Así me dijo el SEÑOR: Ve y cómprate un cinturóna de lino y póntelo en la cintura, pero no lo metas en agua.Jer. 13:11 2 Compré, pues, el cinturón conforme a la palabra del SEÑORa, y me lo puse en la cintura.Isa. 20:2; Ezeq. 2:8 3 Entonces vino a mí la palabra del SEÑOR por segunda vez, diciendo: 4 Toma el cinturón que has comprado, que llevas a la cintura, y levántate, vete al Eufrates1a y escóndelo allá en una hendidura de la peña.Heb., Perat, y así hasta el vers. 7Jer. 51:63 5 Fui, pues, y lo escondí junto al Eufrates como el SEÑOR me había mandadoa.Éx. 39:42, 43; 40:16 6 Y sucedió que después de muchos días el SEÑOR me dijo: Levántate, vete al Eufrates y toma de allí el cinturón que te mandé que escondieras allá. 7 Fui, pues, al Eufrates y cavé, tomé el cinturón del lugar donde lo había escondido, y he aquí, el cinturón estaba podrido; no servía para nada.
8 Entonces vino a mí la palabra del SEÑOR, diciendo: 9 Así dice el SEÑOR: «De la misma manera haré que se pudra la soberbiaa de Judá y la gran soberbia de Jerusalén.Lev. 26:19; Isa. 2:10-17; 23:9; Jer. 13:15-17; Sof. 3:11 10 Este pueblo malvado, que rehúsa escuchar mis palabrasa, que anda en la terquedad de su corazón y se ha ido tras otros diosesb a servirles y a postrarse ante ellos, ha de ser como este cinturón que no sirve para nada.Núm. 14:11; 2 Crón. 36:15, 16; Jer. 11:10Jer. 9:14; 11:18; 16:12 11 Porque como el cinturón se adhiere a la cintura del hombre, así hice adherirse a mí a toda la casa de Israel y a toda la casa de Judá»—declara el SEÑOR— «a fin de que fueran para mí por puebloa, por renombre1b, por alabanza y por gloriac, pero no escucharond».Lit., nombreÉx. 19:5, 6; Deut. 32:10, 11Jer. 32:20Isa. 43:21; Jer. 33:9Sal. 81:11; Jer. 7:13, 24, 26
12 También les dirás esta palabra: «Así dice el SEÑOR, Dios de Israel: “Todo cántaro se llenará de vino”». Y cuando ellos te digan: «¿Acaso no sabemos bien que todo cántaro ha de llenarse de vino?», 13 entonces les dirás: «Así dice el SEÑOR: “He aquí, voy a llenar de embriaguez a todos los habitantes de esta tierra: a los reyes sucesores de David que se sientan sobre su trono, a los sacerdotes, a los profetas y a todos los habitantes de Jerusaléna;Sal. 60:3; 75:8; Isa. 51:17; 63:6; Jer. 25:27; 51:7, 57 14 y los estrellaré unos contra otrosa, los padres con los hijos por igualb”—declara el SEÑOR. “No tendré piedad, ni lástima, ni compasiónc, para dejar de destruirlos”».Isa. 9:20, 21; Jer. 19:9-11Jer. 6:21; Ezeq. 5:10Deut. 29:20; Isa. 27:11; Jer. 16:5; 21:7
15 Escuchad y prestad atención, no seáis altanerosa,porque el SEÑOR ha hablado.Prov. 16:5; Isa. 28:14-2216 Dad gloria al SEÑOR vuestro Diosaantes que haga venir las tinieblas,y antes que vuestros pies tropiecenbsobre los montes oscuros,y estéis esperando la luz,y Él la transforme en profundas tinieblas,la torne en lobreguezc.Jos. 7:19; Sal. 96:8Prov. 4:19; Jer. 23:12Sal. 44:19; 107:10, 14; Isa. 5:30; 8:22; 59:9; Jer. 2:6; Amós 5:18; 8:917 Pero si no escucháis estoa,mi alma sollozará en secreto por tal orgullo;mis ojos llorarán amargamentey se anegarán en lágrimasb,porque ha sido hecho cautivo el rebaño del SEÑORc.Mal. 2:2Sal. 119:136; Jer. 9:1; 14:17; Luc. 19:41, 42Sal. 80:1; Jer. 23:1, 218 Di al rey y a la reina madrea:Humillaos, sentaos en el suelob,porque ha caído de vuestras cabezasvuestra hermosa coronac.2 Rey. 24:12, 15; Jer. 22:262 Crón. 33:12, 19Éx. 39:28; Isa. 3:20; Ezeq. 24:17, 23; 44:1819 Las ciudades del Neguev1a han sido cerradas,y no hay quien las abra:todo Judá ha sido llevado al destierro,llevado al cautiverio en su totalidadb.I.e., región del surJer. 32:44Jer. 20:4; 52:27-30 20 Alzad vuestros ojos, y veda los que vienen del nortea.¿Dónde está el rebaño que te fue confiado,tus hermosas ovejasb?Jer. 1:15; 6:22; Hab. 1:6Jer. 13:17; 23:221 ¿Qué dirás cuando Él ponga sobre ti(a los que tú mismo habías enseñado)a antiguos compañeros1 para ser cabeza tuyaa?¿No te vendrán dolorescomo de mujer de partob?O, jefesJer. 2:25; 38:22Isa. 13:8; Jer. 4:3122 Y si dices en tu corazóna:«¿Por qué me han sucedido estas cosasb?».Por la magnitud de tu iniquidadcte han quitado las faldasy descubierto1 tus calcañaresd.O, han sufrido violenciaDeut. 7:17Jer. 5:19; 16:10Jer. 2:17-19; 9:2-9Isa. 47:2; Ezeq. 16:37; Nah. 3:523 ¿Puede el etíope mudar su piel,o el leopardo sus manchasa?Así vosotros, ¿podréis hacer el bienestando acostumbrados a hacer el malb?Prov. 27:22; Isa. 1:5Jer. 4:22; 9:524 Por tanto, os1 esparciréa como paja arrastradapor el viento del desiertob.Lit., losLev. 26:33; Jer. 9:16; Ezeq. 5:2, 12Jer. 4:11; 18:1725 Esta es tu suerte, la porción que ya he medido para tia—declara el SEÑOR—porque me has olvidadob,y has confiado en la mentira.Job 20:29; Sal. 11:6; Mat. 24:51Sal. 9:17; Jer. 2:32; 3:2126 Por lo cual yo también te levantaré1 las faldas sobre tu rostro,para que se vea tu vergüenzaa.Lit., te despojaré deLam. 1:8; Ezeq. 23:29; Os. 2:1027 En tus adulterios y en tus relinchosa,en la bajeza de tu prostituciónbsobre las colinas del campo,he visto tus abominacionesc.¡Ay de ti, Jerusalén!¿Hasta cuándo seguirás sin purificarted?Jer. 5:7, 8Jer. 11:15Isa. 65:7; Jer. 2:20; Ezeq. 6:13Prov. 1:22; Os. 8:5