El día veinticuatro de este mesa se congregaron los hijos de Israel en ayunob, vestidos de cilicio y con polvo sobre síc.Neh. 8:2Esd. 8:231 Sam. 4:12 2 Y los descendientes1 de Israel se separaron de todos los extranjerosa, y se pusieron en pie, confesando sus pecados y las iniquidades de sus padresb.Lit., la simienteEsd. 10:11; Neh. 13:3Prov. 28:13; Jer. 3:13 3 Puestos de pie, cada uno en su lugara, leyeron en el libro de la ley del SEÑOR su Dios por una cuarta parte del día; y por otra cuarta parte confesaron y adoraron al SEÑOR su Dios.Neh. 8:4 4 Y sobre el estrado de los levitas se levantaron Jesúa, Bani, Cadmiel, Sebanías, Buni, Serebías, Bania y Quenani, y clamaron en alta voz al SEÑOR su Dios.Neh. 8:7
5 Entonces los levitas, Jesúa, Cadmiel, Bani, Hasabnías, Serebías, Hodías, Sebanías y Petaías, dijeron: Levantaos, bendecid al SEÑOR vuestro Dios por siempre y para siempre.Sea bendito tu glorioso nombrey exaltado sobre toda bendición y alabanza.
6 Solo tú eres el SEÑORa.Tú hiciste los cielos,los cielos de los cielos con todo su ejército,la tierra y todo lo que en ella hayb,los mares y todo lo que en ellos hay.Tú das vida a todos elloscy el ejército de los cielos se postra ante ti.Deut. 6:4; 2 Rey. 19:15Gén. 1:1Col. 1:16, 177 Tú eres el SEÑOR Diosque escogiste a Abrama,lo sacaste de Ur de los Caldeosby le diste por nombre Abrahamc.Gén. 12:1Gén. 11:31Gén. 17:58 Hallaste fiel su corazón delante de ti,e hiciste con él un pactopara darle la tierra del cananeo,del hitita, del amorreo,del ferezeo, del jebuseo y del gergeseo,para darla a su descendencia1a.Y has cumplido tu palabrab, porque eres justo.Lit., simienteGén. 15:6, 18-21Jos. 21:43-45 9 Tú viste la aflicción de nuestros padres en Egiptoa,y escuchaste su clamor junto al mar Rojo1b.Lit., mar de CañasÉx. 3:7Éx. 14:10-14, 3110 Entonces hiciste señales y maravillas contra Faraóna,contra todos sus siervos y contra todo el pueblo de su tierra;pues supiste que ellos los trataban con soberbia,y te hiciste un nombreb como el de hoy.Éx. 5:2; 7:8-12:32Éx. 9:1611 Dividiste el mar delante de ellosa,y pasaron por medio del mar sobre tierra firme;y echaste en los abismos a sus perseguidores,como a una piedra en aguas turbulentas1b.Lit., poderosasÉx. 14:21Éx. 15:1, 5, 1012 Con columna de nube los guiaste de día,y con columna de fuego de noche,para alumbrarles el caminoen que debían andara.Éx. 13:21, 2213 Luego bajaste sobre el monte Sinaía,y desde el cielo hablaste con ellosb;les diste ordenanzas justas y leyes verdaderas,estatutos y mandamientos buenosc.Éx. 19:11, 18-20Éx. 20:1Sal. 19:7-914 Les hiciste conocer tu santo día de reposoa,y les prescribiste mandamientos, estatutos y la leypor medio1 de tu siervo Moisés.Lit., manoÉx. 16:23; 20:815 Les proveíste pan del cielo para su hambrea,les sacaste agua de la peña para su sedb,y les dijiste que entraran a poseerla tierra que tú habías jurado darles1c.Lit., levantaste tu mano para darlesÉx. 16:4, 14, 15Éx. 17:6; Núm. 20:7-13Deut. 1:8, 21 16 Pero ellos, nuestros padres, obraron con soberbiaa,endurecieron su cerviz y no escucharon tus mandamientosb.Neh. 9:10Deut. 1:26-33; 31:27; Neh. 9:2917 Rehusaron escuchar,y no se acordaron de las maravillas que hiciste entre ellosa;endurecieron su cerviz y eligieron un jefe para volver a su esclavitud en Egipto1b.Pero tú eres un Dios de perdón,clemente y compasivo,lento para la ira y abundante en misericordiac,y no los abandonaste.Así en algunos mss. y en la versión gr. (sept.); en el T.M., en su rebeliónSal. 78:11, 42-55Núm. 14:4Éx. 34:6, 7; Núm. 14:1818 Ni siquiera cuando se hicieronun becerro de metal fundidoy dijeron: «Este es tu Diosque te sacó de Egipto»,y cometieron grandes blasfemias1a,Lit., provocacionesÉx. 32:4-8, 3119 tú, en tu gran compasión,no los abandonaste en el desiertoa;la columna de nube no los dejó de día,para guiarlos en el camino,ni la columna de fuego de noche, para alumbrarles el camino por donde debían andarb.Neh. 9:27, 31Neh. 9:1220 Y diste tu buen Espíritu para instruirlesa,no retiraste tu maná de su boca,y les diste agua para su sed.Neh. 9:30; Núm. 11:17; Isa. 63:11-1421 Por cuarenta años proveíste para ellos en el desierto y nada les faltóa,sus vestidos no se gastaron ni se hincharon sus pies.Deut. 2:722 También les diste reinos y pueblos,y se los repartiste con sus límites1.Y tomaron posesión de la tierra de Sehón, rey2 de Hesbón,y la tierra de Og, rey de Basána.Lit., ladoAsí en un ms. y en la versión gr. (sept.); en el T.M., y la tierra del reyNúm. 21:21-3523 Y multiplicaste sus hijos como las estrellas del cieloa,y los llevaste a la tierraque habías dicho a sus padres que entraran a poseerla.Gén. 15:5; 22:1724 Y entraron los hijos y poseyeron la tierraa.Y tú sometiste delante de ellos a los habitantes de la tierra, a los cananeos,y los entregaste en su mano, con sus reyes y los pueblos de la tierra,para hacer con ellos como quisieranb.Jos. 11:23; 21:43Jos. 18:125 Y capturaron ciudades fortificadasa y una tierra fértil1b.Tomaron posesión de casas llenas de toda cosa buena,cisternas excavadas, viñas y olivares,y árboles frutales en abundanciac.Y comieron, se saciaron, engordarondy se deleitaron en tu gran bondade.Lit., de grosuraDeut. 3:5Núm. 13:27Deut. 6:11Deut. 32:151 Rey. 8:66 26 Pero fueron desobedientes y se rebelaron contra tia,echaron tu ley a sus espaldasb,mataron a tus profetasc que los amonestaban1para que se volvieran a tid,y cometieron grandes blasfemias2e.O, les testificabanLit., provocacionesJue. 2:111 Rey. 14:92 Crón. 36:16Neh. 9:30Neh. 9:1827 Entonces los entregaste en mano de sus enemigos, que los oprimierona,pero en el tiempo de su angustia clamaron a ti,y tú escuchaste desde el cielo, y conforme a tu gran compasiónbles diste libertadores que los libraron de mano de sus opresoresc.Jue. 2:14Deut. 4:29Jue. 2:1628 Pero cuando tenían descansoa, volvían a hacer lo malo delante de ti;por eso tú los abandonabas en mano de sus enemigos para que los dominaran;y cuando clamaban de nuevo a ti, tú oías desde el cieloy muchas veces los rescataste conforme a tu compasiónb.Jue. 3:11Sal. 106:4329 Los amonestaste1 para que volvieran a tu leya,pero ellos obraron con soberbia y no escucharon tus mandamientosb, sino que pecaron contra tus ordenanzas,las cuales si el hombre las cumple, por ellas vivirác.Y dieron la espalda en rebeldía, endurecieron su cerviz y no escucharond.O, Les testificasteNeh. 9:26, 30Neh. 9:10, 16Lev. 18:5Zac. 7:1130 Sin embargo, tú los soportaste por muchos añosa,y los amonestaste1b con tu Espírituc por medio2 de tus profetas,pero no prestaron oído.Entonces los entregaste en mano de los pueblos de estas3 tierras.O, les testificasteLit., manoLit., lasSal. 95:10; Hech. 13:182 Rey. 17:13-18; 2 Crón. 36:15, 16; Neh. 9:26, 29Neh. 9:2031 Pero en tu gran compasión no losexterminastea ni los abandonaste,porque tú eres un Dios clemente y compasivob.Jer. 4:27Neh. 9:17 32 Ahora pues, Dios nuestro, Dios grande, poderoso y temible, que guardas el pacto y la misericordiaa,no parezca insignificante ante ti toda la aflicciónque nos ha sobrevenido, a nuestros reyes, a nuestros príncipes, a nuestros sacerdotes, a nuestros profetas, a nuestros padres y a todo tu pueblo,desde los días de los reyes de Asiriab hasta el día de hoy.Neh. 1:52 Rey. 15:19, 29; 17:3-6; Esd. 4:233 Mas tú eres justo en todo lo que ha venido sobre nosotros,porque tú has obrado fielmentea,pero nosotros perversamente.Gén. 18:25; Jer. 12:134 Nuestros reyes, nuestros jefes, nuestros sacerdotes y nuestros padres no han observado tu leyni han hecho caso a tus mandamientos ni a tus amonestaciones1 con que los amonestabas2.Lit., testimoniosO, testificabas35 Pero ellos en su propio reino,con los1 muchos bienes que tú les diste,con la espaciosa y rica tierra2 que pusiste delante de ellosa,no te sirvieron ni se convirtieron de sus malas obrasb.Lit., tusLit., tierra de grosuraNeh. 9:25Deut. 28:4736 He aquí, hoy somos esclavos,y en cuanto a la tierra que diste a nuestros padrespara comer de sus frutos y de sus bienes,he aquí, somos esclavos en ellaa.Deut. 28:4837 Y su abundante fruto es para los reyesque tú pusiste sobre nosotrosa a causa de nuestros pecados,los cuales dominan nuestros cuerposy nuestros ganados como les place,y en gran angustia estamos.Deut. 28:33 38 1A causa de todo esto, nosotros hacemos un pacto fiel por escritoa; y en el documento sellado están los nombres de nuestros jefesb, nuestros levitas y nuestros sacerdotes.En el texto heb., cap. 10:1Neh. 10:29Neh. 10:1