Vi cuando el Corderoa abrió uno de los siete sellosb, y oí a uno de los cuatro seres vivientesc que decía, como con voz de truenod: Ven1.Algunos mss. agregan: y ve; también en los vers. 3, 5 y 7Juan 1:29; Apoc. 5:6, 12, 13; 13:8Apoc. 5:1Apoc. 4:6; 5:6, 8, 11, 14Apoc. 14:2; 19:6 2 Miré, y he aquí, un caballo blancoa; y el que estaba montado en él tenía un arco; se le dio una coronab, y salió conquistando y para conquistarc.Zac. 1:8; 6:3, 4; Apoc. 19:11Zac. 6:11; Apoc. 9:7; 14:14; 19:12Apoc. 3:21
3 Cuando abrió el segundo sello, oí al segundo ser vivientea que decía: Ven.Apoc. 4:7 4 Entonces salió otro caballo, rojoa; y al que estaba montado en él se le concedió quitar la paz de la tierrab y que los hombres se mataran unos a otros; y se le dio una gran espada.Zac. 1:8; 6:2Mat. 10:34
5 Cuando abrió el tercer sello, oí al tercer ser vivientea que decía: Ven. Y miré, y he aquí, un caballo negrob; y el que estaba montado en él tenía una balanza en la manoc.Apoc. 4:7Zac. 6:2, 6Ezeq. 4:16 6 Y oí como una voz en medio de los cuatro seres vivientesa que decía: Un litro1 de trigo por un denario2, y tres litros3 de cebada por un denario4, y no dañes el aceite y el vinob.Gr., khoinix; i.e., medida de capacidad equivalente aprox. a un litroUn denario valía aprox. 4 gramos de plata, o el equivalente al salario de un díaApoc. 4:6, 7Apoc. 7:3; 9:4
7 Cuando abrió el cuarto sello, oí la voz del cuarto ser vivientea que decía: Ven.Apoc. 4:7 8 Y miré, y he aquí, un caballo amarillento1a; y el que estaba montado en él se llamaba Muerteb; y el Hades2c lo seguía. Y se les dio autoridad sobre la cuarta parte de la tierrad, para matar con espada, con hambre, con pestilencia3 y con las fieras de la tierra.O, de color muy pálidoI.e., la región de los muertosO, muerteZac. 6:3Prov. 5:5; Os. 13:14; Mat. 11:23; Apoc. 1:18; 20:13, 14Jer. 15:2, 3; 24:10; 29:17, 18; Ezeq. 5:12, 17; 14:21
9 Cuando el Cordero abrió el quinto sello, vi debajoa del altarb las almasc de los que habían sido muertos a causa de la palabra de Diosd y del testimonio que habían mantenidoe;Éx. 29:12; Lev. 4:7; Juan 16:2Apoc. 14:18; 16:7Apoc. 20:4Apoc. 1:2, 9Apoc. 12:17 10 y clamaban a gran voz, diciendoa: ¿Hasta cuándo, oh Señor1b santoc y verdadero, esperarás para juzgard y vengar2 nuestra sangre de los que moran en la tierrae?O, DueñoLit., no juzgas y vengasZac. 1:12Luc. 2:29; 2 Ped. 2:1Apoc. 3:7Deut. 32:43; Sal. 79:10; Luc. 18:7; Apoc. 19:2Apoc. 3:10 11 Y se les dio a cada uno una vestidura blancaa; y se les dijo que descansaran un poco más de tiempob, hasta que se completarac también el númerod de sus consiervos y de sus hermanos que habrían de ser muertos como ellos lo habían sido.Apoc. 3:4, 5; 7:92 Tes. 1:7; Heb. 4:10; Apoc. 14:13Hech. 20:24; 2 Tim. 4:7Heb. 11:40
12 Vi cuando el Cordero abrió el sexto sello, y hubo un gran terremotoa, y el sol se puso negrob como cilicioc hecho de cerda, y toda la luna se volvió como sangre,Mat. 24:7; Apoc. 8:5; 11:13; 16:18Isa. 13:10; Joel 2:10, 31; 3:15; Mat. 24:29; Mar. 13:24Isa. 50:3; Mat. 11:21 13 y las estrellas del cielo cayeron a la tierraa, como la higuerab deja caer sus higos verdes al ser sacudida por un fuerte viento.Mat. 24:29; Mar. 13:25; Apoc. 8:10; 9:1Isa. 34:4 14 Y el cielo desapareció1 como un pergamino2 que se enrollaa, y todo monte e isla fueron removidos de su lugarb.Lit., se separóLit., rollo o libroIsa. 34:4; 2 Ped. 3:10; Apoc. 20:11; 21:1Neh. 1:5; Isa. 54:10; Jer. 4:24; Ezeq. 38:20; Apoc. 16:20 15 Y los reyes de la tierraa, y los grandes, los comandantes1, los ricos, los poderosos, y todo siervo y todo libre, se escondieron en las cuevas y entre las peñas de los montes;Gr., quiliarcas; i.e., oficiales militares romanos al mando de mil soldadosIsa. 2:10, 11, 19, 21; 24:21; Apoc. 19:18 16 y decían* a los montes y a las peñasa: Caed sobre nosotros y escondednos de la presencia1 del que está sentado en el tronob y de la ira del Corderoc,Lit., del rostroOs. 10:8; Luc. 23:30; Apoc. 9:6Apoc. 4:9; 5:1Mar. 3:5 17 porque ha llegado el gran día de la ira de ellosa, ¿y quién podrá1 sostenerse2b?Lit., puedeO, mantenerse en pieIsa. 63:4; Jer. 30:7; Joel 1:15; 2:1, 2, 11, 31; Sof. 1:14, 15; Apoc. 16:14Nah. 1:6; Sal. 76:7; Mal. 3:2; Luc. 21:36