aSedequías tenía veintiún años cuando comenzó a reinar, y reinó once años en Jerusalén. El nombre de su madre era Hamutal1, hija de Jeremías, de Libnab.Otra posible lectura es: HamitalJer. 52:1-3: <IT>2 Rey. 24:18-20</IT>Jos. 10:29; 2 Rey. 8:22; 24:18; 2 Crón. 36:11; Isa. 37:8 2 Él hizo lo malo ante los ojos del SEÑOR conforme a todo lo que había hecho Joacima.1 Rey. 14:22; 2 Rey. 24:19; 2 Crón. 36:12; Jer. 36:30, 31 3 Por causa de la ira del SEÑOR sucedió esto en Jerusalén y en Judá, hasta que Él los echó de su presencia. Y Sedequías se rebeló contra el rey de Babiloniaa.2 Rey. 24:20; 2 Crón. 36:13; Isa. 3:1, 4, 5; Ezeq. 17:12-16 4 aY aconteció que en el año noveno de su reinado, en el mes décimo, a los diez días del mes, vino Nabucodonosor, rey de Babilonia, él y todo su ejército, contra Jerusalén y acamparon contra ellab, y edificaron un muro de asedio alrededor de1 ellac.Lit., contraJer. 52:4-11: <IT>2 Rey. 25:1-7; Jer. 39:1-10</IT>2 Rey. 25:1; Jer. 39:1; Ezeq. 24:1, 2; Zac. 8:19Jer. 32:24 5 Y la ciudad estuvo bajo sitio hasta el año once del rey Sedequíasa.2 Rey. 25:2 6 En el mes cuarto, a los nueve días del mesa, cuando se agravó el hambre en la ciudad y no había alimento para el pueblo1b,Lit., pueblo de la tierraJer. 39:22 Rey. 25:3; Isa. 3:1; Jer. 38:9; Ezeq. 4:16; 5:16; 14:13 7 se abrió brecha en la ciudad, y todos los hombres de guerra huyeron y salieron de la ciudad de noche por el camino de la puerta entre los dos muros que había junto al jardín del reya, a pesar de que los caldeos estaban alrededor de1 la ciudadb, y se fueron por el camino del Arabá2c.Lit., por todos lados contraI.e., valle del JordánJer. 39:4-7; 51:32Ezeq. 33:212 Rey. 25:4; Jer. 39:2 8 Pero el ejército de los caldeos persiguió al rey y alcanzó a Sedequías en los llanos1 de Jericó, y todo su ejército se dispersó de su ladoa.Lit., el ArabáJer. 21:7; 32:4; 34:21; 37:17; 38:23 9 Entonces capturaron al rey y lo trajeron al rey de Babilonia en Ribla en la tierra de Hamata, y allí él lo sentenció1b.Lit., habló juicios con élNúm. 13:21; Jos. 13:5Núm. 34:11; 2 Rey. 25:6; Jer. 32:4; 39:5 10 Y el rey de Babilonia degolló a los hijos de Sedequías ante sus ojos y también degolló a todos los príncipes1 de Judá en Riblaa.O, jefes2 Rey. 25:7; Jer. 22:30; 39:6 11 Después sacó los ojos a Sedequías, y el rey de Babilonia lo ató con grillos de bronce y lo llevó a Babilonia y lo puso en prisión hasta el día de su muertea.Jer. 39:7; Ezeq. 12:13
12 aY en el mes quinto, a los diez días del mes, siendo el año diecinueve del rey Nabucodonosor, rey de Babilonia, vino a Jerusalén Nabuzaradán, capitán de la guardia, que estaba al servicio1 del rey de Babiloniab.Lit., estaba de pie delanteJer. 52:12-30: <IT>2 Rey. 25:8-21; </IT> Jer. 39:8-10; Zac. 7:5; 8:192 Rey. 24:12; 25:8; Jer. 39:9; 52:29 13 Y quemó la casa del SEÑOR, la casa del rey y todas las casas de Jerusalén; prendió fuego a toda casa grandea.1 Rey. 9:8; 2 Rey. 25:9; 2 Crón. 36:19; Sal. 74:6-8; 79:1; Isa. 64:10, 11; Jer. 39:8; Lam. 2:7; Miq. 3:12 14 Y todo el ejército de los caldeos que estaba con el capitán de la guardia derribó todas las murallas alrededor de Jerusaléna.2 Rey. 25:10; Neh. 1:3 15 Entonces Nabuzaradán, capitán de la guardia, llevó al destierro a algunos de los más pobres del pueblo, al resto del pueblo que había quedado en la ciudad, a los desertores que se habían pasado1 al rey de Babilonia, y al resto de los artesanosa.Lit., caídos que habían caído2 Rey. 25:11; Jer. 39:9 16 Pero Nabuzaradán, capitán de la guardia, dejó a algunos de los más pobres de la tierra para que fueran viñadores y labradores1a.O, trabajadores sin paga2 Rey. 25:12; Jer. 39:10; 40:2-6
17 Y los caldeos rompieron en pedazos las columnas de bronce que estaban en la casa del SEÑOR, también las basas y el mara de bronceb que estaban en la casa del SEÑOR, y llevaron todo su bronce a Babiloniac.1 Rey. 7:23-261 Rey. 7:27-371 Rey. 7:15-22; 2 Rey. 25:13; Jer. 27:19-22; 52:20-23 18 Se llevaron además los calderos, las palas, las despabiladeras, los tazones, los cucharones1 y todos los utensilios de bronce que se usaban en el servicio del temploa.O, cucharas para inciensoÉx. 27:3; 1 Rey. 7:40, 45; 2 Rey. 25:14 19 El capitán de la guardia también se llevó los cuencos, los braseros, los tazones, los calderos, los candelabros, los cucharones1 y los tazones de libación, lo que era de oro puro y lo que era de plata puraa.O, cucharas para incienso1 Rey. 7:49, 50; 2 Rey. 25:15 20 En cuanto a las dos columnas, el mar, los doce toros de bronce que estaban debajo del mar1 y las basas que el rey Salomón había hecho para la casa del SEÑOR, no era posible calcular el peso del bronce de todos estos objetosa.Así en la versión gr. (sept.) y en la siriaca; el hebreo omite: el mar1 Rey. 7:47; 2 Rey. 25:16 21 Respecto a las columnas, la altura de cada columna era de dieciocho codos1, y tenía doce codos de circunferencia2a y cuatro dedos de espesor, y era hueca.Un codo equivale aprox. a 45 cm.Lit., y una cuerda de doce codos la rodeaba1 Rey. 7:15; 2 Rey. 25:17; 2 Crón. 3:15 22 Y había sobre ella un capitel de bronce; la altura de cada capitel era de cinco codos, con una malla y granadas sobre el capitel, rodeándolo, todo de bronce. Y la segunda columna era igual1, con las granadasa.Lit., como estas1 Rey. 7:16, 20, 42; 2 Rey. 25:17 23 Y había noventa y seis granadas que pendían1; el total de las granadas era de cien en la malla alrededora.Lit., al viento1 Rey. 7:20
24 Entonces el capitán de la guardia tomó a Seraías, el principal sacerdote, y a Sofonías, el segundo sacerdote, y a los tres oficiales del templo1a.Lit., guardas del umbral2 Rey. 25:18; 1 Crón. 6:14; 9:19; Esd. 7:1; Jer. 21:1; 29:25, 29; 35:4; 37:3 25 También tomó de la ciudad a un oficial que estaba encargado de los hombres de guerra, a siete de los consejeros del rey1 que se hallaban en la ciudad, al escriba del comandante del ejército que reclutaba al pueblo de la tierra, y a sesenta hombres del pueblo2 que se hallaban dentro de la ciudada.Lit., hombres de los que veían el rostro del reyLit., pueblo de la tierra2 Rey. 25:19; Est. 1:14 26 Nabuzaradán, capitán de la guardia, los tomó y los llevó al rey de Babilonia en Riblaa.2 Rey. 25:20 27 Entonces el rey de Babilonia los hirió y les dio muerte en Ribla en la tierra de Hamata. Así fue llevada Judá al destierro lejos de su tierrab.2 Rey. 25:21; Ezeq. 8:11-18Isa. 6:11, 12; 27:10; 32:13, 14; Jer. 13:19; 20:4; 25:9-11; 39:9; Ezeq. 33:28; Miq. 4:10
28 Este es el pueblo que Nabucodonosor llevó al destierro: en el año séptimo1, tres mil veintitrés judíosa;O posiblemente, diecisiete2 Rey. 24:2, 3, 12-16; 2 Crón. 36:20; Esd. 2:1; Neh. 7:6; Dan. 1:1-3 29 en el año dieciocho de Nabucodonosor, ochocientas treinta y dos personas de Jerusalén; 30 en el año veintitrés de Nabucodonosor, Nabuzaradán, capitán de la guardiaa, llevó al destierro a setecientos cuarenta y cinco judíos; en total fueron cuatro mil seiscientas personas.2 Rey. 25:11; Jer. 39:9
31 aY1 en el año treinta y siete del destierro de Joaquín, rey de Judá, en el mes doce, a los veinticinco días del mes, Evil-merodac2, rey de Babilonia, en el año primero de su reino, favoreció a3b Joaquín, rey de Judá, y lo sacó de la cárcel.Lit., Y sucedió queO, Awil-Marduc (“hombre de Marduc”)Lit., levantó la cabeza deJer. 52:31-34: <IT>2 Rey. 25:27-30</IT>Gén. 40:13, 20; Sal. 3:3; 27:6 32 Y le habló amigablemente y puso su trono por encima de los tronos de los reyes que estaban con él en Babiloniaa.2 Rey. 25:28 33 Joaquín se quitó sus vestidos de prisión y comió1 siempre en la2 presencia del reya, todos los días de su vidab;Lit., comió panLit., su2 Sam. 9:7, 13; 1 Rey. 2:7Gén. 41:14, 42; 2 Rey. 25:29 34 y para su sustento, se le dio de continuo una ración de parte del rey de Babilonia, una porción para cada día, todos los días de su vidaa hasta el día de su muerte.2 Sam. 9:10; 2 Rey. 25:30