Entonces habló el SEÑOR a Moisés, diciendo: 2 Habla a Aarón y a sus hijos, y a todos los hijos de Israel, y diles: «Esto es lo que el SEÑOR ha ordenado, diciendo: 3 Cualquier hombre de la casa de Israel que degüelle un buey, un cordero o una cabra en el campamento, o el que lo degüelle fuera del campamento, 4 sin llevarlo a la puerta de la tienda de reunión para presentarlo como una ofrenda al SEÑORa, delante del tabernáculo1 del SEÑOR, ese hombre será culpable de la sangre2. Ha derramado sangre y ese hombre será cortado de entre su pueblo3.O, de la moradaO, a ese...sangre le será imputadaLit., sus parientes y así en los vers. 9-10Deut. 12:5-21 5 Esto es para que los hijos de Israel traigan los sacrificios que sacrificaban en campo abierto, los traigan al SEÑOR a la puerta de la tienda de reunión, al sacerdote, y los sacrifiquen como sacrificios de las ofrendas de paz al SEÑOR. 6 Y el sacerdote rociará la sangre sobre el altar del SEÑOR a la puerta de la tienda de reunión, y quemará la grasa como aroma agradable al SEÑORa.Núm. 18:17 7 Y ya no sacrificarán sus sacrificios a los demonios1a con los cuales se prostituyen. Esto les será estatuto perpetuo por todas sus generaciones».O, ídolos en forma de machos cabríosÉx. 22:20; 32:8; 34:15; Deut. 32:17; 2 Crón. 11:15; Sal. 106:37; 1 Cor. 10:20
8 Entonces les dirás: «Cualquier hombre de la casa de Israel, o de los forasteros que residen entre ellos, que ofrezca holocausto o sacrificio, 9 y no lo traiga a la entrada de la tienda de reunión para ofrecerlo1 al SEÑOR, ese hombre también será cortado de su puebloa.Lit., hacerloÉx. 20:24; Lev. 17:4
10 »Si cualquier hombre de la casa de Israel, o de los forasteros que residen entre ellos, come sangre, yo pondré mi rostro contra esa persona que coma sangrea, y la cortaré de entre su pueblob.Gén. 9:4; Lev. 3:17; 7:26, 27; Deut. 12:16, 23-25; 1 Sam. 14:33Lev. 20:3, 6; Jer. 44:11 11 Porque la vida1 de la carne está en la sangrea, y yo os la he dado sobre el altar para hacer expiación por vuestras almas; porque es la sangre, por razón de la vida2, la que hace expiaciónb».Lit., el almaGén. 9:4; Lev. 17:14Heb. 9:22 12 Por tanto dije a los hijos de Israel: «Ninguna persona entre vosotros comerá sangre; tampoco comerá sangre ningún forastero que reside entre vosotros». 13 Y cuando algún hombre de los hijos de Israel o de los forasteros que residen entre ellos, que al cazar capture un animal o un ave que sea permitido comer, derramará su sangre y la cubrirá con tierraa.Deut. 12:16
14 Porque en cuanto a la vida1 de toda carne, su sangre es su vida2a. Por tanto, dije a los hijos de Israel: No comeréis la sangre de ninguna carne, porque la vida3 de toda carne es su sangre; cualquiera que la coma será exterminado4.Lit., almaLit., cortadoGén. 9:4; Lev. 17:11 15 Y cuando alguna persona, sea nativo o forastero, coma de un animal muerto, o que haya sido despedazado por fierasa, lavará sus vestidos y se bañará en agua, y quedará inmundo hasta el atardecer; entonces será limpio.Éx. 22:31; Lev. 7:24; 22:8; Deut. 14:21 16 Pero si no los lava o no baña su cuerpo, llevará su culpa1a.O, iniquidadNúm. 19:20