Cuando el reino de Roboam se había afianzado y fortalecidoa, él abandonó la ley del SEÑORb y todo Israel con él.2 Crón. 11:17; 12:132 Crón. 26:13-16 2 Y sucedió que en el año quinto del rey Roboam, debido a que ellos habían sido infieles al SEÑOR, Sisac, rey de Egiptoa, subió contra Jerusalénb1 Rey. 11:401 Rey. 14:25 3 con mil doscientos carros y sesenta mil hombres de a caballo. Y era innumerable1 el pueblo que vino con él de Egipto: libios, suquienos y etíopesa.Lit., era sin número2 Crón. 16:8; Nah. 3:9 4 Y tomó las ciudades fortificadas de Judá y llegó hasta Jerusaléna.2 Crón. 11:5-12 5 Entonces el profeta Semaíasa vino a Roboam y a los príncipes de Judá que se habían reunido en Jerusalén por causa de Sisac, y les dijo: Así dice el SEÑOR: «Vosotros me habéis abandonado, por eso también yo os abandonob en manos de Sisac».2 Crón. 11:2Deut. 28:15; 2 Crón. 15:2 6 Y los príncipes de Israel y el rey se humillaron y dijeron: Justo es el SEÑORa.Éx. 9:27; Dan. 9:14
7 Cuando el SEÑOR vio que se habían humillado, vino la palabra del SEÑOR a Semaías, diciendo: Se han humillado; no los destruiréa, sino que les concederé cierta libertad y mi furor no se derramaráb sobre Jerusalén por medio de Sisac.1 Rey. 21:292 Crón. 34:25-27; Sal. 78:38 8 Pero serán sus siervos para que aprendan la diferencia entre servirme a mí1 y servir a2 los reinos de los paísesa.Lit., mi servicioLit., el servicio deDeut. 28:47, 48
9 aSubió, pues, Sisac, rey de Egipto, contra Jerusalén y tomó los tesoros de la casa del SEÑOR y los tesoros del palacio del rey. De todo se apoderó, tomó hasta los escudos de oro que había hecho Salomónb.1 Rey. 14:26-282 Crón. 9:15, 16 10 Entonces el rey Roboam hizo en su lugar escudos de bronce, y los entregó al cuidado1 de los jefes de la guardia2 que custodiaban la entrada de la casa del rey.Lit., en manoLit., los corredores 11 Y sucedía que cuando el rey entraba en la casa del SEÑOR, venían los de la guardia1 y los llevaban, y después los devolvían a la sala de los de la guardia2.Lit., los corredores 12 Cuando él se humillóa, la ira del SEÑOR se apartó de él para no destruirlo totalmente; además las cosas mejoraronb en Judá.2 Crón. 12:6, 72 Crón. 19:3
13 Se fortaleció, pues, el rey Roboam en Jerusalén, y reinó. Y Roboam tenía cuarenta y un años cuando comenzó a reinar, y reinó diecisiete años en Jerusalén, la ciudad que el SEÑOR había escogido de entre todas las tribus de Israel para poner allí su nombre. Y el nombre de su madre era Naama, amonitaa.1 Rey. 14:21 14 Y él hizo lo malo porque no dispuso su corazón para buscar al SEÑORa.2 Crón. 19:3
15 Los hechos de Roboama, los primeros y los postreros, ¿no están escritos en los libros1 del profeta Semaíasb y del vidente Iddoc, conforme al registro genealógico? Y hubo guerras continuamente entre Roboam y Jeroboam.Lit., las palabras1 Rey. 14:292 Crón. 12:52 Crón. 9:29 16 Y durmió Roboam con sus padres, y fue sepultado en la ciudad de David; y su hijo Abías1a reinó en su lugar.En 1 Rey. 14:31, Abiam2 Crón. 11:20