Mirad cuán gran amor1 nos ha otorgado el Padrea, para que seamos llamados hijos de Diosb; y eso somos. Por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a Élc.Lit., qué clase de amorJuan 3:16; 1 Jn. 4:10Juan 1:12; 11:52; Rom. 8:16; 1 Jn. 3:2, 10Juan 15:18, 21; 16:3 2 Amadosa, ahora somos hijos de Diosb y aún no se ha manifestado lo que habremos de serc. Pero sabemos que cuando Él se manifieste1d, seremos semejantes a Éle porque le veremos como Él esf.Lit., si se manifiesta1 Jn. 2:7Juan 1:12; 11:52; Rom. 8:16; 1 Jn. 3:1, 10Rom. 8:19, 23, 24Luc. 17:30; Col. 3:4; 1 Jn. 2:28Rom. 8:29; 2 Ped. 1:4Juan 17:24; 2 Cor. 3:18 3 Y todo el que tiene esta esperanza puesta en Éla, se purifica, así como Él es purob.Rom. 15:12; 1 Ped. 1:3Juan 17:19; 2 Cor. 7:1; 2 Ped. 3:13, 14; 1 Jn. 2:6 4 Todo el que practica el pecado, practica también la infracción de la ley1, pues2 el pecado es infracción de la ley3a.O, iniquidadLit., yRom. 4:15; 1 Jn. 5:17 5 Y vosotros sabéis que Él se manifestóa a fin de quitar los1 pecadosb, y en Él no hay pecadoc.Algunos mss. dicen: nuestros1 Jn. 1:2; 3:8Juan 1:29; 1 Ped. 1:18-20; 1 Jn. 2:22 Cor. 5:21; 1 Jn. 2:29 6 Todo el que permanece en Él, no pecaa; todo el que peca, ni le ha visto ni le ha conocidob.1 Jn. 3:91 Jn. 2:3; 3 Jn. 11 7 Hijos míos1a, que nadie os engañeb; el que practica la justicia es justoc, así como Él es justo.O, Hijitos1 Jn. 2:11 Jn. 2:261 Jn. 2:29 8 El que practica el pecado es del diabloa, porque el diablo ha pecado1 desde el principio. El Hijo de Diosb se manifestó con este propósitoc: para destruir2 las obras del diablod.Lit., pecaO, deshacerMat. 13:38; Juan 8:44; 1 Jn. 3:10Mat. 4:31 Jn. 3:5Juan 12:31; 16:11 9 Ninguno que es nacido1 de Diosa practica2 el pecadob, porque la simiente de Dios3 permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido4 de Dios.O, engendradoLit., Todo aquél...no practicaLit., su simienteJuan 1:13; 3:3; 1 Jn. 2:29; 4:7; 5:1, 4, 18; 3 Jn. 111 Ped. 1:23; 1 Jn. 3:6; 5:18 10 En esto se reconocen1 los hijos de Diosa y los hijos del diablob: todo aquel que no practica la justicia, no es de Dios; tampoco aquel que no amac a su hermanod.Lit., se manifiestanJuan 1:12; 11:52; Rom. 8:16; 1 Jn. 3:1, 2Mat. 13:38; Juan 8:44; 1 Jn. 3:8Rom. 13:8 y sig.; Col. 3:14; 1 Tim. 1:5; 1 Jn. 4:81 Jn. 2:9 11 Porque este es el mensajea que habéis oído desde el principiob: que nos amemos unos a otrosc;1 Jn. 1:51 Jn. 2:7Juan 13:34, 35; 15:12; 1 Jn. 4:7, 11, 12, 21; 2 Jn. 5 12 no como Caína que era del malignob, y mató a su hermano. ¿Y por qué causa lo mató? Porque sus obras eran malas, y las de su hermano justasc.Gén. 4:8Mat. 5:37; 1 Jn. 2:13, 14Sal. 38:20; Prov. 29:10; Juan 8:40, 41
13 Hermanos, no os maravilléis si el mundo os odiaa.Juan 15:18; 17:14 14 Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vidaa porque amamos a los hermanosb. El que no ama1 permanece en muerte.Algunos mss. posteriores agregan: a su hermanoJuan 5:24Juan 13:35; 1 Jn. 2:10 15 Todo el que aborrece a su hermano es homicidaa, y vosotros sabéis que ningún homicida tiene vida eterna permanente en élb.Mat. 5:21, 22; Juan 8:44Gál. 5:20, 21; Apoc. 21:8 16 En esto conocemos el amor: en que Él puso su vida por nosotrosa; también nosotros debemos poner nuestras vidasb por los hermanosc.Juan 10:11; 15:13Fil. 2:17; 1 Tes. 2:81 Jn. 2:9 17 Pero el que tiene bienes de este mundoa, y ve a su hermano en necesidad y cierra su corazón1 contra2 élb, ¿cómo puede morar3 el amor de Dios en élc?Lit., sus entrañasLit., deLit., ¿cómo mora?Sant. 2:15, 16Deut. 15:71 Jn. 4:20 18 Hijos1a, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdadb.O, Hijitos1 Jn. 2:1; 3:72 Jn. 1; 3 Jn. 1 19 En esto sabremos que somos de la verdada, y aseguraremos1 nuestros corazones delante de ÉlO, persuadiremos1 Jn. 2:21 20 en cualquier cosa en que nuestro corazón nos condene; porque Dios1 es mayor que nuestro corazón y sabe todas las cosas.Lit., delante de Él; porque si nuestro corazón nos condena, Dios 21 Amadosa, si nuestro corazón no nos condena, confianza tenemos delante de1 Diosb;Lit., hacia1 Jn. 3:21 Jn. 2:28; 5:14 22 y todo lo que pidamos lo recibimos de Éla, porque guardamos sus mandamientosb y hacemos las cosas que son agradables delante de Élc.Job 22:26, 27; Mat. 7:7; 21:22; Juan 9:311 Jn. 2:3Juan 8:29; Heb. 13:21 23 Y este es su mandamiento: que creamosa en el nombre de su Hijo Jesucristob, y que nos amemos unos a otros como Él nos ha mandado1c.O, nos dio mandamientoJuan 6:29Juan 1:12; 2:23; 3:18Juan 13:34; 15:12; 1 Jn. 2:8 24 El que guarda sus mandamientosa permanece en Élb y Dios1 en él. Y en esto sabemosc que Él permanece en nosotrosd: por el Espíritu que nos ha dado.Lit., El1 Jn. 2:3Juan 6:56; 10:38; 1 Jn. 2:6, 24; 4:15Juan 14:17; Rom. 8:9, 14, 16; 1 Tes. 4:8; 1 Jn. 4:131 Jn. 2:5