¿Qué diremos, entoncesa? ¿Continuaremos en pecado para que la gracia abundeb?Rom. 3:5Rom. 3:8; 6:15 2 ¡De ningún modoa! Nosotros, que hemos muerto al pecado, ¿cómo viviremos aún en élb?Luc. 20:16; Rom. 6:15Rom. 6:11; 7:4, 6; Gál. 2:19; Col. 2:20; 3:3; 1 Ped. 2:24 3 ¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizadosa en Cristo Jesúsb, hemos sido bautizados en su muerte?Mat. 28:19Hech. 2:38; 8:16; 19:5; Gál. 3:27 4 Por tanto, hemos sido sepultados con Él por medio del bautismo para muerte, a fin de que como Cristo resucitó de entre los muertosa por la gloria del Padreb, así también nosotros andemos en novedad de vidac.Hech. 2:24; Rom. 6:9; Col. 2:12Juan 11:40; 2 Cor. 13:4Rom. 7:6; 2 Cor. 5:17; Gál. 6:15; Ef. 4:23, 24; Col. 3:10 5 Porque si hemos sido unidos1 a Él en la semejanza2 de su muertea, ciertamente lo seremos también en la semejanza de su resurrección,O, injertadosO, unidos con la semejanza2 Cor. 4:10; Fil. 3:10, 11; Col. 2:12; 3:1 6 sabiendo esto, que nuestro viejo hombrea fue crucificado con Élb, para que nuestro cuerpo de pecadoc fuera destruido1, a fin de que ya no seamos esclavos del pecado;O, reducido a la impotenciaEf. 4:22; Col. 3:9Gál. 2:20; 5:24; 6:14Rom. 7:24 7 porque el que ha muerto, ha sido libertado1 del pecadoa.O, exonerado1 Ped. 4:1 8 Y si hemos muerto con Cristo, creemos que también viviremos con Éla,Rom. 6:4; 2 Cor. 4:10; 2 Tim. 2:11 9 sabiendo que Cristo, habiendo resucitado de entre los muertosa, no volverá a morir; ya la muerte no tiene dominio sobre Élb.Hech. 2:24; Rom. 6:4Apoc. 1:18 10 Porque en cuanto Él murió, murió al pecado de una vez para siempre; pero en cuanto vive, vive para Dios. 11 Así también vosotros, consideraos muertos para el pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús1a.Algunos mss. agregan: nuestro SeñorRom. 6:2; 7:4, 6; Gál. 2:19; Col. 2:20; 3:3; 1 Ped. 2:24
12 Por tanto, no reine el pecado en vuestro cuerpo mortala para que no obedezcáis sus lujurias;Rom. 6:14 13 ni presentéis los miembros de vuestro cuerpo1a al pecado como instrumentos2 de iniquidad, sino presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre los muertos, y vuestros miembros a Dios como instrumentos3 de justiciab.Lit., vuestros miembrosO, armasRom. 6:16, 19; 7:5; Col. 3:5Rom. 12:1; 2 Cor. 5:14, 15; 1 Ped. 2:24 14 Porque el pecado no tendrá dominio sobre vosotrosa, pues no estáis bajo la leyb sino bajo la graciac.Rom. 6:12; 8:2, 12Rom. 5:18; 7:4, 6; Gál. 4:21Rom. 5:17, 21
15 ¿Entonces qué? ¿Pecaremos porque no estamos bajo la ley, sino bajo la graciaa? ¡De ningún modob!Rom. 6:1Luc. 20:16; Rom. 6:2 16 ¿No sabéisa que cuando os presentáis a alguno como esclavos para obedecerle1, sois esclavos de aquel a quien obedecéis, ya sea del pecadob para muertec, o de la obediencia para justicia?Lit., para obedienciaRom. 11:2; 1 Cor. 3:16; 5:6; 6:2, 3, 9, 15, 16, 19; 9:13, 24Juan 8:34; 2 Ped. 2:19Rom. 6:21, 23 17 Pero gracias a Diosa, que aunque erais esclavos del pecado, os hicisteis1 obedientes de corazón a aquella forma de enseñanza a la que fuisteis entregadosb;Lit., pero os hicisteisRom. 1:8; 2 Cor. 2:142 Tim. 1:13 18 y habiendo sido libertados del pecado, os habéis hecho siervos de la justiciaa.Juan 8:32; Rom. 6:22; 8:2 19 Hablo en términos humanosa, por causa de la debilidad de vuestra carne. Porque de la manera que presentasteis vuestros miembros como esclavos a la impureza y a la iniquidad, para iniquidad, así ahora presentad vuestros miembros como esclavos a la justiciab, para santificación.Rom. 3:5Rom. 6:13 20 Porque cuando erais esclavos del pecado, erais libres en cuanto a la justiciaa.Mat. 6:24; Rom. 6:16 21 ¿Qué fruto teníais entonces en1 aquellas cosas de las cuales ahora os avergonzáis? Porque el fin de esas cosas es muertea.O, deJer. 12:13; Ezeq. 16:63; Rom. 1:32; 5:12; 6:16, 23; 7:5; 8:6, 13; Gál. 6:8 22 Pero ahora, habiendo sido libertados del pecadoa y hechos siervos de Diosb, tenéis por vuestro frutoc la santificación, y como resultado la vida eternad.Juan 8:32; Rom. 6:18; 8:21 Cor. 7:22; 1 Ped. 2:16Rom. 7:41 Ped. 1:9 23 Porque la paga del pecado es muertea, pero la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestrob.Rom. 1:32; 5:12; 6:16, 21; 8:6, 13; Gál. 6:8Mat. 25:46; Rom. 5:21; 8:38, 39