Palabras de Nehemías, hijo de Hacalíasa.Neh. 10:1Zac. 7:1Neh. 2:1Est. 1:2; Dan. 8:2
Aconteció que en el mes de Quisleub, en el año veintec, estando yo en la fortaleza de Susad, 2 vino Hananía, uno de mis hermanos, con1 algunos hombres de Judá, y les pregunté por los judíos, los que habían escapado y habían sobrevivido a la cautividad, y por Jerusalén.Lit., él yNeh. 7:2 3 Y me dijeron: El remanente, los que sobrevivieron a la cautividada allí en la provincia, están en gran aflicción y oprobiob, y la muralla de Jerusalén está derribada y sus puertas quemadas a fuegoc.Neh. 7:6Neh. 2:17Neh. 2:3
4 Y1 cuando oí estas palabras, me senté y lloré, e hice duelo algunos días, y estuve ayunando y orandoa delante del Dios del cielob.Lit., Y sucedió queEsd. 9:3; 10:1Neh. 2:4 5 Y dije: Te ruego, oh SEÑOR, Dios del cielo, el grande y temible Dios, que guarda el pacto y la misericordiaa para con aquellos que le aman y guardan sus mandamientosb,Neh. 4:14; 9:32; Sal. 89:2, 3; Dan. 9:4Éx. 20:6 6 que estén atentos tus oídos y abiertos tus ojos para oír la oración de tu siervo, que yo hago ahora delante de tia día y noche por los hijos de Israel tus siervos, confesando los pecados que los hijos de Israel hemos cometido contra tib; sí, yo y la casa de mi padre hemos pecadoc.Dan. 9:17Esd. 10:1; Dan. 9:202 Crón. 29:6 7 Hemos procedido perversamente contra ti y no hemos guardado los mandamientos, ni los estatutos, ni las ordenanzasa que mandaste a tu siervo Moisésb.Dan. 9:5Deut. 28:14 8 Acuérdate ahora de la palabra que ordenaste a tu siervo Moisés, diciendo: «Si sois infieles, yo os dispersaré entre los pueblosa;Lev. 26:33 9 pero si volvéis a mí y guardáis mis mandamientos y los cumplís, aunque vuestros desterrados estén en los confines de los cielosa, de allí los recogeré y los traeréb al lugar que he escogido para hacer morar allí mi nombrec».Deut. 30:2, 3Deut. 30:4Deut. 12:5 10 Y ellos son tus siervos y tu pueblo, los que tú redimiste con tu gran poder y con tu mano poderosaa.Éx. 32:11; Deut. 9:29 11 Te ruego, oh Señor, que tu oído esté atento ahora a la oración de tu siervo y a la oración de tus siervosa que se deleitan en reverenciar1 tu nombre; haz prosperar hoy a tu siervo, y concédele favor delante de este hombre.O, temerNeh. 1:6Gén. 40:21; Neh. 2:1
Era yo entonces copero del reyb.