Pues ya que la leysolo tiene la sombraa de los bienes futurosb y no la forma1 misma de las cosas, nunca puede2, por los mismos sacrificios que ellos ofrecen continuamente año tras añoc, hacer perfectos a los que se acercand.Lit., imagenAlgunos mss. antiguos dicen: puedenHeb. 8:5Heb. 9:11Rom. 8:3; Heb. 9:9; 10:4, 11Heb. 7:19 2 De otra manera, ¿no habrían cesado de ofrecerse, ya que los adoradores, una vez purificados1, no tendrían ya más conciencia de pecadoa?O, limpios1 Ped. 2:19 3 Pero en esos sacrificios hay1 un recordatorio de pecados año tras añoa.Lit., en ellos hayHeb. 9:7 4 Porque es imposiblea que la sangre de toros y de machos cabríos quite los pecadosb.Heb. 10:1, 11Heb. 9:12, 13 5 Por lo cual, al entrar Él en el mundoa, dice:SACRIFICIO Y OFRENDA NO HAS QUERIDOb,PERO UN CUERPO HAS PREPARADO PARA MÍc;Heb. 1:6Sal. 40:6Heb. 2:14; 5:7; 1 Ped. 2:24
8 Habiendo dicho arriba: SACRIFICIOS Y OFRENDASa Y HOLOCAUSTOSb, Y sacrificios POR EL PECADO NO HAS QUERIDOc, NI en ellos TE HAS COMPLACIDO (los cuales se ofrecen según la ley),Sal. 40:6; Heb. 10:5, 6Mar. 12:33Rom. 8:3 9 entonces dijo: HE AQUÍ, YO HE VENIDO PARA HACER TU VOLUNTADa. El quita lo primero para establecer lo segundo.Sal. 40:7, 8; Heb. 10:7 10 Por esta voluntad1 hemos sido santificadosa mediante la ofrendab del cuerpo de Jesucristoc ofrecida de una vez para siempred.Lit., Por la cualJuan 17:19; Ef. 5:26; Heb. 2:11; 10:14, 29; 13:12Juan 6:51; Ef. 5:2; Heb. 7:27; 9:14, 28; 10:12Heb. 2:14; 5:7; 1 Ped. 2:24Heb. 7:27
11 Y ciertamente todo sacerdote está de pie, día tras día, ministrando y ofreciendo muchas vecesa los mismos sacrificios, que nunca pueden quitar los pecadosb;Heb. 5:1Miq. 6:6-8; Heb. 10:1, 4 12 pero Él, habiendo ofrecido un solo sacrificio por los pecadosa para siempreb, SE SENTÓ1 A LA DIESTRA DE DIOSc,O, pecados, para siempre se sentóHeb. 5:1Heb. 10:14Heb. 1:3 13 esperando de ahí en adelante HASTA QUE SUS ENEMIGOS SEAN PUESTOS POR ESTRADO DE SUS PIESa.Sal. 110:1; Heb. 1:13 14 Porque por una ofrenda Él ha hecho perfectosa para siempre a los que son santificadosb.Heb. 10:1Heb. 10:12 15 Y también el Espíritu Santo nos da testimonioa; porque después de haber dicho:Heb. 3:7
18 Ahora bien, donde hay perdón1 de estas cosas, ya no hay ofrenda por el pecado.O, remisión
19 Entonces, hermanos, puesto que tenemos confianzaa para entrar al Lugar Santísimob por la sangre de Jesús,Heb. 3:6; 10:35Heb. 9:25 20 por un camino nuevo y vivoa que Él inauguró para nosotros por medio del velob, es decir, su carne,Heb. 9:8Heb. 6:19; 9:3 21 y puesto que tenemos un gran sacerdotea sobre la casa de Diosb,Heb. 2:171 Tim. 3:15; Heb. 3:6 22 acerquémonos con corazón sincero1a, en plena certidumbre de feb, teniendo nuestro corazón purificado2 de mala concienciac y nuestro cuerpo lavado con agua purad.Lit., verdaderoLit., rociado (para purificación)Heb. 7:19; 10:1Heb. 6:11Ezeq. 36:25; Heb. 9:19; 12:24; 1 Ped. 1:2Hech. 22:16; 1 Cor. 6:11; Ef. 5:26; Tito 3:5; 1 Ped. 3:21 23 Mantengamos firme la profesión1a de nuestra esperanzab sin vacilar, porque fiel es el que prometióc;O, fe, o, confesiónHeb. 3:1Heb. 3:61 Cor. 1:9; 10:13; Heb. 11:11 24 y consideremos cómo estimularnos unos a otrosa al amor y a las buenas obrasb,Heb. 13:1Tito 3:8 25 no dejando de congregarnosa, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos unos a otrosb, y mucho más al ver que el día se acercac.Hech. 2:42Heb. 3:131 Cor. 3:13
26 Porque si continuamos pecando deliberadamentea después de haber recibido el conocimiento de la verdadb, ya no queda sacrificio alguno por los pecados,Núm. 15:30; Heb. 6:4-8; 2 Ped. 2:20, 211 Tim. 2:4 27 sino cierta horrenda expectación de juicioa, y la furia de UN FUEGO QUE HA DE CONSUMIR A LOS ADVERSARIOSb.Juan 5:29; Heb. 9:27Isa. 26:11; 2 Tes. 1:7 28 Cualquiera que viola la ley de Moisés muere sin misericordia por el testimonio de dos o tres testigosa.Deut. 17:2-6; 19:15; Mat. 18:16; Heb. 2:2 29 ¿Cuánto mayor castigo pensáis que mereceráa el que ha hollado bajo sus pies al Hijo de Diosb, y ha tenido por inmunda la sangre del pactoc por la cual fue santificadod, y ha ultrajado al Espíritu de graciae?Heb. 2:3Heb. 6:6Éx. 24:8; Mat. 26:28; Heb. 13:20Ef. 5:26; Heb. 9:13, 14; Apoc. 1:51 Cor. 6:11; Ef. 4:30; Heb. 6:4 30 Pues conocemos al que dijo: MIA ES LA VENGANZA, YO PAGAREa. Y otra vez: EL SEÑOR JUZGARA A SU PUEBLOb.Deut. 32:35; Rom. 12:19Deut. 32:36 31 ¡Horrenda cosaa es caer en las manos del Dios vivob!2 Cor. 5:11Mat. 16:16; Heb. 3:12
32 Pero recordad los días pasadosa, cuando1 después de haber sido iluminadosb, soportasteis una gran lucha de padecimientosc;Lit., en los cualesHeb. 5:12Heb. 6:4Fil. 1:30 33 por una parte, siendo hechos un espectáculo públicoa en oprobios y aflicciones, y por otra, siendo compañerosb de los que eran tratados así.1 Cor. 4:9; Heb. 12:4Fil. 4:14; 1 Tes. 2:14 34 Porque tuvisteis compasióna de los prisioneros y aceptasteis con gozob el despojo de vuestros bienes, sabiendo que tenéis para vosotros mismos una mejor y más duradera posesiónc.Heb. 13:3Mat. 5:12Heb. 9:15; 11:16; 13:14; 1 Ped. 1:4, 5 35 Por tanto, no desechéis vuestra confianzaa, la cual tiene gran recompensab.Heb. 10:19Heb. 2:2 36 Porque tenéis necesidad de paciencia1a, para que cuando hayáis hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesab.O, perseveranciaLuc. 21:19; Heb. 12:1Heb. 9:15
39 Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para la preservación1 del alma.O, posesión