Y aconteció que al cabo de dos años1, Faraón tuvo un sueño; y he aquí, soñó que estaba de pie junto al Nilo.Lit., dos años completos 2 Y de pronto1, del Nilo subieron siete vacas de hermoso aspecto y gordas2, y pacían en el carrizala.Lit., he aquíLit., gordas de carneJob 8:11; Isa. 19:6, 7 3 Pero he aquí, otras siete vacas de mal aspecto y flacas1 subieron del Nilo detrás de ellas, y se pararon junto a las otras vacas a la orilla del Nilo;Lit., flacas de carne 4 y las vacas de mal aspecto y flacas1 devoraron las siete vacas de hermoso aspecto y gordas. Entonces Faraón despertó.Lit., flacas de carne 5 Se quedó dormido y soñó por segunda vez; y he aquí que siete espigas llenas y buenas crecían en una sola caña. 6 Y he aquí que siete espigas, menudas y quemadas por el viento solano, brotaron después deaquellas. 7 Y las espigas menudas devoraron a las siete espigas gruesas y llenas. Entonces Faraón despertó, y he aquí, era un sueño. 8 Y sucedió que por la mañana su espíritu estaba turbadoa, y mandó llamar a todos los adivinos1 de Egiptob, y a todos sus sabiosc. Y Faraón les contó sus sueños2, pero no hubo quien se los pudiera interpretar a Faraónd.O, sacerdotes adivinosLit., su sueñoDan. 2:1, 3Éx. 7:11, 22; Dan. 1:20; 2:2Mat. 2:1Dan. 2:27; 4:7
9 Entonces el jefe de los coperos habló a Faraón, diciendo: Quisiera hablar hoy de mis faltas1a.O, pecadosGén. 40:14, 23 10 Cuando Faraón se enojó con sus siervos y me puso bajo custodia en la casa del capitán de la guardia, a mí y al jefe de los panaderosa,Gén. 39:20; 40:2, 3 11 él y yo tuvimos1 un sueño en una misma noche; cada uno de nosotros soñó según la interpretación de su propio sueñoa.Lit., soñamosGén. 40:5 12 Y estaba allí con nosotros un joven hebreo, un siervo del capitán de la guardiaa; y se los contamos, y él nos interpretó los sueños. A cada uno interpretó su1 sueñob.Lit., según suGén. 37:36Gén. 40:12 13 Y aconteció que tal como nos lo había interpretado, así sucedió; a mí me restableció Faraón en mi puesto, pero al otro1 lo ahorcóa.Lit., a élGén. 40:21, 22
14 Entonces Faraón mandó llamar a Joséa, y lo sacaron aprisa del calabozo1; y después de afeitarse y cambiarse sus vestidos, vino a Faraónb.Lit., fosoSal. 105:20Dan. 2:25 15 Y Faraón dijo a José: He tenido1 un sueño y no hay quien lo interpretea; y he oído decir de ti2, que oyes un sueño y lo puedes interpretar3b.Lit., soñadoLit., de ti, diciendoLit., para interpretarloGén. 41:8Dan. 5:16 16 José respondió a Faraón, diciendo: No está en mía; Dios dará a Faraón una respuesta favorable1b.Lit., Aparte de mí, Dios responderá a la paz de FaraónDan. 2:30; Zac. 4:6; Hech. 3:12; 2 Cor. 3:5Gén. 40:8; 41:25, 28, 32; Deut. 29:29; Dan. 2:22, 28, 47 17 Entonces habló Faraón a José: En mi sueño, he aquí, yo estaba de pie a la orilla del Nilo. 18 Y vi1 siete vacas gordas2 y de hermoso aspecto que salieron del Nilo; y pacían en el carrizal.Lit., he aquíLit., gordas de carne 19 Pero he aquí, otras siete vacas subieron detrás de ellas, pobres, de muy mal aspecto y flacas1, de tal fealdad2 como yo nunca había visto en toda la tierra de Egipto.Lit., flacas de carneLit., tan malas 20 Y las vacas flacas y feas1 devoraron las primeras siete vacas gordas.Lit., malas 21 Pero cuando las habían devorado1, no se podía notar2 que las hubieran devorado3; pues4 su aspecto era tan feo5 como al principio. Entonces me desperté.Lit., habían entrado en sus entrañasO, saberLit., yLit., malo 22 Y he aquí, en mi sueño también vi que siete espigas llenas y buenas crecían en una sola caña. 23 Y he aquí que siete espigas marchitas, menudas y quemadas por el viento solano, brotaron después deaquellas; 24 y las espigas menudas devoraron a las siete espigas buenas. Y se lo conté a los adivinos1, pero no hubo quien me lo pudiera explicara.O, sacerdotes adivinosIsa. 8:19; Dan. 4:7
25 Entonces José dijo a Faraón: Los dos sueños de Faraón son1 uno; Dios ha anunciado a Faraón lo que Él va a hacera.Lit., El sueño...esGén. 41:28, 32; Dan. 2:28, 29, 45 26 Las siete vacas buenas son siete años, y las siete espigas buenas son siete años; los dos sueños son1 uno.Lit., el sueño es 27 Y las siete vacas flacas y feas1 que subieron detrás de ellas son siete años, y las siete espigas quemadas por el viento solano serán siete años de hambrea.Lit., malas2 Rey. 8:1 28 Esto es lo que he dicho a Faraón: Dios ha mostrado a Faraón lo que va a hacera.Gén. 41:25, 32 29 He aquí, vienen siete años de gran abundancia en toda la tierra de Egiptoa;Gén. 41:47 30 y después de ellos vendrán1 siete años de hambrea, y será olvidada toda la abundancia en la tierra de Egipto; y el hambre asolará2 la tierra.Lit., se levantaránLit., destruiráGén. 41:54, 56; 47:13; Sal. 105:16 31 Y no se conocerá la abundancia en la tierra a causa del hambre que vendrá1, que será muy severa.Lit., seguirá 32 Y en cuanto a la repetición del sueño a Faraón dos veces, quiere decir que el asunto está determinado por Diosa, y Dios lo hará pronto.Gén. 41:25, 28 33 Ahora pues, busque Faraón un hombre prudente y sabioa, y póngalo sobre la tierra de Egipto.Gén. 41:39 34 Haga esto Faraón: nombre intendentes sobre el país y exija un quinto de la producción de la tierra de Egipto en los siete años de abundancia. 35 Y que ellos recojan todos los víveres de esos años buenos que vienen, y almacenen en las ciudadesa el grano para alimento bajo la autoridad1 de Faraón, y que lo protejan.Lit., manoGén. 41:48 36 Y que los víveres sean una reserva para el país durante los siete años de hambre que ocurrirán en la tierra de Egipto, a fin de que el país no perezca durante el hambre.
37 Y la idea1 pareció bien a2 Faraón y a3 todos sus siervos.Lit., palabraLit., a los ojos de 38 Entonces Faraón dijo a sus siervos: ¿Podemos hallar un hombre comoeste, en quien esté el espíritu de Diosa?Job 32:8; Dan. 4:8, 9, 18; 5:11, 14 39 Y Faraón dijo a José: Puesto que Dios te ha hecho saber todo esto, no hay nadie tan prudente ni tan sabio como túa.Gén. 41:33 40 Tú estarás sobre mi casa, y todo mi pueblo obedecerá tus órdenes1; solamente en el trono yo seré mayor que túa.Lit., besará a causa de tu bocaSal. 105:21, 22; Hech. 7:10 41 Faraón dijo también a José: Mira, te he puesto sobre toda la tierra de Egiptoa.Gén. 42:6; Sal. 105:21; Dan. 6:3; Hech. 7:10 42 Y Faraón se quitó el anillo de sellar de su manoa y lo puso en la mano de José; y lo vistió con vestiduras de lino fino y puso un collar de oro en su cuellob.Est. 3:10; 8:2Dan. 5:7, 16, 29 43 Lo hizo montar en su segundo carro1, y proclamaron delante de él: ¡Doblad la rodilla2! Y lo puso sobre toda la tierra de Egipto.Lit., el segundo carro que era suyoHeb., abrek; i.e., atención o abrid paso 44 Entonces Faraón dijo a José: Aunque yo soy Faraón, sin embargo, nadie levantará su mano ni su pie sin tu permiso1a en toda la tierra de Egipto.Lit., sin tiSal. 105:22 45 Y Faraón llamó a José por el nombre de Zafnat-panea1, y le dio por mujer a Asenat, hija de Potifera, sacerdote de On2a. Y salió José por toda la tierra de Egipto.Probablemente en egipcio: Dios habla; él viveO, HeliópolisJer. 43:13; Ezeq. 30:17
46 José tenía treinta añosa cuando se presentó ante1 Faraón, rey de Egipto. Y salió José de la presencia de Faraón y recorrió toda la tierra de Egipto.O, entró al servicio deGén. 37:2 47 Y produjo la tierra a manos llenas durante los siete años de abundancia. 48 Y él recogió todo el fruto1 de estos siete años de abundancia2 que hubo en la tierra de Egipto, y guardó3 el alimento en las ciudades; y guardó4 en cada ciudad el fruto5 de sus campos circunvecinos.O, alimentoAsí en la versión gr.; el heb. omite: de abundanciaLit., puso 49 Así José almacenó grano en gran abundancia, como la arena del mar, hasta que dejó de medirlo1 porque no se podía medir2.Lit., contarloLit., era sin número
50 Y le nacieron a José dos hijosa antes de que llegaran los años1 de hambre, los que le dio a luz Asenat, hija de Potifera, sacerdote de On2.Lit., llegará el añoO, HeliópolisGén. 48:5 51 Y al primogénito José le puso el nombre de Manasés1, porque dijo: Dios me ha hecho olvidar todo mi trabajo y toda la casa de mi padre.I.e., el que hace olvidar 52 Y al segundo le puso el nombre de Efraín1, porque dijo: Dios me ha hecho fecundoa en la tierra de mi aflicción.I.e., fecundoGén. 17:6; 28:3; 49:22
53 Cuando pasaron los siete años de abundancia que había habido en la tierra de Egipto, 54 y comenzaron a venir los siete años de hambrea, tal como José había dicho, entonces hubo hambre en todas las tierras; pero en toda la tierra de Egipto había pan.Gén. 41:30; Sal. 105:16; Hech. 7:11 55 Cuando se sintió el hambre en toda la tierra de Egipto, el pueblo clamó a Faraón por pan; y Faraón dijo a todos los egipcios: Id a José, y haced lo que él os digaa.Juan 2:5 56 Y el hambre se extendió1 sobre toda la faz de la tierra. Entonces José abrió todos los graneros2 y vendió a los egipcios, pues el hambre era severa en la tierra de Egipto.Lit., estabaLit., todo lo que había en ellos 57 Y de todos los países venían a Egipto para comprar grano a José, porque el hambre era severa en toda la tierraa.Gén. 12:10