvas maduras.)Lit., si gordo o flacoLit., Usad vuestra fuerza y obtenedDeut. 31:6, 23Deut. 1:24, 25
21 Entonces ellos subieron y reconocieron la tierra desde el desierto de Zina hasta Rehob, en Lebo-hamat1b.O, hasta la entrada de HamatNúm. 20:1; 27:14; 33:36Jos. 13:5 22 Y subieron por el Negueva, y llegaron1 hasta Hebrón, donde estaban Ahimán, Sesai y Talmaib, los descendientes2 de Anacc. (Hebrón fue edificada siete años antes que Zoán en Egiptod.)La mayoría de los mss. dicen: uno llegóLit., nacidosNúm. 13:17Jos. 15:14Núm. 13:28, 33Sal. 78:12, 43
23 Y llegaron hasta el valle1 de Escol2a y de allí cortaron un sarmiento con un solo racimo de uvas; y lo llevaban en un palo entre dos hombres, con algunas de las granadas y de los higos.O, torrenteI.e., racimoGén. 14:13; Núm. 13:24; 32:9; Deut. 1:24 24 A aquel lugar se le llamó el valle1 de Escol por razón del racimo que los hijos de Israel cortaron allí.O, torrente
25 Y volvieron de reconocer la tierra al cabo de cuarenta días, 26 y fueron y se presentaron a Moisés y a Aarón, y a toda la congregación de los hijos de Israel en el desierto de Parán, en Cadesa; y les dieron un informe1 a ellos y a toda la congregación, y les enseñaron el fruto de la tierra.Lit., trajeron palabraNúm. 20:1, 14; 32:8 27 Y le contaron a Moisés, y le dijeron: Fuimos a la tierra adonde nos enviaste; ciertamente mana leche y miela, y este es el fruto de ellab.Éx. 3:8, 17; 13:5Deut. 1:25 28 solo que es fuerte el pueblo que habita en la tierraa, y las ciudades, fortificadas y muy grandes; y además vimos allí a los descendientes1 de Anacb.Lit., nacidosDeut. 1:28; 9:1, 2Núm. 13:33 29 Amalec habita en la tierra del Negueva, y los hititas, los jebuseos y los amorreos habitan en la región montañosab, y los cananeosc habitan junto al mar y a la ribera del Jordán.Núm. 13:17; 14:25, 45Jos. 10:6Núm. 14:43, 45
30 Entonces Caleb calmó al pueblo delante de1 Moisés, y dijo: Debemos ciertamente subir y tomar posesión de ella, porque sin duda la conquistaremos.Lit., hacia 31 Pero los hombres que habían subido con él dijeron: No podemos subir contra ese pueblo, porque es más fuerte que nosotrosa.Deut. 1:28; 9:1-3 32 Y dieron un mal informe a los hijos de Israel de la tierra que habían reconocidoa, diciendo: La tierra por la que hemos ido para reconocerla es una tierra que devora a sus habitantesb, y toda la gente que vimos en ella son hombres de gran estaturac.Núm. 14:36, 37; Sal. 106:24Ezeq. 36:13, 14Amós 2:9 33 Vimos allí también a los gigantes1a (los hijos de Anacb son parte de la raza de los gigantes2); y a nosotros nos pareció que3 éramos como langostas; y así parecíamos4 ante sus ojos.Heb., nefilimLit., y ante nuestros ojosLit., éramosGén. 6:4Deut. 1:28; 9:2; Jos. 11:21