Y sucedió que cuando Jesús terminó de dar instrucciones a sus doce discípulosa, se fue de allí a enseñar y predicar1 en las ciudades de ellosb.O, proclamarMat. 7:28Mat. 9:35; Luc. 23:5
2 aY al oír Juan en la cárcel de las obras de Cristo1, mandó por medio de sus discípulosI.e., el MesíasMat. 11:2-19: <IT>Luc. 7:18-35; </IT> Mat. 4:12; 14:3; Mar. 6:17; Luc. 9:7, 8 3 a decirle: ¿Eres tú el que ha de venir1a, o esperaremos a otro?Lit., el que viene; véase Juan 11:27 y notaSal. 118:26; Mat. 11:10; Juan 6:14; 11:27; Heb. 10:37 4 Y respondiendo Jesús, les dijo: Id y contad a Juan lo que oís y veis: 5 los CIEGOS RECIBEN LA VISTA y los cojos andan, los leprosos quedan limpios, los sordos oyena, los muertos son resucitados y a los POBRES SE LES ANUNCIA EL EVANGELIO1b.O, las buenas nuevasIsa. 35:5, 6; Mat. 8:3; 12:13Isa. 61:1; Luc. 4:18 6 Y bienaventurado es el que no se escandaliza de mía.Mat. 5:29; 13:57; 24:10; 26:31; Mar. 6:3; Juan 6:61; 16:1
7 Mientras ellos se marchaban, Jesús comenzó a hablar a las multitudes acerca de Juan: ¿Qué salisteis a ver en el desiertoa? ¿Una caña sacudida por el viento?Mat. 3:1 8 Mas, ¿qué salisteis a ver? ¿Un hombre vestido con ropas finas? Mirad, los que usan ropas finas están en los palacios1 de los reyes.Lit., las casas 9 Pero, ¿qué salisteis a ver? ¿A un profetaa? Sí, os digo, y uno que es más que un profeta.Mat. 14:5; 21:26; Luc. 1:76; 20:6 10 Este es de quien está escrito:«HE AQUÍ, YO ENVÍO MI MENSAJERO DELANTE DE TU FAZ,QUIEN PREPARARÁ TU CAMINO DELANTE DE TIa».Mal. 3:1; Mar. 1:2 11 En verdad os digo que entre los nacidos de mujer1 no se ha levantado nadie mayor que Juan el Bautista; sin embargo, el más pequeño en el reino de los cielos es mayor que él.Lit., mujeres 12 Y desde los días de Juan el Bautistaa hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia1, y los violentos lo conquistan por la fuerza2.O, al reino de los cielos se entra por la fuerzaO, lo toman para síLuc. 16:16 13 Porque todos los profetas y la ley profetizaron hasta Juan. 14 Y si queréis aceptarlo, él es Elíasa, el que había de venir1.O, que ha de venirMal. 4:5; Mat. 17:10-13; Mar. 9:11-13; Luc. 1:17; Juan 1:21 15 El que tiene oídos1, que oigaa.Algunos mss. antiguos dicen: oídos para oírMat. 13:9, 43; Mar. 4:9, 23; Luc. 8:8; 14:35; Apoc. 2:7, 11, 17, 29; 3:6, 13, 22; 13:9 16 Pero, ¿con qué compararé a esta generación? Es semejante a los muchachos que se sientan en las plazas, que dan voces a los otros, 17 y dicen: «Os tocamos la flauta, y no bailasteis; entonamos endechas, y no os lamentasteis1».Lit., no os golpeasteis el pecho 18 Porque vino Juan que no comíaa ni bebíab, y dicen: «Tiene un demonioc».Mat. 3:4Luc. 1:15Mat. 9:34; Juan 7:20; 8:48, 49, 52; 10:20 19 Vino el Hijo del Hombre, que come y bebe, y dicen: «Mirad, un hombre glotón y bebedor de vino, amigo de recaudadores de impuestos1 y de pecadoresa». Pero2 la sabiduría se justifica por sus hechos3.O, publicanos; i.e., los que explotaban la recaudación de los impuestos romanosLit., YAlgunos mss. dicen: hijosMat. 9:11; Luc. 5:29-32; 15:2
20 Entonces comenzó a increpar a las ciudades en las que había hecho la mayoría de sus milagros1, porque no se habían arrepentidoa.O, hechos poderososLuc. 10:13-15 21 a¡Ay de ti, Corazín! ¡Ay de ti, Betsaidab! Porque si los milagros1 que se hicieron en vosotras se hubieran hecho en Tiro y en Sidónc, hace tiempo que se hubieran arrepentido en cilicio y cenizad.O, hechos poderososMat. 11:21-23: <IT>Luc. 10:13-15</IT>Mar. 6:45; 8:22; Luc. 9:10; Juan 1:44; 12:21Mat. 11:22; 15:21; Mar. 3:8; 7:24, 31; Luc. 4:26; 6:17; Hech. 12:20; 27:3Apoc. 11:3 22 Por eso os digo que en el día del juicioa será más tolerableb el castigo para Tiro y Sidón que para vosotras.Mat. 10:15; 11:24Mat. 10:15; 12:36; Apoc. 20:11, 12 23 Y tú, Capernaúma, ¿acaso serás elevada hasta los cielos? ¡Hasta el Hades1b descenderás2c! Porque si los milagros3 que se hicieron en ti se hubieran hecho en Sodomad,esta hubiera permanecido hasta hoy.I.e., región de los muertosAlgunos mss. antiguos dicen: serás hundidaO, hechos poderososMat. 4:13Mat. 16:18; Luc. 10:15; 16:23; Hech. 2:27, 31; Apoc. 1:18; 6:8; 20:13, 14Isa. 14:13, 15; Ezeq. 26:20; 31:14; 32:18, 24Mat. 10:15 24 Sin embargo, os digo que en el día del juicioa será más tolerableb el castigo para la tierra de Sodoma que para ti.Mat. 10:15Mat. 10:15; 11:22
25 aEn aquel tiempo1, hablando2 Jesús, dijo: Te alabo3, Padreb, Señor del cielo y de la tierra, porque ocultaste estas cosas a sabios e inteligentesc, y las revelaste a los niños.O, aquella ocasiónLit., respondiendoO, reconozco para tu gloriaMat. 11:25-27: <IT>Luc. 10:21, 22</IT>Luc. 22:42; 23:34; Juan 11:41; 12:27, 28Sal. 8:2; 1 Cor. 1:26 y sig. 26 Sí, Padrea, porque así fue de tu agrado.Luc. 22:42; 23:34; Juan 11:41; 12:27, 28 27 Todas las cosas me han sido entregadas por mi Padrea; y nadie conoce1 al Hijo, sino el Padre, ni nadie conoce2 al Padre, sino el Hijob, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.O, conoce perfectamenteMat. 28:18; Juan 3:35; 13:3; 17:2Juan 7:29; 10:15; 17:25 28 Venid a mí, todos los que estáis cansados1 y cargados, y yo os haré descansara.O, exhaustos de tanto trabajarJer. 31:25; Juan 7:37 29 Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mía, que soy manso y humilde de corazón, y HALLAREIS DESCANSO PARA VUESTRAS ALMASb.Juan 13:15; Ef. 4:20; Fil. 2:5; 1 Ped. 2:21; 1 Jn. 2:6Jer. 6:16 30 Porque mi yugo es fácil1 y mi carga ligeraa.O, agradable, o, suave1 Jn. 5:3