Entonces el SEÑOR dijo a Moisés: Preséntate1 a Faraón, porque yo he endurecido2 su corazón y el corazón de sus siervosa, para mostrar3 estas señales mías en medio de ellos4,Lit., VeLit., hecho pesadoLit., ponerLit., élÉx. 4:21; 7:13; Jos. 11:20; Juan 12:40; Rom. 9:18 2 y para que cuentes a1 tu hijo y a tu nieto, cómo me he burlado de los egipciosa, y cómo he mostrado2 mis señales entre ellos, y para que sepáis que yo soy el SEÑORb.Lit., en los oídos deLit., puestoÉx. 12:26, 27; 13:8, 14, 15; Deut. 4:9; Sal. 44:1; 78:5; Joel 1:3Éx. 7:5, 17 3 Moisés y Aarón fueron a Faraón, y le dijeron: Así dice el SEÑOR, el Dios de los hebreos: «¿Hasta cuándo rehusarás humillarte delante de mía? Deja ir a mi pueblo, para que me sirvab.1 Rey. 21:29; 2 Crón. 34:27; Sant. 4:10; 1 Ped. 5:6Éx. 4:23 4 Porque si te niegas a dejar ir a mi pueblo, he aquí, mañana traeré langostas a tu territorio. 5 Y cubrirán la superficie de la tierra, de modo que nadie podrá verla1. También comerán el resto de lo que ha escapadoa, lo que os ha quedado del granizo, y comerán todo árbol que os crece en el campo.Lit., ver la tierraJoel 1:4; 2:25 6 Y llenarán tus casas, las casas de todos tus siervos y las casas de todos los egipciosa, algo que ni tus padres ni tus abuelos han visto desde el día que vinieron al mundo1 hasta hoy». Y Moisés se volvió y salió de la presencia de2 Faraón.Lit., fueron sobre la tierraLit., de junto aÉx. 8:3, 21 7 Y los siervos de Faraón le dijeron: ¿Hasta cuándo este hombre nos será causa de ruina1a? Deja ir a los hombres para que sirvan al SEÑOR su Diosb. ¿No te das cuenta de2 que Egipto está destruido?Lit., una trampaLit., sabesÉx. 23:33; Jos. 23:13; 1 Sam. 18:21; Ecl. 7:26Éx. 7:5; 8:19; 12:33 8 Entonces hicieron volver a Moisés y Aarón ante Faraóna, y él les dijo: Id, servid al SEÑOR vuestro Diosb. ¿Quiénes1 son los que han de ir?Lit., ¿Quién y quiénÉx. 8:8Éx. 8:25 9 Y Moisés respondió: Iremos con nuestros jóvenes y nuestros ancianos; con nuestros hijos y nuestras hijas; con nuestras ovejas y nuestras vacadas iremosa, porque hemos de celebrar1 una fiesta solemne al SEÑORb.Lit., tenerÉx. 12:37, 38Éx. 10:26 10 Y él les dijo: ¡Así sea el SEÑOR con vosotros si os dejo ir1 a vosotros y a vuestros pequeños! Tened cuidado2 porque tenéis malas intenciones3.Lit., cuando os envíeO, MiradLit., el mal está delante de vuestros rostros 11 No será así; id ahorasolo los hombres, y servid al SEÑOR, porque eso es lo que habéis pedido. Y los echaron de la presencia de Faraóna.Éx. 10:28
12 Entonces el SEÑOR dijo a Moisés: Extiende tu manoa sobre la tierra de Egipto, para traer la langosta, a fin de que suba sobre la tierra de Egipto y devore toda planta de la tierra, todo lo que el granizo ha dejadob.Éx. 7:19Éx. 10:5, 15 13 Y extendió Moisés su vara sobre la tierra de Egipto, y el SEÑOR hizo soplar un viento del oriente sobre el país todo aquel día y toda aquella noche; y al venir la mañana, el viento del oriente trajo las langostasa.Sal. 78:46; 105:34 14 Y subieron las langostas sobre toda la tierra de Egipto y se asentaron en todo el territorio de Egipto; y eran muy numerosas1. Nunca había habido tantas langostas como entonces, ni las habría después2a.Lit., pesadasLit., langostas como ellas delante de ellas, ni las habría así después de ellasDeut. 28:38; Sal. 78:46; 105:34; Joel 1:4, 7; 2:1-11; Apoc. 9:3 15 Porque cubrieron la faz de toda la tierra, y la tierra se oscureció; y se comieron toda planta1 de la tierra y todo el fruto de los árboles que el granizo había dejado. Así que nada verde quedó en árbol o planta2a del campo por toda la tierra de Egipto.O, hierbaÉx. 10:5; Sal. 105:34, 35 16 Entonces Faraón llamó apresuradamente a Moisés y a Aaróna, y dijo: He pecado contra el SEÑOR vuestro Dios y contra vosotrosb.Éx. 8:8Éx. 9:27 17 Ahora pues, os ruego que perdonéis mi pecadosolo esta vez, y que roguéis al SEÑOR vuestro Dios, para que quite de mí esta muertea.Éx. 8:8, 28; 9:28; 1 Rey. 13:6 18 Y Moisés salió de la presencia de Faraón y oró al SEÑORa.Éx. 8:30 19 Y el SEÑOR cambió el viento a un viento occidental muy fuerte que se llevó las langostas y las arrojó al mar Rojo1; ni una langosta quedó en todo el territorio de Egipto.Lit., mar de Cañas 20 Pero el SEÑOR endureció1 el corazón de Faraón, yeste no dejó ir a los hijos de Israela.Lit., hizo fuerteÉx. 4:21; 11:10
21 Entonces el SEÑOR dijo a Moisés: Extiende tu manoa hacia el cielo, para que haya tinieblas sobre la tierra de Egipto, tinieblas tales que puedan palparseb.Éx. 9:22Deut. 28:29 22 Extendió Moisés su mano hacia el cielo, y hubo densas tinieblas en toda la tierra de Egipto por tres díasa.Sal. 105:28; Apoc. 16:10 23 No se veían unos a otros, nadie se levantó de su lugar por tres días, pero todos los hijos de Israel tenían luz en sus moradasa.Éx. 8:22 24 Entonces llamó Faraón a Moisés y le dijo: Id, servid al SEÑORa;solo que vuestras ovejas y vuestras vacadas queden aquí. Aun vuestros pequeños pueden ir con vosotrosb.Éx. 8:8, 25Éx. 10:10 25 Pero Moisés dijo: Tú también tienes que darnos1 sacrificios y holocaustos para que los sacrifiquemos2 al SEÑOR nuestro Dios.Lit., dar en nuestra manoLit., hagamos 26 Por tanto, también nuestros ganados irán con nosotros; ni una pezuña quedará atrás; porque de ellos tomaremos para servir al SEÑOR nuestro Diosa. Y nosotros mismos no sabemos con qué hemos de servir al SEÑOR hasta que lleguemos allá.Éx. 10:9 27 Pero el SEÑOR endureció1 el corazón de Faraón, yeste no quiso dejarlos ira.Lit., hizo fuerteÉx. 4:21; 10:20; 14:4, 8 28 Entonces Faraón dijo a Moisés1: ¡Apártate de mía! Guárdate de no volver a ver mi rostro, porque el día en que veas mi rostro morirás.Lit., le dijoÉx. 10:11 29 Y Moisés respondió: Bien has dicho, no volveré a ver tu rostroa.Éx. 11:8; Heb. 11:27